La producción de almendra alcanzará en la campaña 2024/2025 un total de 373.558 toneladas, cantidad que constata una significativa recuperación con respecto a la anterior de un 17,5%, y que se sitúa un 9,1% por encima de la media de las últimas cinco campañas (2019-2023), según las estimaciones del Ministerio de Agricultura. España es el segundo productor mundial de almendra.
Los datos, dados a conocer en la mesa sectorial de frutos secos, constatan la recuperación de la producción de este cultivo que se vio muy afectado en las dos campañas anteriores por heladas y la sequía. Sin embargo, esta realidad no es homogénea en todo el país. Mientras en comunidades como Aragón y Castilla-La Mancha la producción se sitúa un 38% y un 49% respectivamente por encima de la media de las últimas cinco campañas, en otras como la Comunidad Valenciana o Murcia se contabilizan descensos que sobrepasan el 35% debido a la falta de precipitaciones en el sudeste español.
En la reunión con el sector también se analizó el balance de la campaña pasada, tanto en aspectos productivos como de superficie, comercio exterior o consumo en los hogares. El sector de los frutos secos muestra un potencial de crecimiento en cultivos como el almendro, pistacho o nogal, donde los porcentajes de plantaciones que aún no están en producción son muy significativos: 15,5% de la superficie total plantada en el caso de la almendra, 63% en el pistacho y 20,3% en nogal.
En cuanto al comercio exterior, la almendra supone el 90% del valor total de los frutos secos exportados. Arroja un balance positivo de 188 millones de euros, más del doble que la campaña anterior, y un 35% superior a la media de las últimas cinco. En la campaña 2023/2024 han aumentado las exportaciones un 6,3% con respecto a la anterior, mientras que las importaciones disminuyeron un 17%.
La almendra española tiene como mercado principal la Unión Europea, donde alcanza el 23% de la cuota de mercado, solo por detrás de la estadounidense. En la campaña 2023/24 las ventas a la Unión Europea se han incrementado un 14% en volumen y 6,7% en valor.
La superficie de cultivo ecológico supone un tercio del total plantado. El almendro en ecológico y en secano supone el 33% de lo registrado y el 31% en regadío. El 22 % de la superficie plantada aún no ha alcanzado plena producción (el 21% en el caso del secano ecológico y el 30,5% en el caso de regadío).
La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) apela a las administraciones, las empresas comercializadoras y elaboradoras de frutos secos, principalmente las turroneras, y los propios consumidores a poner en valor la almendra local por su mejor calidad, sabor y huella de carbono respecto a las importaciones de ultramar.
Valencia, 22 de octubre de 2024. Ante la consulta pública del Plan de Acción Nacional para el uso sostenible de productos fitosanitarios, la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) presenta alegaciones al Ministerio de Agricultura para reclamarle que no cancele más productos fitosanitarios -salvo que haya disponible una alternativa eficaz, suficiente y viable económicamente para combatir las plagas y enfermedades- dado que España ya ha cumplido con los objetivos de la normativa europea.
En mayo de 2020 la Comisión anunció dos objetivos de reducción a nivel comunitario que consistían en una reducción del 50% del uso y riesgo de productos fitosanitarios químicos, así como una reducción, también del 50%, del uso de los productos fitosanitarios más peligrosos. Pues bien, según subraya AVA-ASAJA a partir de datos del propio borrador del Plan de Acción Nacional, España ha reducido el uso y riesgo de productos fitosanitarios en un 59,7% en el periodo de referencia 2015-2017 y 2022, casi diez puntos por encima del mínimo exigido. Del mismo modo, respecto a los productos fitosanitarios más peligrosos, la reducción alcanza el 53,8%, cumpliendo también el objetivo mínimo del 50%.
AVA-ASAJA también pide, teniendo en cuenta el grado de cumplimiento de la legislación comunitaria, que el Gobierno español muestre una mayor flexibilidad a la hora de conceder autorizaciones excepcionales para prevenir y combatir plagas y enfermedades que no cuentan con suficientes herramientas de control autorizadas.
