ASAJA reclama al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación una ampliación urgente del presupuesto asignado al Plan Renove de maquinaria agrícola 2026 y un cambio profundo del sistema de reparto, tras desbordarse el programa apenas 24 horas después de su apertura. En el primer día se han registrado solicitudes por 10,85 millones de euros —el 114% de la partida disponible— para un presupuesto de 9,55 millones, con una aplicación del Ministerio que se ha vuelto a bloquear con la avalancha de peticiones.
Dentro de los 9,55 millones del Plan, la orden reserva un tope de solo 3 millones para maquinaria de siembra directa y una partida específica limitada de 1,55 millones para maquinaria de precisión (GPS y sistemas de guiado). En sembradoras, los 3 millones iniciales están ya agotados y hay 4,89 millones adicionales en "reserva provisional" a la espera de que sobre dinero al cierre de la convocatoria, el 15 de septiembre. El resultado es que las tecnologías más sostenibles y de precisión —las que el propio Ministerio dice querer fomentar— compiten en desigualdad de condiciones con el resto de maquinaria.
A ello se suma que el modelo obliga al agricultor a haber comprado ya la maquinaria en el momento de solicitar la ayuda, un desembolso muy elevado sin garantía de acabar cobrando la subvención, que expulsa del programa a las explotaciones con menor capacidad financiera.
ASAJA plantea dos actuaciones inmediatas: ampliar el presupuesto para ajustarlo a la demanda real del sector —muy por encima de los 10,85 millones ya solicitados en 24 horas— y adelantar a 2027 la reforma del sistema de reparto que el propio Ministerio ya tiene prevista para 2028. El nuevo modelo debería sustituir la actual "carrera por orden de presentación" por una convocatoria con criterios de puntuación que favorezcan la agricultura profesional y la implantación de nuevas tecnologías, con desempates por criterios objetivos y reparto proporcional del dinero restante entre los solicitantes empatados.
La organización pide al Ministerio que se acabe con una forma de tramitación que desespera a técnicos y agricultores y que no es buena para nadie, ni siquiera para el propio Ministerio, que da una imagen paupérrima de su capacidad de gestión. El Plan Renove es una herramienta clave para modernizar el parque de maquinaria agrícola español: no puede seguir convertido, año tras año, en una carrera de obstáculos que penaliza al agricultor profesional.
Valencia, 7 de julio de 2026. La agricultura y la ganadería son uno de los sectores económicos más preocupados por los efectos de la ola de calor, que en la Comunitat Valenciana ha obligado a activar la alerta roja al superar temperaturas de 40 grados. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) advierte de que estas elevadas temperaturas, que se suman al calor extremo y continuado durante las últimas semanas, provocan consecuencias negativas entre las que destacan la sobremaduración de los cultivos pendientes de recolección, el aumento de la caída de frutos, el crecimiento de las plagas y los sobrecostes de producción tanto en las explotaciones agrícolas como ganaderas, donde los animales requieren más agua y ventilación.
El calor abrasador está provocando que prácticamente todas las plantaciones sufran por un estrés abiótico y no realicen su normal crecimiento. Esto significa que las producciones agrícolas que aún estén pendientes de recolección adelanten su maduración, como es el caso de las frutas de hueso y las hortalizas que se hallan en el tramo final de la recolección. En el caso del cereal, las restricciones horarias establecidas por la normativa de prevención de incendios forestales están retrasando las labores de siega. Por su parte, las cosechas que están superando la fase de engorde -como los cítricos, caquis o aguacates- corren riesgo de padecer una mayor caída de frutos (conocida en el campo como la ‘esporgà’ de julio) y, por tanto, reducciones importantes en sus rendimientos.
