La 53ª Mesa sectorial de aceite de oliva y aceituna de mesa, que reunió al Ministerio de Agricultura con las organizaciones y entidades representativas del sector, analizó los principales resultados de la campaña 2023/24 y las previsiones para la actual temporada, una vez iniciada la recolección de aceituna de almazara en las principales zonas productoras.
En general, en esta próxima campaña se espera una recuperación del nivel productivo de aceite de oliva. Las primeras estimaciones, del pasado mes de octubre, ya apuntaban a un aumento de la producción de alrededor del 50 % respecto a la campaña 2023/24. Las estimaciones actuales apuntan a una cifra de 1,29 millones de toneladas.
En este contexto, se ha registrado una contención de los precios en origen, que se situaron en niveles máximos en las dos últimas campañas. En general, se ha producido una bajada de los precios desde el inicio de la actual campaña de un 25,6 %, para situar el precio medio conjunto de las distintas categorías, para la última semana de cotización, en 5,15 euros/kilo.
Para el conjunto de la campaña, se estima un consumo interno de 480.000 toneladas y unas exportaciones 980.000 toneladas, que supondrían un incremento del 17 % y del 32 %, respectivamente, respecto de la campaña anterior.
Valencia, 4 de diciembre de 2024. El tesorero de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA), Miguel Minguet, en representación de ASAJA Nacional, ha sido nombrado en Bruselas presidente del grupo de trabajo del Arroz del COPA-COGECA, la entidad que aglutina a las principales organizaciones profesionales agrarias y cooperativas de la Unión Europea. Este arrocero que cultiva en los parques naturales de La Albufera y del Marjal Pego-Oliva, ambos situados en la Comunidad Valenciana, se convierte así en el máximo portavoz de los arroceros europeos durante los próximos cuatro años. Minguet releva en la presidencia a Giuseppe Ferraris, mientras que la vicepresidencia, que antes ostentaba el propio Minguet, la ocupa ahora el italiano Giovanni Daghetta.
Minguet resaltó las principales áreas de reivindicación que abanderará durante su mandato al frente del sector arrocero. En primer lugar, potenciará su labor negociadora para conseguir que se cambie el mecanismo de activación de la cláusula de salvaguarda para hacerlo más ágil y, si es posible, automático. Asimismo, defenderá la situación del arroz como producto sensible en los acuerdos comerciales de la UE con países terceros que incluyan contingentes sin aranceles. En este sentido, denunció el impacto que tendría el tratado con Mercosur para los productores europeos de arroz.
El dirigente español también abogó por la implementación de cláusulas espejo en requisitos fitosanitarios (no permitir el uso de materias activas que están prohibidas en la UE) y controles eficaces de residuos en las importaciones foráneas, no sólo para proteger la rentabilidad de los arroceros sino también la salud de los consumidores. Al respecto de la propuesta de la Comisión para suprimir los controles y el muestreo del 100% de los arroces ecológicos de terceros países, Minguet apeló a los europarlamentarios a votar en contra.
Otra línea de actuación prioritaria es lograr la rotulación obligatoria del origen del cultivo en el empaquetado del arroz. No en vano, Minguet colaboró este año en varias movilizaciones ante las administraciones, industrias y supermercados con el objetivo precisamente de aprobar un etiquetado obligatorio del país de origen del arroz para evitar que se vendan importaciones asiáticas como arroz europeo.
Finalmente, subrayó la necesidad de apostar por la biotecnología y concretamente por las nuevas técnicas de edición genética para obtener variedades más resistentes a plagas, enfermedades, malas hierbas y fenómenos adversos como la sequía. Al respecto, fue muy enérgico al denunciar la sistemática cancelación de productos fitosanitarios y los problemas de resistencias que se generan al no disponer de alternativas.
Minguet concluyó que “debemos conseguir un grupo de trabajo unido y participativo, donde encontrar posturas comunes y acuerdos de mínimos de todos los miembros de la sectorial para ejecutar, siempre desde el consenso, una estrategia dinámica de reivindicación. Manteniendo la presión ejercida en los cauces habituales de trabajo (Ministerios nacionales, Parlamento y Comisión europea), queremos abordar nuevas estrategias de presión (con asociaciones de consumidores, medios de comunicación, etc.) para tratar de desbloquear temas que llevamos reivindicando muchos años y en los que no conseguimos avances”.