La organización agraria presidida por Cristóbal Aguado denuncia que “la acelerada y excesiva supresión de productos fitosanitarios sin alternativas eficaces está provocando graves pérdidas en multitud de cultivos que están poniendo en riesgo su viabilidad, bien porque no existen productos para su control o bien porque los pocos que están autorizados generan resistencias a las plagas y enfermedades debido a su nula rotación en el modo de acción”.
A esta complejidad AVA-ASAJA suma la introducción de nuevas plagas o enfermedades procedentes de países terceros y la mayor persistencia de las mismas a causa del cambio climático. Algunos de los ejemplos más alarmantes de la agricultura valenciana son los problemas crecientes que causan los trips, ácaros y el hongo de la alternaria en cítricos; la mancha foliar, cochinillas y moscas blancas en caquis; trips en granadas; las malas hierbas y el hongo de la piricularia en el arroz; la avispilla en el cultivo ecológico del almendro, etc.
Aguado resalta “la paradoja de que, mientras los políticos europeos exigen lo que no se puede cumplir a costa de desangrar la economía de los productores, ellos sí se aseguran salarios con las condiciones más dignas del mundo. Si a pie de campo no hay suficientes soluciones, ya sean fitosanitarias o biológicas, para hacer frente a las plagas y enfermedades, los productores se arruinan y el desperdicio alimentario se dispara. La sociedad está muy preocupada por el desperdicio en los restaurantes o los hogares, pero donde más alimentos se pierden es en los propios campos o almacenes de confección por culpa de la política fitosanitaria europea. Y si encima los políticos españoles son más papistas que el papa y reducen más fitosanitarios de los que estipula Europa, el problema es aún peor”.
Valencia, 21 de octubre de 2024. La Asociación de Pozos de Riego y Usuarios de Aguas Subterráneas de la Comunidad Valenciana solicitó hoy al conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, que tenga en cuenta sus reivindicaciones, a la hora de negociar y consensuar las políticas en materia hídrica, al representar esta entidad el 30% del regadío autonómico y hasta el 75% de las aguas subterráneas. El conseller, junto al secretario autonómico de Agricultura, Vicente Tejedo, mantuvo un encuentro con la junta directiva de esta asociación y el comité ejecutivo de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) de la que emana.
Con 778 asociados, de los cuales 118 son pozos particulares y 660 entidades de riego (Comunidades de Regantes, SATs, Sociedades Civiles Particulares, Sociedades de Riegos, Tancats de l’Albufera, etc.), la Asociación de Pozos de Riego y Usuarios de Aguas Subterráneas de la Comunidad Valenciana aglutina a más de 130.000 regantes en una superficie de 88.000 hectáreas, gestiona alrededor de 40 hm3 de volumen anual, consume 230.000 MWh de energía al año y genera 800 puestos de trabajo directos y más de 4.000 indirectos. A nivel nacional forma parte de la Asociación Española de Usuarios de Aguas Subterráneas.
El presidente de la entidad, Cristóbal Aguado, subrayó que “el objeto de crear las asociaciones autonómica y nacional respondió a la percepción de una falta de interlocución entre las administraciones y las entidades de riego de aguas subterráneas, frente a la desproporcionada representatividad que se ha otorgado tradicionalmente a las aguas superficiales”. Con todo, Aguado añadió que “tanto los representantes de aguas subterráneas como de aguas superficiales sólo tienen competencia sobre la buena gestión y administración del agua, y no de la política hidrológica agraria que es competencia de las organizaciones profesionales agrarias, una confusión que persiste incluso hoy en día”.
La Sectorial de Aguas y Pozos de Riego existe desde la creación de AVA-ASAJA en 1977. Es en 1999 cuando desde AVA-ASAJA y, tomando como base la Sectorial de Aguas y Pozos de Riego, se crea la Asociación de Pozos de Riego y Usuarios de Aguas Subterráneas de la Comunidad Valenciana, como un instrumento específico de reivindicación, interlocución y servicio a las entidades de riego asociadas, y tanto es así que el presidente de AVA-ASAJA preside también esta Asociación.