Otro efecto que los agricultores detectan en los cultivos es la presencia de plagas y enfermedades que encuentran en estas condiciones climáticas el escenario idóneo para desarrollarse, especialmente los ácaros que llevan varias campañas causando estragos en los cítricos y el hongo de la piricularia en el arroz, tanto por el calor como por la falta de soluciones fitosanitarias. Además de los sobrecostes en lucha contra plagas y enfermedades, para mitigar los efectos de las temperaturas altas los agricultores también asumen más costes para dotar los cultivos de una dotación de agua suficiente que palíe su evotraspiración. El estrés hídrico es preocupante en todos los cultivos, pero especialmente en el caso de los cultivos de secano, como la viña, el olivar o el almendro.
En cuanto a la ganadería, las explotaciones de vacuno, ovino, caprino, porcino y aviar están afrontando pérdidas de rendimiento y mayores gastos en sistemas de ventilación, habilitación de sombras y suministro de suficiente cantidad de agua para que los animales estén bien hidratados.
AVA-ASAJA reivindica la construcción y modernización de infraestructuras hidráulicas para almacenar y distribuir agua, reutilizar más aguas depuradas que se pierden en el mar, a través incluso de rebombeos con energía fotovoltaica, y redimensionar los caudales ecológicos. Considera imprescindible consensuar un Pacto de Estado del Agua que tenga en cuenta a los técnicos y a los agricultores para poner en marcha estas infraestructuras.
Al mismo tiempo, insta a las autoridades europeas a realizar una apuesta más decidida por la innovación para ayudar al sector agrario a adaptarse al cambio climático. En este sentido, resalta la necesidad de agilizar en la Unión Europea la biotecnología, especialmente la técnica de edición genética CRISPR, para obtener patrones y variedades más resistentes al estrés hídrico, así como a plagas y enfermedades, de manera que aumente la productividad con un menor uso de agua, fertilizantes y fitosanitarios.
Valencia, 6 de julio de 2026. La leptospirosis -conocida tradicionalmente en el entorno de La Albufera como ‘mal de la rata’- ha registrado en los últimos dos años un repunte de casos graves en la Comunitat Valenciana, coincidiendo con episodios climáticos extremos como olas de calor y la DANA. Solo un pequeño porcentaje de las personas infectadas desarrolla la forma grave de la enfermedad, conocida como fiebre de Weil, que puede llegar a ser mortal. Sin embargo, todos los casos atendidos en el Hospital Universitari i Politècnic La Fe -algunos de ellos arroceros- han presentado un cuadro de gravedad crítica, aunque sin fallecimientos hasta la fecha, lo que sugiere para los investigadores que la infección podría estar mucho más extendida de lo que reflejan los casos hospitalarios y que un número indeterminado de personas infectadas podría no llegar a consultar.
Ante la creciente preocupación generada en el Hospital La Fe, la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) inicia una ronda de charlas informativas en pueblos arroceros de l’Horta Sud y La Ribera Baixa en las cuales médicos del referido centro sanitario podrán abordar esta enfermedad con un colectivo que es especialmente susceptible de contraerla por trabajar en contacto con el agua, tierra húmeda o lodos contaminados con orina o tejidos de animales infectados, sobre todo roedores.
Las sesiones con los agricultores arroceros tendrán tres objetivos principales: informar sobre la leptospirosis y otras enfermedades infecciosas emergentes que pueden agravarse con el cambio climático y ante las que habrá que estar progresivamente más alerta -como enfermedades transmitidas por vectores como mosquitos o garrapatas, entre otras-; conocer la visión de los propios agricultores sobre los cambios que atraviesa el sector y que pueden influir en el contacto con nuevas infecciones; y ofrecer la participación voluntaria en un estudio con una extracción de sangre para evaluar el estado actual de exposición del sector arrocero a la leptospirosis y a otros patógenos emergentes cuya expansión se relaciona con la actividad agraria en el entorno del parque natural y con el cambio climático.
Las reuniones informativas de AVA-ASAJA tendrán lugar el 14 de julio (siempre de 10:30 a 12:30 horas) en El Palmar (alcaldía), el 16 de julio en Catarroja (sociedad de pescadores en el Port de Catarroja), el 15 de julio en Alfafar (sede la acequia de Río Turia) y el 21 de julio en Sueca (salón de la Cooperativa Valenciana del Camp Unió Cristiana). Médicos de La Fe ya presentaron una conferencia previa durante la última sectorial del arroz de AVA-ASAJA y no descartan próximas convocatorias en la zona arrocera, en función de la evolución de la enfermedad.