Bruselas, 3 de diciembre de 2024.- La Asociación Agraria Jóvenes Agricultores (ASAJA) se congratula de que el Convenio de Berna haya decidido aprobar la rebaja del cambio de estatus de protección del lobo, lo que permitirá la convivencia con la ganadería. Por contra, lamentamos que el Gobierno de España siga manteniendo su rechazo a este cambio de estatus, ignorando los datos reales de crecimiento de la población de lobos en nuestro país y los graves perjuicios que éstos causan al sector ganadero.
Aunque la decisión final se publicará el próximo 6 de diciembre, la modificación de “especie de fauna estrictamente protegida” (Apéndice II) a “especie de fauna protegida” (Apéndice III), marca un precedente en la gestión del lobo, que debe ser ratificado posteriormente por la UE y aplicado por cada Estado miembro según considere adecuado. Así pues, instamos una vez más al Gobierno de España a alinearse con este cambio, que favorecerá la convivencia entre el lobo y la ganadería. Se deben tomar medidas inmediatas y eficaces, dada la situación insostenible que padece el sector ganadero del noroeste español.
En este sentido, ASAJA reclama que las indemnizaciones a ganaderos que sufren los ataques de lobos incluyan el lucro cesante, la pérdida genética, los abortos causados por el estrés tras el ataque y que las denuncias se reconozcan mediante una declaración responsable si no se logra encontrar el crotal del animal. Además, insta a la Administración a que colabore con las entidades bancarias para agilizar los pagos indemnizatorios.
Igualmente, ASAJA reafirma su compromiso y alianza con Copa-Cogeca, CEJA, ELO y FACE, para elevar las reclamaciones del sector agropecuario a las instituciones europeas, exigiendo soluciones que protejan tanto la biodiversidad como el sustento de las comunidades rurales.
Asimismo, ASAJA insta ahora a la Comisión Europea a que incluya a los ganaderos que sufren los ataques de grandes carnívoros dentro de la nueva partida anunciada por el comisario de Agricultura, Christopher Hansen, destinada a la salud mental, puesto que es uno de los motivos que daña el bienestar emocional de los ganaderos, que se sienten desprotegidos y abandonados.
ASAJA también ha resaltado que ejercerá una vigilancia exhaustiva cuando el Gobierno de España vuelva a enviar el censo lobero a la CE para evitar que vuelva a enviar cifras anticuadas que no responden a la realidad.
En la víspera de la votación del Convenio de Berna, y siguiendo con el trabajo de años en la defensa de la ganadería española, ASAJA ha organizado este lunes 2 de diciembre un simposio de alto nivel, titulado ‘Lobo y ganado en España: hacia una solución europea’.
Con la participación de legisladores del Parlamento Europeo y la Comisión Europea, conservacionistas, cazadores y representantes clave de ASAJA Asturias, Galicia y Castilla y León, se han analizado los retos y soluciones derivados del aumento de la población de lobos en Europa y su impacto en la ganadería.
Próximos pasos
A partir de este momento, ASAJA seguirá trabajando hasta el 7 de marzo para que se ratifique como la decisión oficial del Convenio de Berna. Como es un tratado del que la UE es signataria, la UE tendrá que proponer un acto delegado para modificar el anexo de la Directiva Hábitats.
Madrid, 3 de diciembre de 2024.- ASAJA ha exigido una reforma íntegra del actual sistema de seguros agrarios durante la reunión de la comisión general de la Entidad Estatal de Seguros Agrarios (Enesa) celebrada esta mañana en Madrid. Según los técnicos de la organización, las pólizas de contratación se han encarecido considerablemente, mientras han disminuido las coberturas y se han recortado las indemnizaciones.
Todo ello ha provocado un descontento generalizado entre los agricultores y ganaderos. El sector critica el sistema actual por aprovecharse de la siniestralidad para hacer ajustes que implican subidas de tarifas a la vez que recortan garantías. Por ello, ASAJA reclama una reforma drástica en todas las líneas de seguros, a fin de garantizar la renta de los agricultores y ganaderos ante inclemencias meteorológicas o enfermedades animales donde poco o nada se puede hacer para controlarlas.
La organización agraria ha lamentado la imposibilidad de los productores para asegurar el total de sus producciones o para estar cubiertos ante cualquier riesgo, ni si quiera, contratando los seguros complementarios o garantías adicionales. Al contrario, se les penaliza incluyendo límites para asegurar al máximo sus producciones y se les obliga a asumir mayores porcentajes de pérdidas, más aún, cuando han presentado varios partes por siniestros.