Reivindicaciones
La Asociación exige una mayor inversión para el conocimiento de la red de masas subterráneas, las conexiones que existen entre ellas, así como estudiar la relación entre las aguas subterráneas, las aguas superficiales y los humedales; facilitar el acceso y la tramitación de las ayudas de modernización de regadíos; favorecer los permisos y licencias de paneles solares; y medidas para disminuir el precio de la energía eléctrica como implantar la doble modificación anual de las potencias eléctricas en menos de 12 meses, establecer un precio de kWh agrario o rebajar impuestos en los peajes.
Asimismo, AVA-ASAJA agrega otras demandas como posibilitar el riego de apoyo a todo cultivo perenne del secano valenciano, lo cual exige de un estudio riguroso de las disponibilidades reales de recursos hídricos, teniendo en cuenta una mayor reutilización de aguas depuradas, un redimensionamiento de los caudales ecológicos, nuevas infraestructuras de almacenamiento y conducción de agua, y recarga de acuíferos.
València, 17 de octubre. El programa Viles en Flor, impulsado por la Fundació Asfplant, ha celebrado hoy la VII gala de entrega de sus Flors d'Honor en el Bioparc de Valencia a 51 municipios de la Comunitat Valenciana. Con estos reconocimientos, Viles en Flor reconoce el trabajo y gestión ambiental de estos municipios en parques, jardines y espacios verdes que garantizan la calidad de vida de sus habitantes, la sostenibilidad y la protección del patrimonio verde. Viles en Flor cuenta con el apoyo de la Generalitat Valenciana, las tres diputaciones provinciales y el Ayuntamiento de València.
El director de AVA-ASAJA, Jenaro Aviñó, ha asistido al acto en representación de la organización agraria y ha entregado algunas de las distinciones. Asimismo, la gala ha contado con la presencia de representantes de los consistorios, la Directora General de Producción Agrícola y Ganadera, Mª Àngels Ramón-Llin; la Subdirectora General del Cambio Climático y Educación Ambiental, Cristina Vicent; la Subdirectora General de Promoción de la Salud y Prevención de Salud Pública, Marina Garcés; el diputado provincial de Medio Ambiente, Avelino Mascarell; el concejal del Área de Mejora Climática y Gestión del Agua del Ayuntamiento de València, Carlos Mundina, y el Director General de València Capital Verde Europea 2024, Antonio García Celda.
Este último, Antonio García, ha sido el encargado de inaugurar el acto con una intervención en la que ha destacado que “cada Flor d’Honor que se entrega hoy es testimonio de un compromiso que no solo embellece nuestras ciudades y pueblos sino que también mejora las salud pública, impulsa el turismo y fortalece el vínculo entre las personas y su entorno natural”. El director general de València Capital Verde Europea ha destacado además de Viles en Flor y sus participantes “la capacidad de concienciar a la ciudadanía y generar una cultura de sostenibilidad que llega a cada rincón de nuestra Comunitat Valenciana”.
Por su parte, la Directora General de Producción Agrícola y Ganadera, Mª Àngels Ramón-Llin, destacó que “esta iniciativa pone en valor la importancia que tiene el sector de la planta ornamental, el cual tiene un impacto profundo en nuestra calidad de vida”. Destacó, asimismo, que “los beneficios sociales y económicos de los espacios verdes urbanos son primordiales y deben de estudiarse en el contexto de cuestiones de interés mundial como el cambio climático y de otras prioridades establecidas en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, incluidas las ciudades sostenibles, la salud pública y la conservación de la naturaleza. Por tanto, estos espacios verdes ayudan a regular la temperatura, la humedad en las ciudades, producen oxígeno, filtran la radiación, absorben los contaminantes y amortiguan los ruidos. Son zonas de paseo, relax y ocio que ayudan también a reducir la exposición a un factor de riesgo muy importante vinculado a las enfermedades no transmisibles como es la inactividad física”.
Flors d’Honor muy repartidas entre todas las comarcas
En esta VII edición Viles en Flor los ayuntamientos de Alaquàs, Castellón, Cullera, Gandia, Paterna, Picanya, Quart de Poblet, Torrent ha logrado el máximo galardón, las cuatro Flors d’Honor.
