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El vicepresidente nacional de ASAJA, Juan Luis Delgado, ha participado en Bruselas en las reuniones del Grupo de Trabajo de Ganadería de Copa-Cogeca, donde ha trasladado a la Comisión Europea las prioridades del sector ganadero español ante el reciente brote de Dermatosis Nodular Contagiosa (DNC) en Cataluña.

Delgado, que también es presidente de ASAJA Salamanca y vicepresidente del Grupo de Trabajo de Ganadería de Copa-Cogeca, ha mantenido encuentros con representantes de distintos grupos políticos del Parlamento Europeo, la Comisión Europea y la Representación Permanente de España ante la UE, con el objetivo de reforzar los mecanismos de prevención, control y compensación ante emergencias sanitarias que afectan a la ganadería europea.

Entre las principales propuestas presentadas se incluyen:

Campañas informativas que aclaren que la DNC no representa ningún riesgo para la salud humana.

Refuerzo de la coordinación entre Estados miembros para mejorar la respuesta frente a brotes.

Compra conjunta de vacunas a escala europea.

Aplicación inmediata del principio de regionalización, para evitar restricciones generalizadas a todo el territorio.

Compensación económica íntegra para los ganaderos afectados por las medidas sanitarias.

Aumento del presupuesto del Fondo Veterinario Europeo destinado a crisis sanitarias.

Refuerzo de los controles en frontera con terceros países para evitar la introducción y propagación de enfermedades.

Petición de la activación de los fondos restantes de la reserva de crisis agrícola de 2025, que ascienden a 277 millones de euros.

Asimismo, se ha insistido en la necesidad de que la Comisión Europea exija explicaciones a las autoridades francesas sobre el origen del brote y los protocolos aplicados, ante la sospecha de que el virus pudo haber cruzado la frontera a través de transportes contaminados. También se ha solicitado mantener y reforzar los controles en los puntos de entrada de animales para prevenir nuevos contagios.

En paralelo, ASAJA ha aprovechado la reunión para reiterar la importancia de revisar la legislación sobre bienestar animal, garantizando que cualquier modificación tenga en cuenta la realidad productiva de las explotaciones europeas. Asimismo, ha reclamado que las importaciones procedentes de terceros países cumplan los mismos estándares sanitarios, medioambientales y de bienestar animal que se exigen a los productores europeos, a fin de asegurar condiciones de competencia justas y proteger la sostenibilidad del modelo ganadero europeo.

La delegación española ha subrayado que el brote de Dermatosis Nodular Contagiosa “pone de relieve la vulnerabilidad del sistema europeo de prevención y la necesidad de actuar con rapidez, coordinación y transparencia”.

La participación de ASAJA en este foro europeo refuerza su papel como interlocutor directo del sector ganadero español en las instituciones comunitarias, defendiendo medidas eficaces, equilibradas y coherentes con la realidad del campo.

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Valencia, 31 de octubre de 2025. El representante de ASAJA y tesorero de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA), Miguel Minguet, ha sido reelegido vicepresidente del Grupo de Trabajo sobre Sanidad Vegetal en el COPA-COGECA, que aglutina a las principales organizaciones agrarias y cooperativas de la Unión Europea. El dirigente valenciano centrará sus esfuerzos durante los cuatro próximos años en seguir reivindicando ante las autoridades comunitarias la investigación, registro y autorización de suficientes soluciones de contrastada eficacia -ya sean fitosanitarias o biológicas- para prevenir y controlar las crecientes plagas y enfermedades del sector agropecuario.

Agricultor especializado en arroz, cítricos, caquis y aguacates, Minguet subrayó durante su intervención previa a las elecciones que el grupo de trabajo sobre Sanidad Vegetal es, a su juicio, “el más importante a corto plazo para los agricultores y ganaderos europeos, porque de sus orientaciones puede depender el futuro mismo del sector. Las decisiones que se adopten en materia de sanidad vegetal, productos fitosanitarios y nuevas técnicas genómicas (NTG) puede ayudar a sostener el modelo agrario europeo o, por el contrario, ponerlo en riesgo”.

De hecho, el dirigente alertó que “las políticas agrarias de la UE, sobre todo desde la aprobación del paquete fitosanitario en 2009, están resultando tremendamente perjudiciales para los productores europeos, ya no solamente en términos económicos y de competitividad, sino incluso ante la imposibilidad en numerosos casos de poder hacer frente a las plagas y enfermedades, como la piricularia en el cultivo del arroz; los ácaros y el hongo de la alternaria en cítricos; las cochinillas y moscas blancas en caquis; la avispilla en el cultivo ecológico del almendro, etc.”