Como resultado, ante una catástrofe, las indemnizaciones que reciben no cubren las pérdidas reales ni el lucro cesante por la falta de producción en las explotaciones, lo que está provocando que los agricultores y ganaderos se replanteen si continuar o abandonar la contratación de pólizas.
ASAJA también ha incidido en las dificultades que encuentran los productores cuando están en desacuerdo con las peritaciones de los daños en las explotaciones. La organización ha planteado la necesidad de un cuerpo de peritos agrícolas y veterinarios independientes que, a la hora de evaluar los daños provocados en los cultivos y cabañas ganaderas, no respondan a ningún otro interés que el de estabilizar las rentas en las explotaciones agrarias y ganaderas ante cualquier siniestro.
Finalmente, ASAJA tiene previsto celebrar reuniones en las diferentes comunidades autónomas, así como una Sectorial de Seguros Agrarios a nivel nacional con el fin de elaborar un documento de propuestas y conseguir que el seguro cubra las necesidades reales de los agricultores y ganaderos.
Valencia, 2 de diciembre de 2024. La gestión del Gobierno central ante la DANA levanta ampollas en el sector agrario. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) considera “un insulto” que el ministro de Agricultura, Luis Planas, no haya convocado aún la mesa técnica que prometió a las organizaciones agrarias y le insta a constituirla de manera urgente para que conozca de boca del sector la información real a pie de campo y planifique las actuaciones a realizar por orden de prioridades según las necesidades de los cultivos.
El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, alerta de que “un mes después de la DANA desconocemos qué programación tiene la empresa pública Tragsa, encargada de las reparaciones de infraestructuras agrarias. Hay parcelas y entidades de riego que necesitan preferentemente que vaya Tragsa, porque tienen cosechas pendientes de recolección, deben realizar tratamientos fungicidas para evitar ataques de enfermedades o, debido a las altas temperaturas, han de reanudar los riegos. Si el ministro no nos sienta en una mesa, no podrá saber dónde nos aprieta el zapato y seguirá sin darnos una respuesta eficaz”.
En este mismo sentido, la organización agraria insiste en plantear a Planas que, allí donde Tragsa no llegue a tiempo y sean los agricultores o entidades de riego quienes se vean obligados a acometer las debidas reparaciones, apruebe el pago de las facturas derivadas por dichas actuaciones inaplazables. “Si Tragsa va a tardar meses y años en arreglar todas las infraestructuras destrozadas, ¿no será mejor que la Administración subcontrate a los propios agricultores, que son los que mejor saben qué hay que hacer para recuperar las explotaciones?”, afirma Aguado.
Fuera de las ayudas
AVA-ASAJA también recrimina al Gobierno por dejar fuera de las ayudas a municipios y agricultores afectados por la DANA. En primer lugar, no ha incluido todas las poblaciones que registran graves daños agrarios y ni siquiera guarda una coherencia con el listado de municipios beneficiarios de las ayudas de la Generalitat Valenciana. Además, las ayudas directas se limitan a autónomos y personas jurídicas, lo que excluye a la gran mayoría de los agricultores de Valencia y Castellón que o son jubilados o tienen su principal fuente de ingresos en otra actividad económica y se dedican a los campos familiares a tiempo parcial.
La asociación únicamente se muestra satisfecha, en líneas generales, con la actuación de Agroseguro, ya que está llamando a los productores para preguntarles si tienen un 40% de pérdidas, ha desplegado más de cien peritos para constatar los siniestros en las parcelas y ha empezado a pagar las primeras indemnizaciones. AVA-ASAJA solicita, sin embargo, que el Consorcio de Compensación de Seguros se haga cargo de las franquicias como ha decidido con los coches siniestrados.
Otras reivindicaciones son la reducción del porcentaje mínimo del 40% de daños respecto a los años anteriores para poder acceder a ayudas y la inclusión de aquellos casos en los que no constan ingresos de campañas precedentes por tratarse de una finca con plantones que no han entrado en producción, una primera instalación de joven agricultor o una explotación recién heredada o recuperada tras un contrato de arrendamiento.