El proyecto, liderado por el Dr. Víctor García Bustos, de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Hospital La Fe y el Grupo de Investigación Infección Grave del Instituto de Investigación Sanitaria La Fe, cuenta con la colaboración del Servicio de Microbiología de La Fe, bajo la financiación del Grupo de Estudio de Patologías Importadas (GEPI) de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC).
Un problema de salud pública
La leptospirosis es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria Leptospira que se reproduce en el agua estancada después de inundaciones -como sucede en los arrozales de La Albufera y otros humedales de España- o lluvias fuertes, como sucedió tras la DANA del 29 de octubre de 2024. Las manifestaciones clínicas más leves de la leptospirosis son similares a los de una gripe, pero si se complica puede llegar a causar ictericia, fallo renal, hemorragia y miocarditis con arritmias; meningitis y hemorragia pulmonar con fallo respiratorio, según la OMS.
València, 3 de julio de 2026. El comisionado para la Recuperación, Raúl Mérida, se ha reunido este jueves con el presidente de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA), Cristóbal Aguado, y han acordado trabajar desde el “consenso” en todo lo relacionado con la agricultura dentro de los parques inundables metropolitanos que proyecta el Consell en las riberas del Turia y en los barrancos del Poyo y de la Saleta.
Durante el encuentro, al que también ha asistido la directora general de Recuperación y Reconstrucción, Sandra Castillo, el director del proyecto de los parques inundables, Vicente Dómine, y miembros de AVA-ASAJA, ambos dirigentes han pactado la creación de una mesa de trabajo para tratar aspectos como el procedimiento de adquisición de terrenos agrícolas situados en la superficie del parque.
Asimismo, ambas partes han acordado mantener una comunicación fluida y permanente, con el objetivo de reforzar la coordinación y el intercambio de información sobre aquellas cuestiones de interés común.
Tras la reunión, Raúl Mérida ha destacado que el colectivo de agricultores son un valor “esencial” del proyecto de los parques inundables. “Por un parte, porque se trata de unos parques agroforestales que integrarán superficies de cultivo abiertas a la ciudadanía y, por otra, porque estamos hablando de una iniciativa verde con cemento 0”.
Estrategia verde
El comisionado para la Recuperación ha explicado que desde el Consell se está impulsando “un cambio de enfoque en la política territorial, donde las soluciones basadas en la naturaleza están pasando a ocupar un papel central dentro de la estrategia del Consell para hacer más resistente el territorio frente a fenómenos meteorológicos extremos”.
“La infraestructura verde no solo mejora el paisaje o la biodiversidad, sino que es una herramienta eficaz para reducir riesgos, regular el clima urbano y mejorar la salud de las personas. Es una inversión en seguridad y en futuro”, ha afirmado Mérida.
En este sentido, ha señalado que los parques inundables metropolitanos configurarán una zona verde de 1.500 hectáreas de terrenos con más de 72 kilómetros de recorridos, senderos y ciclovías y con espacios para el esparcimiento y el ocio. A su vez, estos parques contarán con zonas de laminación que permitirán mitigar futuras inundaciones.
Valencia, 2 de julio de 2026. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) abordó con representantes de la empresa Enagás, ingenieros industriales y profesionales especializados en el ámbito del hidrógeno las implicaciones técnicas, ambientales y agrarias que puede suponer la futura infraestructura de red española de transporte de esta energía verde -reconocida como Proyecto de Interés Común (PCI) por la Comisión Europea- que en el caso de la Comunitat Valenciana contempla un corredor de 393 kilómetros en 100 municipios.