Algunas de las principales reivindicaciones que planteó Minguet fueron que las tolerancias a la importación y los límites máximos de residuos (LMR) que se apliquen al uso de materias activas por los agricultores europeos coincidan y estén basados en la ciencia; garantizar la reciprocidad y la igualdad de condiciones en el comercio, aplicando un enfoque científico lo más permisivo posible (es decir, lo que no se prohíbe a países terceros no se puede prohibir a los productores europeos y el LMR ha de ser el mismo); no prohibir ninguna materia activa más mientras no existan alternativas eficaces y viables económicamente; mejorar el sistema de evaluación de riesgos de la UE; y reforzar y uniformizar los controles sobre las importaciones de países terceros.

 

Dilatada experiencia

Minguet acumula 15 años de experiencia en la representación del sector agrario en Bruselas, tanto en calidad de miembro de la junta directiva y del comité ejecutivo de AVA-ASAJA, como vicepresidente y presidente de los grupos de trabajo sobre Sanidad Vegetal y Arroz, respectivamente, en el COPA-COGECA. Esta implicación en los asuntos comunitarios le proporciona un conocimiento profundo de las dinámicas institucionales y de las necesidades reales a pie de campo.

También fue reelegido Max Schulman como presidente del grupo de trabajo sobre Sanidad Vegetal, con una dilatada trayectoria como asesor senior de la organización finlandesa MTK. La otra reelección como vicepresidente fue para Johan Meierhöfer, de la organización alemana DBV. La continuidad de Miguel Minguet, en representación de ASAJA, refuerza el papel de la agricultura española en las reivindicaciones trasladadas a Bruselas en materia fitosanitaria.

 

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Valencia, 30 de octubre de 2025. Preocupación en las granjas de vacas de Castellón y Valencia por el creciente riesgo sanitario de la Dermatosis nodular contagiosa (DNC), que ya suma 18 focos positivos en Gerona y ha obligado a sacrificar 2.500 animales. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) reclama a todas las administraciones con competencias -la Unión Europea, el Gobierno de España y la Generalitat Valenciana- que se coordinen y extremen las medidas de prevención y control de esta enfermedad para evitar su expansión y, en este sentido, la llegada a la Comunitat Valenciana.

AVA-ASAJA pide, entre otras actuaciones, un refuerzo del plan de vacunación y de los protocolos de bioseguridad (relacionados con desinfección, control de insectos y del transporte animal) y de prevención epidemiológica (para evitar que la enfermedad llegue a animales a través de reses infectadas o bien por vectores que la transmiten como los insectos). Al respecto, solicita el reparto gratuito de desinsectantes a los ganaderos.

Los países afectados, como Francia, Italia y España, están empezando a implementar campañas de vacunación de emergencia para frenar la propagación. La Unión Europea ha establecido medidas de emergencia y zonas de restricción para contener los brotes y evitar la propagación a otras regiones. En cuanto al resto del mundo, la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) sigue monitorizando la situación en África, donde la enfermedad es endémica, así como en Oriente Medio y Asia, donde la enfermedad se ha expandido en años anteriores.

AVA-ASAJA lanza un mensaje de tranquilidad a los consumidores, ya que la DNC es una enfermedad viral infecciosa principalmente del ganado vacuno, causada por el virus Capripoxvirus de la familia Poxviridae, pero se trata de una enfermedad zoonótica, por lo que los humanos no corren riesgo de infección. No representa una amenaza para la salud humana, ya sea por contacto directo con animales infectados o por el consumo de productos de origen animal como leche o carne.

Los primeros síntomas en el animal pueden ser fiebre-catarro-daños en mucosas o mamas, abatimiento, debilidad general, descenso de la producción y nódulos o vesículas que aparecen en la piel del ganado. Los ganaderos deben notificar a los veterinarios cualquier síntoma que detecten para que se tomen las muestras y detectar así si ha aparecido un brote de la enfermedad. Esto es importante debido a que hay que hacer diagnóstico diferencial con otras enfermedades que pueden mostrar lesiones similares como los barros producidos por hypoderma.

 

Ayudas por la lengua azul

AVA-ASAJA también plantea a la Conselleria de Agricultura que apruebe una línea de ayudas excepcionales para explotaciones ganaderas afectadas por la lengua azul en la Comunitat Valenciana, siguiendo el apoyo que han activado otras regiones como Castilla-La Mancha. Algunos ganaderos asociados demandan esta medida de apoyo para garantizar su supervivencia, ya que se trata de otra enfermedad que causa elevados perjuicios.