Infraestructuras hidráulicas
Además de medidas para facilitar la recuperación económica, AVA-ASAJA exige al Gobierno un replanteamiento de su política hídrica y medioambiental para evitar que fenómenos similares en el futuro causen tantas pérdidas humanas y materiales. La organización agraria reclama la construcción de infraestructuras hidráulicas -desde presas como la de Cheste o Vilamarxant hasta miniembalses cerca de la costa e interconexiones entre los distintos cauces- que permitan reducir el impacto de las riadas y, al tiempo, incrementar el almacenamiento de agua para disponer de recursos en épocas de sequía. Aguado recuerda que “la presa de Forata demostró ser una aliada fundamental para evitar que la DANA resultara mucho más catastrófica. Si hubiéramos tenido construidas más infraestructuras, habría habido daños, pero no tan serios”.
Asimismo, AVA-ASAJA solicita al Gobierno una rectificación en sus políticas para mantener una mayor limpieza de los cauces y barrancos. “Si en lugar de multar a los agricultores y vecinos que quitan cañas para darles un uso tradicional, la Administración evitara una acumulación excesiva de material vegetal, los cauces no se hubieran desbordado con tanta virulencia y el agua no hubiera destrozado tantos puentes, campos, vías de comunicación y zonas urbanas”, afirma Aguado.
El dirigente agrario razona que “si no se construyen las infraestructuras hidráulicas que necesitamos y si no se limpian los cauces de cañas invasoras es por la ideología de un absurdo pseudoecologismo radical que promueve el Gobierno y que, tal como hemos visto, cuesta vidas. Es hora de aprender de los errores, escuchar más a los expertos, consensuar una política hidrológica con todos los grupos políticos y agilizar una respuesta adecuada que mejore de verdad la lucha contra el cambio climático”.
Valencia, 28 de noviembre de 2024. A medida que los agricultores van pudiendo acceder a las explotaciones, el sector agrario de la Comunitat Valenciana está en mejores condiciones de calibrar el devastador impacto de la DANA. Así, cuando va a cumplirse un mes del trágico 29 de octubre, la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) eleva sus valoraciones económicas a 1.379,4 millones de euros en pérdidas. Los principales factores que incrementan en 290 millones el primer balance de la organización son el mayor conocimiento de los destrozos en las infraestructuras, especialmente en las entidades de riego, una merma superior a la inicialmente prevista en las cosechas y la inclusión de daños en más hectáreas de cultivo y municipios afectados, sobre todo de Castellón por los dos periodos de lluvias torrenciales los días 30 de octubre y 13 de noviembre en la provincia.
La sucesión de lluvias, inundaciones, pedriscos y tornados provocó daños catastróficos en un total de 50.184 hectáreas agropecuarias de doce comarcas de Valencia (40.223 Ha) y tres de Castellón (9.961 Ha). Las comarcas más castigadas en la provincia de Valencia son la Ribera Alta (15.588 Ha), Utiel-Requena (6.012 Ha), l’Horta Sud (5.394 Ha) y la Ribera Baixa (5.128 Ha). En la provincia de Castellón, las comarcas perjudicadas son el Baix Maestrat (7.364 Ha), la Plana Alta (1.991 Ha) y el Alt Maestrat (605 Ha).
Siempre según la evaluación actualizada de AVA-ASAJA, los daños en infraestructuras ascienden a 729 millones, siendo el capítulo que más pérdidas concentra dentro del ámbito agrario. Destacan los desperfectos, por valor de 300 millones, en las infraestructuras de riego. Decenas de entidades de riego colectivas y particulares están gravemente dañadas por inundaciones, roturas, derrumbes u obstrucciones, algunas de las cuales necesitan una reconstrucción completa. Casetas de pozos anegadas, al contener las bombas y los transformadores, lo han perdido todo. ‘Tancats’ de la Albufera quedaron inundados durante semanas. Las motas de los ríos desbordados, azudes, tomas y compuestas de riego, entre otras infraestructuras hídricas, han sido arrastradas por la riada. También se encuentran afectados kilómetros de tuberías, canales y redes de distribución, que han quedado totalmente inutilizadas e, incluso, en muchas zonas, al transcurrir enterradas bajo las vías o los cauces, han desaparecido junto a la tierra que las cubrían.