Durante la jornada ‘Infraestructura interior de hidrógeno en España’, celebrada ayer en el Colegio de Ingenieros Industriales de la Comunidad Valenciana (COIICV), el responsable del departamento de expropiaciones de AVA-ASAJA, Juan Manuel Peiró, agradeció a Enagás, como ha ocurrido en anteriores ocasiones, la vía de colaboración que ha abierto con esta organización agraria -como asociación líder en expropiaciones agrarias- y trasladó el compromiso de defender los intereses de los propietarios afectados en esta iniciativa que tendrá un especial impacto en campos de cultivo.
En este sentido, AVA-ASAJA formará un colectivo de afectados y mantendrá un contacto permanente con Enagás para negociar las mejores condiciones posibles en los procesos de expropiación, servidumbre y restauración de las parcelas incluidas en la infraestructura. La organización agraria defenderá el pago de unas indemnizaciones dignas, con cuantías suficientes y plazos determinados. Durante las obras tratará de garantizar que los agricultores sufran los menores perjuicios a la hora de acceder a sus fincas y realizar las labores necesarias para el correcto desarrollo de los cultivos. Y, una vez se restituyan los terrenos, trabajará para que se acometa una adecuada reposición de la capa de tierra vegetal, gestión de residuos, restablecimiento de vegetación afectada y, en definitiva, unas óptimas condiciones para mantener la explotación agraria.
Energía verde
Julián Llorente, representante de la Gerencia de Permisos de Enagás, y Luis Plasencia, ingeniero de Proyecto, explicaron en Valencia las claves de la futura Red Troncal de Hidrógeno que actualmente se encuentra dentro del Plan Conceptual para la Participación del Público (PCPP). De los 2.600 kilómetros de conducciones previstos en España para el transporte de esta energía verde, la Comunitat Valenciana acoge 393 kilómetros a lo largo de 100 municipios: 23 en Castellón, 54 en Valencia y 23 en Alicante. No obstante, como en el resto del país, la red transcurrirá en la mayor parte del trazado en paralelo a la red de gas natural existente, lo que minimizará el impacto ambiental y facilitará la gestión del territorio.
En Castellón, el trazado atravesará Almassora, Almenara, les Alqueries, Benlloc, Borriol, Borriana, Cabanes, Canet lo Roig, Castellón de la Plana, Xilxes, la Jana, la Llosa, la Pobla Tornesa, la Salzadella, la Torre d’en Doménec, les Coves de Vinromà, Moncofa, Nules, Sant Mateu, San Rafael del Río, Traiguera, Vilanova d’Alcolea y Vila-real.
En Valencia, los municipios incluyen, entre otros, Paterna, Sagunto, Torrent, Manises, Alzira, Aldaia, Bétera, Ontinyent, Xàtiva, Quart de Poblet, Riba-roja de Túria, Puçol y la propia ciudad de Valencia. En Alicante, el trazado discurrirá por Alcoi, Alicante, Elche, Crevillent, Orihuela, Ibi, Castalla, Banyeres de Mariola, Sant Vicent del Raspeig, Biar, Callosa de Segura y otros once municipios.
Madrid, 1 de julio de 2026.- ASAJA ha suscrito un acuerdo de colaboración con Looking For Unlimited S.L. (LFU), distribuidor oficial de Vodafone, con el objetivo de facilitar el acceso a servicios de telecomunicaciones avanzados al colectivo agrario. El convenio se integra dentro de la estrategia de ASAJA de proporcionar ventajas exclusivas a sus asociados mediante acuerdos comerciales con empresas líderes, disponibles en su web corporativa (www.asaja.com), en el apartado de acuerdos comerciales (https://www.asaja.com/acuerdos-comerciales/vodafone/).
A través de este acuerdo, LFU se posiciona como empresa de referencia para ASAJA en el ámbito de la telefonía y la conectividad, lo que permitirá a agricultores, ganaderos y sus familias acceder a soluciones adaptadas a sus necesidades profesionales y personales.
Entre los servicios incluidos destacan:
• Líneas móviles con datos ilimitados.
• Conectividad de fibra óptica de alta velocidad.
• Paquetes convergentes con televisión y plataformas de entretenimiento.
• Soluciones de conectividad para explotaciones, segundas residencias y negocios.