A continuación, las tres Flors d’Honor han sido para Albal, Alberic, Alcalà de Xivert-Alcossebre, Aldaia, Algemesí, Almussafes, Aras de los Olmos, Bétera, Calpe, Carlet, Cervera del Maestre, L’Eliana, La Vall de Almomacid, Morella, Onda, Riba-roja del Túria, Silla, Vinaròs y Tous.
Los reconocimientos con dos Flors d’Honor han ido a parar a Alboraia, Alcàsser, Alzira, Carcaixent, Catadau, Chera, Espadilla, Faura, Higueras, L'Alfàs del Pi, L’Alcúdia, Loriguilla, Meliana, Olocau, Oropesa del Mar, Paiporta, Rocafort, Sueca, Tavernes Blanques y Tavernes de la Valldigna.
Finalmente, los municipios de Favara, Ludiente, Segorbe y Rosell han sido reconocidos con una Flor d’Honor.
Por segundo año consecutivo, Viles en Flor ha otorgado reconocimientos especiales a tres municipios: Alcalà de Xivert, con la flor verde como reconocimiento a la Sostenibilidad Medioambiental; Bétera, con la flor dorada a la Promoción del Turismo; y Tous, municipio que ha recibido la flor con lunares en reconocimiento a su impulso de la participación ciudadana. Durante la gala también se entregó el Premio Stars for Europe a la mejor decoración navideña con poinsettia (flor de Pascua), que fue otorgado a Segorbe y que se traduce en un cheque de 400 euros para adquirir poinsettias en un vivero de la Comunitat Valenciana.
Valencia, 17 de octubre de 2024. Las precipitaciones de estos últimos días resultaron, en líneas generales, beneficiosas para la agricultura y la ganadería valenciana porque contribuyeron a recargar los maltrechos embalses y acuíferos tras meses de sequía, a revitalizar los pastos, a mejorar el calibre de las producciones de temporada y a ahorrar costes de producción. Sin embargo, según una primera evaluación de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA), las lluvias vinieron acompañadas de un fuerte pedrisco que causó daños de diversa gravedad en unas 1.500 hectáreas de cultivo, sobre todo de caquis y cítricos, justo en pleno inicio de la campaña de recolección.
Los términos municipales más perjudicados por el temporal de pedrisco fueron Picassent y Benifaió. La piedra cayó de forma discontinua a lo largo de una franja de ocho kilómetros, principalmente en las partidas situadas entre la carretera Benifaió-Alfarp y la carretera Picassent-Montserrat. También se registraron daños aislados en términos cercanos como Picanya y Torrent, mientras que el granizo caído en puntos de Castellón como La Vilavella apenas causó siniestros relevantes en el campo. Las lluvias torrenciales causaron, también de manera localizada, arrastres de tierras y huertos anegados en zonas hondas o próximas a barrancos.
Los caquis acapararon los daños más graves por el pedrisco, al tratarse de una fruta con la piel muy sensible y al encontrarse en un estado fenológico avanzado, hasta tal punto que muchos de los frutos siniestrados ya estaban suficientemente maduros e iban a recogerse en breves días. AVA-ASAJA estima que las pérdidas oscilan entre el 30 y el 100% de los caquis, ya que hay campos con toda la producción llena de golpes que la hacen inservible para la comercialización.
Los agricultores afectados lamentan que “es una desgracia que después de todo el año trabajando, cuidando los árboles y tratando contras las plagas, llegue una tormenta de pedrisco y te deje sin cosecha que vender, en una campaña, además, que por la merma global de producción los precios pueden ser interesantes”. En el caso de los cítricos, a pesar de que muchas hojas sufrieron destrozos, habrá que esperar varios días para ver detalladamente las cicatrices que la piedra pueda haber provocado en los frutos.