Otro apartado que aumenta las pérdidas conforme transcurren los días es la producción pendiente de recolectarse, ya que los daños directos ya sobrepasan los 322 millones. Los cítricos, con 212 millones de pérdidas en 21.993 Ha, constituye el cultivo más perjudicado. Además de las cosechas que se perdieron el mismo 29 de octubre a causa de las distintas adversidades climáticas, los citricultores detectan un creciente número de naranjas y mandarinas que pierden su valor comercial e incluso caen al suelo por la excesiva humedad. AVA-ASAJA calcula que la DANA reducirá en torno al 15% la producción citrícola de la Comunitat Valenciana (más de 300.000 toneladas), una cantidad que, aun siendo importante, no impide al sector seguir garantizando un suministro de fruta suficiente para cubrir los mercados europeos, pero que ya se está traduciendo en un repunte de los precios en origen por la menor oferta.
El caqui es otro cultivo que registra pérdidas considerables, las cuales alcanzan los 64 millones. En este caso, al estar concentrado mayoritariamente en la comarca damnificada de La Ribera, la producción autonómica de caqui se ha visto mermada en un 60%, lo que genera graves dificultades para atender los mercados y dispara las cotizaciones. Las hortalizas de temporada (38 millones) y el aguacate (8 millones) también sufren las consecuencias del temporal.
Respecto a las producciones que habían sido recolectadas, los daños se centran en las plantaciones que han sido parcial o totalmente arrastradas. Las superficies dañadas en Valencia y Castellón se elevan a 4.739 Ha en almendros, 3.876 Ha en viñedos, 3.357 Ha en olivar, 1.328 Ha en frutales de hueso y 947 Ha en cereales. En la zona arrocera de la Albufera, el arrastre de todo tipo de materiales, vehículos, enseres, etc. afecta a 3.880 Ha de arroz, de tal manera que si no se retiran los residuos y el barro, estaría en riesgo la próxima cosecha.
El nuevo estudio técnico de AVA-ASAJA asimismo amplía los daños en el sector ganadero, que acumula 23,5 millones de pérdidas. Las instalaciones ganaderas padecen unos desperfectos de 20,5 millones, mientras que los animales muertos representan 3 millones.
Los daños en parcelas por asfixia radicular, que requieren una replantación, se mantienen en 85,5 millones. Al igual que los daños en parcelas arrastradas, que necesitan trabajos de acondicionamiento y replantación, con 59,4 millones. Los siniestros en maquinaria y vehículos agrarios están cifrados en 10 millones. En cuanto a los daños referentes al sector ornamental, la Asociación Profesional de Flores, Plantas y Tecnología Hortícola de la Comunidad Valenciana (ASFPLANT), entidad asociada de AVA-ASAJA, calcula 150 millones entre pérdidas de valor de producción e infraestructuras.
Ayudas insuficientes
El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, advierte de que “las medidas de apoyo aprobadas hasta ahora por el Gobierno central y la Generalitat Valenciana son absolutamente insuficientes para compensar las pérdidas reales del sector agrario en la Comunitat Valenciana. En primer lugar, las ayudas tienen una cuantía que no se acerca ni a la tercera parte de los daños que vemos a pie de campo. Pero es que además muchos productores afectados ni siquiera recibirán un euro porque no son autónomos, no alcanzan el 40% de daños en su explotación según las peritaciones de Agroseguro o su municipio no está incluido en el listado de ayudas”.
Por ello, el dirigente agrario apremia al ministro Luis Planas a “convocar de una vez la mesa técnica que prometió para atender al sector agrario, coordinar las actuaciones de las distintas administraciones, mejorar las ayudas para que ningún agricultor pase la mano por la pared y agilizar los pagos, porque de momento no ha llegado nada a nuestros bolsillos y no podemos esperar más tiempo para tratar de recuperar nuestras explotaciones”.
Valencia, 26 de noviembre de 2024. Casi un mes después de la DANA, los trabajos de la empresa pública TRAGSA están empezando a reparar infraestructuras para poder acceder a las explotaciones agrarias. Sin embargo, muchos agricultores no pueden esperar más tiempo a que las administraciones les realicen las oportunas actuaciones porque han de recolectar la cosecha antes de que pierda su condición comercial, efectuar los tratamientos fungicidas antes de que las enfermedades causen daños severos tanto a la fruta como al arbolado o arreglar las espalderas de las viñas antes de que las plantaciones acaben muriendo, entre otras necesidades inaplazables.