La organización agraria valora el esfuerzo de la Conselleria de Agricultura en la adquisición y puesta a disposición a los ganaderos de vacunas de forma gratuita, financiando actuaciones de prevención y vacunación a través de las Agrupaciones de Defensa Sanitaria Ganaderas (ADSG), pero por el momento no ha adoptado ayudas directas compensatorias a los titulares de explotaciones que hayan sufrido pérdidas por el brote o las restricciones derivadas.

 

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El sector vitivinícola europeo prevé una producción estimada de 145,5 millones de hectolitros (Mhl) de vino para 2025, lo que supone un aumento del 1% con respecto al año anterior. Aunque los volúmenes se están recuperando, siguen estando un 7,5% por debajo de la media de los últimos cinco años. En general, la producción muestra signos de mejora; sin embargo, persiste una tendencia a la baja a largo plazo, y la diferencia entre las cosechas de 2025 y 2018 sigue superando los 40 millones de hectolitros. Los viñedos de toda Europa siguen enfrentándose a una combinación de retos climáticos y comerciales que dificultan la plena recuperación del sector.

Los tres mayores productores de vino de la UE, que juntos representan cuatro quintas partes del volumen total, han reducido su producción conjunta en un 1,5% en comparación con la cosecha de 2024. Italia sigue siendo el mayor productor de la UE, con unos 47 Mhl, mientras que Francia ocupa el segundo lugar por un estrecho margen, con alrededor de 37 Mhl, y España cae al tercer lugar, con aproximadamente 31,5 Mhl.

Entre los principales productores, España, Alemania y Portugal registraron descensos, con una caída de la producción del 15%, 8% y 11%, respectivamente, en comparación con el año pasado. Por el contrario, Italia espera un aumento del 8% y Francia también registra un modesto incremento de alrededor del 2,3%, aunque su producción sigue estando un 12% por debajo de la media de los últimos cinco años.

Los viñedos han sido testigos de grandes anomalías climáticas y graves fenómenos adversos en 2025. Las olas de calor, sequías e inundaciones han impedido que el sector se recupere hasta niveles cercanos a los de antes de 2020. Los incendios forestales de finales de agosto en el sur de Francia destruyeron más de mil hectáreas de viñedos.

Aunque la oferta de vino sigue siendo baja, el Copa-Cogeca advierte de que las presiones de la demanda limitan cualquier aumento significativo de la producción. El mayor mercado para los vinos europeos, Estados Unidos, ha impuesto repetidamente aranceles a los productos de la UE, incluido el vino, lo que ha impulsado las exportaciones. Esta nueva política estadounidense ha mantenido bajos tanto los volúmenes como los precios, erosionando los márgenes de beneficio de los productores de la UE. Estas barreras comerciales se producen en un periodo en el que la inestabilidad mundial ya ha perturbado los flujos comerciales a nivel global.

En general, la demanda sigue siendo débil. Los temores económicos, como la inflación y la incertidumbre en el mercado laboral, frenan el gasto, mientras que se está produciendo un cambio sustancial en las preferencias de los mercados nacionales. Estos factores no permiten que la demanda compense la reducción de los volúmenes de producción.

 

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En este triste aniversario de la DANA, no podemos sino recordar a las personas que perdieron su vida y a aquellas que todavía, un año después, continúan sufriendo sus dramáticas consecuencias, entre ellas miles de agricultores y ganaderos. Mirando hacia atrás, a ese fatídico 29 de octubre de 2024, queda claro que nadie podía imaginar esa riada de unas dimensiones tan catastróficas -pese a los sistemas oficiales de vigilancia y alerta- y que dejó descolocadas a todas las administraciones, desde el Gobierno de España hasta la Generalitat Valenciana y los ayuntamientos. Una riada que, además, se vio agravada por la falsa sensación de seguridad que hubo en la zona donde hubo más fallecidos por la sencilla razón de que no llovía.

Es momento de recordar, pero también de prepararse para futuras riadas -que las habrá- porque mejorar la prevención supondría el mejor homenaje que podemos rendir a las víctimas. En este punto, es evidente que urge la reparación, modernización y construcción de infraestructuras hidráulicas pendientes desde hace décadas que, si hubieran estado hechas en el día de la DANA, habrían reducido drásticamente el número de muertos, habrían minimizado los daños materiales y habrían ahorrado mucho dinero que ahora tenemos que gastar, por multiplicado, en la reconstrucción.