AVA-ASAJA, que insiste en la necesidad de asegurar las cosechas, ya ha iniciado gestiones con Agroseguro para poner en marcha cuanto antes las peritaciones, especialmente en las explotaciones de caquis en recolección, y adelantar así el pago de las oportunas indemnizaciones. Asimismo, la organización agraria solicita a las administraciones la puesta en marcha de medidas fiscales para aliviar las pérdidas sufridas por estas adversidades climáticas.
Valencia, 16 de octubre de 2024. La Interprofesional Citrícola Española Intercitrus ha solicitado una reunión con el director general de Política Comercial, Julián Conthe, y el subdirector general de Política Comercial Multilateral y de la Unión Europea, Álvaro Enrique Rodríguez, ambos cargos pertenecientes al Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, para abordar las actuaciones del sector citrícola y del Gobierno español ante el panel abierto en el seno de la Organización Mundial del Comercio (OMC) a raíz de una denuncia de Sudáfrica que cuestiona las medidas fitosanitarias establecidas por la Unión Europea a las importaciones citrícolas con el objeto de evitar la entrada de la falsa polilla (Thaumatotibia leucotreta) y la mancha negra (Phyllosticta citricarpa).
El presidente de Intercitrus, Celestino Recatalá, pretende con este encuentro pedir “el apoyo inquebrantable del Gobierno español, así como de las instituciones europeas, para mantener e incluso reforzar las medidas de control a una Sudáfrica que en lo que llevamos de año acumula un total de 26 detecciones de mancha negra en sus cargamentos de cítricos con destino a la UE. Este número de interceptaciones es una barbaridad, un escándalo tan mayúsculo como intolerable, que evidencia no solo la idoneidad de las medidas fitosanitarias adoptadas hasta el momento, sino además la necesidad de endurecerlas para impedir que estas plagas y enfermedades de cuarentena acaben llegando a la citricultura europea”.
La interprofesional recuerda que la UE tiene establecido un tratamiento en frío a las naranjas sudafricanas para prevenir la falsa polilla con unas condiciones técnicas más benévolas de las que exigen otras potencias -como Estados Unidos, China, Japón, Korea del Sur, etc.- y, sin embargo, Sudáfrica únicamente ha llevado ante la OMC a la UE, mientras que acata sin quejas las medidas fitosanitarias más duras del resto de países importadores.
En cuanto a la mancha negra, Sudáfrica ha venido reclamando a la UE que le rebaje las medidas de control aludiendo que esta enfermedad de cuarentena no puede adaptarse al clima mediterráneo, pero esa tesis se ha demostrado errónea, tanto por los informes de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) como por la experiencia en Túnez, donde la mancha negra se introdujo en 2019 y desde entonces se ha expandido sin control por su superficie citrícola. Un estudio de la EFSA prevé que el impacto económico resultante de la hipotética afección de mancha negra en la citricultura europea ascendería a 1.182 millones de euros.
Recatalá solicita al Gobierno central que “ponga encima de la mesa todos los recursos que tenga a su disposición, así como la presión necesaria ante las instituciones europeas, especialmente la Comisión, para defender rigurosamente las medidas tomadas, que no dejan de ser insuficientes. Hay que dejar en evidencia la falta de credibilidad de Sudáfrica en términos fitosanitarios, tanto por sus reiteradas mentiras y coacciones como por sus constantes rechazos por presencia de plagas y enfermedades de cuarentena en sus envíos a Europa. Este panel de la OMC debe cerrarse antes de ni siquiera convocarse”.
Valencia, 14 de octubre de 2024. Suma y sigue. La Unión Europea interceptó en septiembre siete nuevas detecciones de Phyllosticta citricarpa -el hongo que causa la mancha negra de los cítricos- en los cargamentos citrícolas provenientes de Sudáfrica, con lo que ya acumula en lo que va de año un total de 26 interceptaciones de esta enfermedad de cuarentena que si llegara a introducirse en territorio europeo provocaría pérdidas millonarias al sector citrícola.