Por ello, la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) solicita al Gobierno español y la Generalitat Valenciana que cubran económicamente hasta el 100% de los gastos asumibles que estos productores se han visto obligados a avanzar por iniciativa propia porque de lo contrario corrían peligro sus producciones y plantaciones. Su presidente Cristóbal Aguado razona que “estamos trabajando con plantas vivas que no pueden adaptarse a los tiempos de la Administración y, si nuestros gobernantes no actúan con la suficiente celeridad, al menos que ayuden a los agricultores a sufragar los gastos que ahora no tendrán necesidad de hacer por llegar tarde”.
No discriminar ningún municipio
Del mismo modo que AVA-ASAJA reclama que ningún productor damnificado por la DANA quede fuera de las ayudas, también solicita ampliar el listado de municipios beneficiarios para que ninguna localidad afectada sea excluida de las medidas de apoyo aprobadas. La organización agraria exige al Gobierno y a la Generalitat que incluyan los términos de Túejar, Chelva, Ademuz, Venta del Moro, Llanera de Ranes, Villargordo del Cabriel, Gavarda, Massalavés, Senyera, Benagéber, Titaguas (en la provincia de Valencia) y Alcalà de Xivert-Alcossebre, Adzeneta del Maestrat, Benassal, Benicarló, Benlloch, Cabanes, Càlig, Canet Lo Roig, Catí, La Pobla de Tornesa, La Salzadella, La Serratella, La Serra d’En Galceran, La Torre d’En Besora, Les Coves de Vinromà, Penyíscola, San Jorge, Sant Mateu, Santa Magdalena de Pulpis, Tírig, Traiguera, Torreblanca, Torre d’En Doménech, Vall d’Alba, Vilanova d’Alcolea, Vinaròs y Xert (en la provincia de Castellón).
Asimismo, AVA-ASAJA pide al Gobierno que incluya los municipios que la Generalitat Valenciana sí ha añadido en su primer decreto de ayudas por la DANA o en una reciente corrección: Alberic, Barxeta, Benaguasil, Benimodo, Carcaixent, Castelló de la Ribera, Castielfabid, Chulilla, L’Ènova, Manuel, Millares, La Pobla Llarga, Rafelguaraf y Tous.
El dirigente agrario denuncia que “el Ministerio de Agricultura sigue dando la espalda al campo devastado por la DANA. De momento no ha llegado ni un euro a los bolsillos de los agricultores afectados. Muchos productores no van a cobrar ninguna ayuda porque no son autónomos o porque tienen daños importantes pero que no alcanzan el 40% de pérdidas según las peritaciones de Agroseguro. Muchos pueblos damnificados ni siquiera han sido incluidos en el listado de las ayudas. Estamos advirtiendo de que las medidas agrarias de apoyo son discriminatorias, insuficientes y tardías. Es lamentable que el ministro Planas no haya convocado aún la mesa técnica que había prometido para atender nuestras necesidades reales”.
Concluye Aguado que “hace falta dirección, coordinación entre las distintas administraciones y más medios para acelerar la reparación de las infraestructuras agrarias. Parece que el Gobierno lidera una reconstrucción sin pies ni cabeza. Y no podemos continuar esperando semanas y meses a que asuma su responsabilidad en una situación tan extraordinaria”.
Valencia, 22 de noviembre de 2024. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) insta a la Conselleria de Agricultura a mantener el pago de líneas de subvenciones aunque los agricultores y ganaderos beneficiarios no puedan cumplir los compromisos requeridos a causa de la DANA. La asociación argumenta que, tal como indica el Real Decreto 7/2024 en su artículo 29, el temporal constituye “una causa de fuerza mayor que impide la realización de los requisitos establecidos” en dichas ayudas.
La organización presidida por Cristóbal Aguado pide a la Conselleria de Agricultura que contemple también la casuística de aquellos agricultores y ganaderos que, no sólo este año, sino también en los siguientes ejercicios no van a obtener los ingresos oportunos por cosechas o ganaderías porque la explotación ha desaparecido y aún no se podrá reponer o entrar en plena producción.
Algunas de las principales líneas que AVA-ASAJA solicita no perder son las ayudas a la primera instalación de jóvenes agricultores (cinco años de compromisos desde la fecha de resolución), las ayudas a las inversiones en activos físicos (planes de mejora, con tres años de compromisos desde el último pago de la subvención) y la calificación de Explotación Prioritaria (cinco años de compromisos de la fecha de resolución).