Me refiero sobre todo a presas que retengan más aguas hacia abajo (la que había, la presa de Forata, aguantó de milagro y fue clave para evitar un desastre aún mayor); a obras de laminación en la rambla del Poyo (habrían permitido retener parte de la avenida y dar más tiempo para salvar vidas); a una conexión con el Plan Sur de Valencia (hubiera reducido el caudal de los barrancos desbordados); y a la ampliación y refuerzo de encauzamientos (adaptaría su capacidad a las necesidades reales), entre otras actuaciones que los ingenieros y expertos en materia hídrica coinciden en reclamar.

Otra lección que no deben ignorar nuestros gobernantes es la gestión de los cauces y la limpieza de cañares para favorecer la circulación de caudales súbitos y evitar desbordamientos. Hay grabaciones que atestiguan las lanzas de cañas que formaron diques, junto a árboles y enseres arrancados, rompiendo puentes e inundando pueblos enteros y miles de campos, donde ahora han germinado a miles y es muy difícil erradicarlas. La caña es una especie invasora que las instituciones públicas deberían aplicarse en eliminar, ya que, por otra parte, los puentes no se construyeron para que se taponaran y colapsaran en una riada. Tanto las infraestructuras hidráulicas como la limpieza de cauces son retos inaplazables que han de abordarse rápidamente desde un punto de vista científico y con voluntad política.

Aunque algunas administraciones hayan tenido más gracia que otras para escurrir el bulto, la recuperación de esta riada y la prevención de otras en el futuro es responsabilidad de todas, sean del color que sean, porque el barro siempre será marrón. La gente está harta de escuchar escusas y culpas ajenas; quiere soluciones y las quiere ya. Así que menos hablar de intereses partidistas, que a todas las administraciones esta barrancada las pilló en mantillas, y más trabajar para que no volvamos a lamentar tantas pérdidas humanas, económicas y medioambientales por un fenómeno climático recurrente en la cuenca mediterránea, y que si ocurriera mañana, volvería a suceder. Lo menos que se puede hacer de las grandes tragedias, es aprender.

Artículo de opinión de Cristóbal Aguado Laza, presidente de AVA-ASAJA.

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ASAJA ha reunido a representantes del sector agrario, la Administración, la investigación y la empresa en una jornada dedicada a “Energía, ciencia y soberanía alimentaria”, organizada junto a Corteva Agriscience. Durante el encuentro se abordaron tres grandes ejes de futuro para el campo: la bioenergía, las nuevas técnicas de edición genética y el biocontrol como herramienta de sanidad vegetal.

La jornada, inaugurada por Pedro Barato, presidente nacional de ASAJA, puso de manifiesto que la innovación científica y tecnológica debe situarse al servicio del productor agrario. “No se puede construir una agricultura moderna prohibiendo más rápido de lo que se innova”, señaló, reclamando reglas claras, estabilidad regulatoria y una fiscalidad justa para impulsar la competitividad del sector. Manuel Melgarejo, Presidente de Corteva Agriscience para España y Portugal recalcó que “desde Corteva, mantenemos un firme compromiso con los agricultores y con una colaboración abierta con las instituciones y administraciones para dotar de herramientas suficientes al campo. Pero para ello, necesitamos un marco legislativo con criterios basados en la ciencia, predecible y claro, que permita avanzar con confianza hacia una agricultura más sostenible, productiva y resiliente”.

El campo como aliado de la transición energética

Los ponentes coincidieron en que la agricultura y la ganadería pueden convertirse en aliadas estratégicas de la autonomía energética europea, especialmente a través del desarrollo del biogás y los biocombustibles.
El presidente de ASAJA Castilla y León, Donaciano Dujo, subrayó que “el biogás y la bioenergía son una oportunidad para el campo, siempre que exista rentabilidad y seguridad jurídica”. Advirtió de que los agricultores “están dispuestos a producir energía además de alimentos, pero necesitan normas claras, trámites ágiles y proyectos bien explicados al territorio”.

Desde la plataforma Crecemos, Marcos Camino defendió que el campo español dispone del potencial necesario para suministrar materias primas sostenibles a la producción de combustibles renovables, siempre que se garantice una “hoja de ruta estable, incentivos fiscales y unidad de mercado”. En la misma línea, Genia Bioenergy insistió en que los proyectos deben desarrollarse “con transparencia, a escala local y con beneficios compartidos para agricultores, ganaderos y municipios”.