La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) exige a las instituciones comunitarias que “cierren de una vez por todas las fronteras a las importaciones de cítricos sudafricanos por ser un país tercero que no quiere o no puede cumplir la seguridad fitosanitaria de sus envíos a Europa y, encima, tiene la desfachatez y la deslealtad de denunciar las medidas de control europeas, contra precisamente plagas y enfermedades como la mancha negra, ante la Organización Mundial del Comercio (OMC)”. En ese sentido, AVA-ASAJA reclama a la UE que “destine todos sus recursos disponibles a tumbar el panel abierto en el seno de la OMC por el inaceptable riesgo de contagio al que nos arrastra Sudáfrica”.
Según las últimas interceptaciones mensuales registradas en la plataforma Europhyt de la Comisión Europea, en los puntos de entrada se detectaron siete casos de mancha negra en cítricos de Sudáfrica: tres en naranjas, tres en limones y uno en mandarinas. Añadidos a los 19 constatados en los tres meses anteriores, Sudáfrica contabiliza 26 a lo largo de su campaña de exportación de cítricos, la cual ya está solapándose con las variedades tempranas de España. Desde Zimbabwe, país colindante a Sudáfrica, también se interceptaron cinco cargamentos de naranjas infestados de mancha negra. Asimismo, Sudáfrica tuvo en septiembre otra detección en sus importaciones agrarias a Europa, concretamente una de mosca de la calabaza.
Brasil es otro país tercero que sigue encendiendo las alarmas del sector citrícola europeo por sus continuadas interceptaciones de plagas y enfermedades de cuarentena. En septiembre registró dos detecciones más del hongo Elsinoë y una más del cancro bacteriano de los cítricos Xanthomonas citri. Con estos nuevos casos, el país brasileño ya cuenta con 64 interceptaciones de ambas enfermedades en lo que llevamos de año.
Otros países que contabilizaron detecciones en sus cargamentos de cítricos fueron Egipto (primera interceptación de mosca de la fruta Tephritidae en su campaña de exportación de naranjas a la UE, así como otro caso de Tephritidae en mangos), Uruguay (un caso de Xanthomonas citri en limones), Colombia (un caso del hongo Elsinoë en limas) y China (un caso de mosca Bactrocera en pomelos).
En cuanto a la falsa polilla (Thaumatotibia leucotreta) -enfermedad de cuarentena que puede contagiar a multitud de especies agrícolas y arbóreas- la UE volvió a interceptar en septiembre importaciones contaminadas: un caso en rosas de Ruanda, otro en rosas de Kenia y otro en rosas y uno en chiles de Kenia.
El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, afirmó que “la Comisión Europea presidida por Ursula Von der Leyen está obligada a actuar para proteger a sus ciudadanos -agricultores y consumidores- del intolerable riesgo fitosanitario que representan los cítricos de Sudáfrica. La Comisión Europea está para defender el campo y no para matarlo. Ya está bien de anteponer otros intereses comerciales. Lo primero debe ser la seguridad fitosanitaria. Y si un país tercero no es de fiar, porque nos trae muchas plagas y enfermedades que nosotros no tenemos, se le cierran las puertas. Y si, además, nos cuestiona y nos abre un panel en el seno de la OMC, cuando nuestras medidas de control son más benignas que la que les imponen otras potencias como Estados Unidos o Japón, se le considera como lo que es: un país tercero desleal”.
Valencia, 10 de octubre de 2024. A pesar de las promesas lanzadas al sector agrario antes de las elecciones, la nueva Comisión Europea presidida por Ursula Von der Leyen empieza su legislatura con las mismas directrices que benefician a las importaciones de países terceros a costa de la competitividad de los agricultores y la seguridad alimentaria de los consumidores europeos. Así, la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) denuncia la publicación de un borrador de reglamento comunitario que propone suprimir los controles del 100% a la entrada en la UE de productos ecológicos y en conversión de alto riesgo.
La organización agraria insta a las instituciones europeas a rechazar contundentemente esta propuesta de la Comisión que recrudece aún más la competencia desleal de las importaciones foráneas con el agravante de que se trata de alimentación ecológica con antecedentes de incumplimientos graves, críticos o repetitivos que afectan a la integridad de la producción.