Todas ellas están diseñadas para mejorar la conectividad en el entorno rural, un elemento clave para la modernización del sector agrario.
Ventajas exclusivas para los asociados de ASAJA
El acuerdo contempla condiciones comerciales preferentes para los miembros de ASAJA, con descuentos y beneficios adicionales sobre las tarifas habituales de Vodafone. Entre las ventajas destacan:
• Promociones específicas para asociados, familiares y trabajadores.
• Acceso a paquetes con entretenimiento (Vodafone TV) y plataformas digitales.
• Servicios de seguridad digital como Secure Net, que protege frente a amenazas online.
• Condiciones especiales para autónomos, empresas y asociaciones locales.
Las condiciones del convenio están dirigidas exclusivamente a los agricultores y ganaderos asociados a ASAJA, que deberán acreditar su pertenencia a la organización para acceder a estas ventajas.
Una apuesta por la digitalización del campo
Este acuerdo responde al compromiso de ASAJA de mejorar la competitividad de las explotaciones agrarias, facilitando el acceso a herramientas digitales y a servicios de comunicación avanzados. La conectividad es hoy un elemento fundamental para la digitalización del campo, la gestión eficiente de las explotaciones, el acceso a nuevas tecnologías y la mejora de la calidad de vida en el medio rural.
Con esta alianza, ASAJA refuerza su apuesta por la digitalización y la modernización del medio rural, facilitando a sus asociados el acceso a servicios clave en telecomunicaciones y conectividad.
Valencia, 1 de julio de 2026. El presidente de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA), Cristóbal Aguado, fue reelegido vicepresidente de la organización nacional ASAJA para los próximos cuatro años, al formar parte de la candidatura encabezada por Pedro Barato que resultó ganadora en la asamblea general extraordinaria y electoral de ASAJA en Madrid. El equipo de Barato, que obtuvo el 90% de los votos de la asamblea, afronta un nuevo mandato con cinco prioridades: las políticas europeas, los costes de producción, los precios en origen, la disponibilidad de agua y la mano de obra.
Cristóbal Aguado continuará ostentando una vicepresidencia de ASAJA y, salvo cambios en futuras juntas directivas, es el responsable del sector de las frutas, dado el papel protagonista de la Comunitat Valenciana en la citricultura española. Al término de la asamblea, Aguado afirmó que “la mayoría apabullante de la asamblea demuestra que hay un equipo que trabaja, que mantiene un prestigio incontestable en España y en Europa, y que tiene un programa de futuro para seguir defendiendo nuestra agricultura y ganadería ante la Administración que sea. Solo desde la unidad, la cohesión y el trabajo serio y responsable, se pueden conseguir objetivos y, como no, alzar la voz con más fuerza en todos los foros donde se toman las decisiones del sector”.
Respecto a los retos, Aguado subrayó que “estamos en un momento muy crítico, prácticamente en un punto de no retorno, ya que la Unión Europea, por cuestiones políticas, está dejando de lado la defensa de sus agricultores y ganaderos. Por otra parte, también hay que centrarse en solucionar los problemas de la disponibilidad y el uso del agua. Por ello, vamos a seguir peleando los próximos años mediante esta candidatura en la que están representados todos los sectores agropecuarios españoles”.
Prioridades
El presidente de ASAJA, Pedro Barato, resumió las principales líneas de trabajo de máxima prioridad: “Cuando hablemos de agua, hablemos de agua por los agricultores, reclamando soluciones, menos restricciones y menos sanciones”. La Política Agraria Común (PAC) -en plena negociación del marco post 2027-, los acuerdos comerciales con países terceros y la lucha contra las plagas y enfermedades centrarán la atención en las políticas europeas. Los costes de producción, con el reciente acuerdo de 165 millones de euros para hacer frente al impacto de los fertilizantes -de 22 a 38 euros por hectárea en secano y cerca de 100 en regadío- como ejemplo de los resultados que da la presión sostenida de la organización. Los precios y la rentabilidad de las explotaciones, con especial preocupación por el difícil momento que atraviesa el sector del cereal, por la caída de precios en vacuno y ovino y por la situación del viñedo, y con la apertura de mercados exteriores como vía de futuro: "Si no abrimos mercados, no vamos a ningún sitio". Y, en quinto lugar, la mano de obra, una preocupación creciente en muchas zonas y producciones, que la organización abordará de manera transversal.