Entre las ayudas incluidas en la Solicitud Única de la Política Agrícola Común (PAC), AVA-ASAJA considera necesario establecer una excepción en este sentido con el concepto de Agricultor Activo (en el caso de justificar el 25% de ingresos agrarios), las normas de condicionalidad reforzada, las ayudas asociadas por no poder realizar el cultivo y producción ganadera en 2024 ó 2025, los regímenes a favor del clima y el medio ambiente y los compromisos agroambientales en superficies agrarias (cinco años: apicultura para la biodiversidad, protección de avifauna, mantenimiento o mejora de hábitats y de actividades agrarias tradicionales (cultivo del arroz) que preserven la biodiversidad, agricultura ecológica y compromisos de conservación de recursos genéticos (cinco años: conservación de la raza autóctona oveja guirra).
Asimismo, la organización agraria solicita al departamento encabezado por Miguel Barrachina no desperdiciar, debido a las dificultades derivadas de la DANA, ni un euro de los programas operativos de las organizaciones de productores (cinco años de compromisos), las ayudas a la mejora de la sostenibilidad y competitividad de las explotaciones ganaderas, las intervenciones de la sectorial apícola, las inversiones para la reestructuración y reconversión de viñedo (diez años de compromisos), así como todas las inversiones de la intervención sectorial vitivinícola y los derechos de plantación de viñedo en superficies arrancadas por la DANA.
AVA-ASAJA también requiere que se amplíen los plazos en los casos de las ayudas a la mejora de sostenibilidad y competitividad de las explotaciones ganaderas (cuyo periodo finaliza el 30 de noviembre), las declaraciones de producción y existencia en la ayuda asociada del arroz (concluye el 29 de noviembre), la factura de semilla certificada en el cultivo del arroz en la ayuda agroambiental (29 de noviembre) y la justificación de planes de mejora correspondientes a la convocatoria de 2023 (finaliza el 31 de diciembre).
Valencia, 20 de noviembre de 2024. La DANA ha dejado imágenes dantescas en la agricultura valenciana, con cientos de campos convertidos en vertederos llenos de materiales provenientes de barrancos, poblaciones y polígonos industriales. La situación es preocupante en todas las áreas agrarias afectadas por la riada, porque en muchos casos impide la realización de las primeras labores de los agricultores, pero resulta especialmente alarmante en la zona noroeste de La Albufera, la cual recibió los residuos de l’Horta Sud, por las consecuencias que puede comportar a este parque natural.
Una vez concluya la búsqueda de desaparecidos por zonas de la Albufera y avance la actuación en los núcleos de población, la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) reclama a todas las administraciones competentes que empiecen una campaña coordinada, potente y eficaz de trabajos de limpieza en los huertos, arrozales e infraestructuras hídricas -como acequias, canales, motas y ‘tancats’- con el objeto de retirar los enseres acumulados desde la pista de Silla hasta el lago. Entiende la asociación que si no se acomete esta retirada de residuos y barro, el sector arrocero no podrá nivelar los campos (algunos tienen hasta dos metros de tierra amontonada), regular las aguas (los canales están obstruidos), preparar el terreno para la siguiente campaña y plantar el arroz.
El delegado de AVA-ASAJA de Sedaví, Manuel Planells, es uno de los arroceros afectados por la DANA: “El panorama es terrible, prácticamente el mismo que hace tres semanas. Campos de cítricos, hortalizas y arroz plagados de basura. Kilómetros de parque natural que han quedado devastados y necesitan una reconstrucción. Las administraciones tienen que ir a las poblaciones y a los polígonos industriales, pero también deben tener en cuenta la agricultura y, en este caso, el arrozal que cumple y deberá seguir cumpliendo en el futuro una función esencial en la preservación medioambiental del parque natural”.
Por su parte, el responsable de la sectorial del arroz, José Pascual Fortea, prevé que “tenemos por delante dos meses para vaciar y arreglar los campos, canales y acequias, porque si no, estarán colmatados de barro y el agua no discurrirá de la parte alta a la parte baja. Vamos a contrarreloj si queremos que los arrozales estén en perfecto estado en abril para iniciar una nueva campaña. De la voluntad política y de los recursos que pongan en marcha depende que el cultivo del arroz y, por tanto, la Albufera vuelvan a la normalidad”.