“Hipocresía en estado puro”
La Comisión sugiere modificar el Reglamento Delegado (UE) 2021/1698 y el Reglamento Delegado (UE) 2021/2306 en lo que respecta a la importación en la Unión de productos ecológicos y en conversión de alto riesgo. En concreto, “propone suprimir el requisito relativo a los controles de identidad y físicos y el muestreo del 100% de las partidas de productos de alto riesgo, así como introducir cierta flexibilidad en lo que respecta al porcentaje de partidas de productos de alto riesgo que deben someterse a controles físicos y muestreo”.
Según consta en la exposición de motivos, Bruselas alega que rebajar las inspecciones por debajo del 100% “no afecta a la eficacia de los controles”, “evitaría incrementos indebidos de los costes”, “evitaría también el aumento de los precios finales de los productos ecológicos en la Unión” y “evitaría una reducción indebida del volumen y el valor del comercio entre los terceros países de origen de los productos de alto riesgo y la Unión”.
El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, subraya “la hipocresía en estado puro de la Comisión Europea. Mientras a los agricultores y ganaderos europeos nos inundan con más y más exigencias, trabas burocráticas y limitaciones en nombre de la sostenibilidad medioambiental y la seguridad alimentaria, a las importaciones procedentes de países terceros les dejan entrar con productos fitosanitarios que aquí están prohibidos por su impacto sobre el medioambiente, les quitan controles para abaratar sus costes de producción, les facilitan la entrada de nuevas plagas y enfermedades y les ponen la alfombra roja para inundar nuestros mercados. Si de verdad a la Comisión le importara bajar los precios de los productos ecológicos, empezaría por facilitar la vida a los productores europeos. Pero el único propósito que tiene es favorecer a los productos de fuera por otros intereses comerciales, aunque ello signifique sacrificar nuestra agricultura, nuestro territorio, nuestra soberanía alimentaria y nuestra salud”.
Valencia, 7 de octubre de 2024. A medida que los trabajos de siega avanzan, los arroceros valencianos están detectando una presencia de barrenador o ‘cucat’ (Chilo suppressalis) mucho más elevada de la que había en los años anteriores. Tanto es así que la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) alerta de que “esta plaga ha reaparecido en los arrozales de la Albufera de una manera preocupante, llegando a causar pérdidas de más del 25% de la producción en los campos más afectados, por lo que exige mejoras en las medidas de control”.
Asociados de Pinedo comparten un vídeo en el que decenas de gusanos blancos se suben de la tierra a la maquinaria empleada durante la recogida del arroz. Pero no es un caso aislado, ya que arroceros de otros términos como Sueca denuncian que la proliferación de estos lepidópteros sucede en muchas zonas del parque natural.
El ‘cucat’ es una de las plagas más importantes en la historia de los arrozales valencianos. Sin embargo, a partir de 2006 su incidencia descendió gracias a la puesta en marcha de un control biológico basado en la confusión sexual. Esta técnica, que requiere la instalación de varillas de madera, bloquea la comunicación entre los insectos macho y hembra mediante la saturación del medio con feromas sexuales, a fin de reducir o impedir la reproducción. La Comunitat Valenciana es el único territorio de España donde se aplica esta lucha biológica en toda la superficie de arroz (15.500 hectáreas).
Ante la súbita recuperación de los niveles del ‘cucat’, AVA-ASAJA reclama a la Generalitat Valenciana “una gestión más ágil del control biológico para actuar a tiempo contra la plaga, así como el acompañamiento de otras medidas que permitan rebajar su población sin afectar al resto de insectos beneficiosos ni al cultivo del arroz”. El responsable de la sectorial del arroz, José Pascual Fortea, afirma que “es normal que haya algo de ‘cucat’ en los rastrojos después de la siega, pero no a estos niveles tan exagerados, porque eso significa que el año que viene, si no mejoramos la estrategia de lucha, será más complicado controlarla. El hongo de la piricularia y las malas hierbas ya provocan graves mermas de cosecha, debido a la falta de soluciones eficaces, y añadir ahora el ‘cucat’ supondría más sobrecostes económicos y más desperdicio alimentario”.