Barato reivindicó la independencia y el carácter profesional de la organización -“Los presidentes de ASAJA los pone y los quita esta asamblea”- y anunció su intención de impulsar en este mandato una reforma de los estatutos para adecuar la organización a los retos de los próximos años. Tras agradecer a los compromisarios la confianza renovada, mostró su satisfacción por seguir presidiendo “la mejor organización agraria, no de España, sino de Europa”, y emplazó al conjunto del sector a trabajar unidos en defensa de los intereses del agricultor y del ganadero profesional.
Valencia, 29 de junio de 2026. La Finca Experimental Sinyent de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) acoge un ambicioso ensayo de pimiento, liderado por el Centro de Conservación y Mejora de la Agrodiversidad Valenciana (COMAV) de la Universitat Politècnica de València (UPV), cuyo objetivo es identificar las variedades y regiones genómicas que presentan una mejor respuesta frente al déficit hídrico.
La investigación analiza el comportamiento de más de 200 variedades de pimiento, entre las que se incluyen materiales tradicionales procedentes del territorio valenciano, variedades exóticas y distintos cruces desarrollados por los investigadores. El propósito es determinar qué materiales son capaces de mantener un desarrollo y una producción adecuados con una menor disponibilidad de agua, así como identificar los genes implicados en esta tolerancia para su futura aplicación en programas de mejora vegetal.
El ensayo se desarrolla en un contexto especialmente relevante para la agricultura mediterránea. El aumento de las temperaturas, la irregularidad de las precipitaciones y la creciente presión sobre los recursos hídricos obligan al sector agrario a buscar cultivos y variedades más eficientes en el uso del agua, para hacer sus explotaciones más rentables.
Dos escenarios de cultivo
La primera fase del experimento se lleva a cabo en invernadero, donde las más de 200 variedades son sometidas a dos estrategias de manejo: una con riego estándar y otra con un aporte reducido de agua. Tras dos meses de cultivo, los investigadores ya han podido constatar diferencias significativas entre los materiales evaluados. Como era de esperar, las variedades sometidas a restricciones hídricas muestran, en muchos de los casos, un crecimiento más limitado, una floración más tardía y una menor fructificación. Por el contrario, las plantas cultivadas bajo condiciones óptimas de riego han alcanzado alturas cercanas a los dos metros, presentan una floración más abundante y prolongada en el tiempo, y registran una producción de frutos significativamente superior.
La segunda fase del ensayo se realiza en condiciones de producción al aire libre, donde las mismas variedades son evaluadas en un entorno más próximo a la realidad de las explotaciones agrícolas. En este caso, los investigadores han observado un porte vegetal más reducido respecto al obtenido en invernadero. Sin embargo, la producción se ha adelantado en el tiempo, un comportamiento que podría estar relacionado con la mayor radiación solar y las temperaturas más elevadas registradas en el exterior.
La comparación entre ambos sistemas de cultivo permitirá comprender mejor la interacción entre genética y ambiente, así como determinar qué materiales ofrecen un comportamiento más estable y eficiente en diferentes condiciones productivas reales.
Además de evaluar parámetros agronómicos como el crecimiento, la floración o la producción, el proyecto persigue identificar las regiones del genoma del pimiento asociadas a una mayor tolerancia al déficit hídrico. Esta información permitirá avanzar en el desarrollo de nuevas variedades capaces de producir más con menos agua, una necesidad cada vez más urgente para la agricultura mediterránea.
El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, ha destacado que “la agricultura necesita anticiparse a la nueva realidad climática mediante la innovación y la investigación aplicada”. Asimismo, ha señalado que “ensayos como el que desarrolla el COMAV junto a AVA-ASAJA en la Finca Sinyent son fundamentales para ofrecer a los agricultores herramientas que les permitan mantener la productividad incluso en escenarios de creciente escasez de agua para garantizar el rendimiento en sus explotaciones”.
Aguado ha subrayado además que “la combinación de materiales tradicionales, variedades exóticas y análisis genéticos avanzados convierte este proyecto en una investigación de gran valor para el futuro del sector hortícola”, y ha añadido que “los resultados ayudarán a seleccionar variedades más eficientes y resistentes, contribuyendo a una agricultura más resiliente y preparada para los retos que vienen”.
Valencia, 25 de junio de 2026. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) estalló hoy con motivo de la jornada ‘Parques metropolitanos: regeneración territorial, paisaje y mitigación de riadas’, coorganizada en Valencia por el Comisionado para la Recuperación de la Comunitat Valenciana, puesto que este departamento de la Generalitat “ha invitado a todos los colectivos implicados en la reconstrucción de la DANA para debatir sobre los parques inundables, menos a los propietarios de los campos afectados por esta medida que son los que van a pagar el pato”. La asociación presidida por Cristóbal Aguado exigió a todas las administraciones, empezando por la Generalitat, que “en lugar de ningunear a los agricultores, se sienten, escuchen y consensuen con el sector agrario las actuaciones que deben ponerse en marcha en el territorio para prevenir daños y salvar vidas en futuras riadas”.
El Comisionado para la Recuperación, junto con los Colegios Profesionales de Arquitectos, Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos e Ingenieros Agrónomos, celebraron hoy el referido foro de debate para analizar las claves de los parques inundables en L’Horta Sud. Aguado afeó que el encuentro excluya a los agricultores pese a tratarse de actores protagonistas directamente perjudicados por esta decisión: “Antes de abordar unos parques que, en caso de una fuerte riada, agravaría la inundación de cientos de explotaciones agrarias, la Administración debería agotar todas las posibles infraestructuras hidráulicas que optimicen al máximo el almacenamiento, la retención, la distribución y la rápida salida al mar de las aguas. Mientras no se hagan todas las infraestructuras que se puedan hacer, estaremos en contra de esta alternativa que nadie nos ha consultado y que nos causaría más pérdidas en nuestras tierras”.
Asimismo, el presidente de AVA-ASAJA añadió que “en la mayoría de los campos afectados hay cultivos leñosos, que no se cambian de un año para otro, por lo que en caso de una inundación grave que asfixiara las raíces de los árboles, probablemente costaría entre ocho y diez años recuperar el potencial productivo”. En ese sentido, a la hora de estudiar el establecimiento de parques inundables en áreas agrarias, AVA-ASAJA cuestiona que “no se consensue con el colectivo agrario las superficies afectadas y las oportunas compensaciones”.
Aguado recordó el antecedente de la Ley de Protección de la Huerta de Valencia: “¿Acaso la Generalitat Valenciana quiere hacer lo mismo que hizo el Botànic en la Huerta, primero anteponer unas supuestas políticas paisajísticas sobre los derechos de los propietarios agrícolas y luego ya veremos si compensar los daños ocasionados? El tiempo ha dejado en evidencia que esta manera de proteger la huerta lo único que ha conseguido es desproteger al agricultor, aumentar el abandono de campos y empeorar la degradación ambiental. No se puede cuidar el territorio sin cuidar a las personas que lo preservan”.
En definitiva, AVA-ASAJA recrimina a la Generalitat Valenciana que impulse el estudio de unos parques inundables sin negociar con el sector agrario (que concentra la mayor parte de los terrenos afectados), sin agotar antes la construcción y modernización de todas las infraestructuras hidráulicas pendientes (que la DANA ha demostrado que constituyen la solución prioritaria ante episodios climáticos extremos) y sin definir las compensaciones a los agricultores por su exposición a inundaciones dirigidas a preservar las áreas urbanas (a riesgo de perder sus plantaciones y sus ingresos en un plazo cercano a diez años).