La biotecnología, clave para la competitividad europea

El segundo bloque, centrado en las nuevas técnicas de edición genética (NGT), reunió a representantes del Ministerio de Agricultura, del CSIC y de la Universidad Politécnica de Valencia. Todos coincidieron en que Europa no puede permitirse perder el tren de la innovación biotecnológica, que ya avanza en Estados Unidos, Japón, China o Brasil.

La responsable ministerial Ana Judith Martín de la Fuente defendió que España “seguirá trabajando para que la regulación europea se base en la ciencia y no en el miedo”, mientras que el catedrático José Miguel Mulet subrayó que “el CRISPR no es un transgénico, es una herramienta de precisión que permite mejorar la resistencia de las plantas al clima o a las plagas sin alterar su naturaleza”.

El investigador del CSIC Antonio Granell alertó de que “si Europa no crea un entorno jurídico favorable, la investigación se marchará a otros continentes”. Los expertos coincidieron en que la biotecnología es esencial para desarrollar cultivos más productivos y resilientes ante la sequía, las altas temperaturas o la reducción de fertilizantes.

Biocontrol: nuevas soluciones sin renunciar a los fitosanitarios

El tercer panel analizó el auge del biocontrol y su encaje dentro de la estrategia europea de sostenibilidad. El Ministerio de Agricultura defendió que las soluciones biológicas “son un complemento, no un sustituto”, y alertó de que “no existe una única herramienta capaz de reemplazar al control químico convencional”.

El agricultor y técnico de ASAJA Almería Miguel Ángel Serrano recordó que la lucha biológica “funciona gracias a la integración con tratamientos químicos selectivos”, y que la experiencia del modelo almeriense demuestra que “la rentabilidad y la sostenibilidad pueden ir de la mano”.

El CSIC, por su parte, destacó la necesidad de “mantener una caja de herramientas amplia”, que incluya control biológico, productos químicos, feromonas o nuevas tecnologías como el RNA interferente, además de mayor agilidad en la transferencia del conocimiento científico al agricultor.

Innovación y sentido común para un campo competitivo

La jornada concluyó con un mensaje compartido: la soberanía alimentaria europea depende de una agricultura innovadora, rentable y libre de trabas burocráticas. Los expertos reclamaron seguridad jurídica, inversión en I+D, colaboración público-privada y una fiscalidad adaptada a quienes producen de forma sostenible.

“Los agricultores no somos el problema, somos parte de la solución”, resumió Pedro Barato, quien llamó a aprovechar las oportunidades que ofrece la ciencia para garantizar el futuro del campo, “con sentido común y con el compromiso de mejorar la vida de quienes producen y de quienes consumen”.

 

 

Un año de la DANA

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29 de octubre de 2024. Una fecha que nunca olvidaremos. Ahora que se va a cumplir un año de la trágica DANA, es momento de hacer balance. Según las estimaciones de AVA-ASAJA, se ha reconstruido el 60% del sector agrario, así que esperamos que en este segundo año se reparen el 40% restante de explotaciones, empresas e infraestructuras agrarias que todavía no han recuperado el estado previo al temporal.

Somos conscientes del esfuerzo que han capitalizado el Ministerio y la Conselleria de Agricultura. Estamos relativamente contentos con las ayudas que han ido aprobando para aliviar las pérdidas en producción y empezar a reparar las infraestructuras. Por supuesto, esta misma semana también le hemos dicho al ministro Luis Planas los problemas que hemos detectado y estamos detectando en la reconstrucción.

Sobre todo estamos muy descontentos con el Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco). Porque la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), que depende del Miteco, está pidiendo proyectos de obra a los agricultores que necesitan que las máquinas de Tragsa entren por los cauces para arreglar los campos afectados. Porque el Miteco va a pasar más de 300 hectáreas a Dominio Público Hidráulico (DPH) y de momento no está ofreciendo ninguna compensación a los agricultores por la pérdida de sus propiedades. Y porque el Miteco, pese a las evidencias, sigue sin acometer las infraestructuras hidráulicas necesarias.

A este respecto, un año después de la DANA, es también momento de mirar al futuro. Un futuro en el que nos aguardan más lluvias torrenciales, gotas frías o como quieran llamar a estos fenómenos climáticos que son recurrentes en la cuenca mediterránea. La Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de España advierte de que una de cada tres presas estatales necesita refuerzos estructurales urgentes. Presas como la de Forata, que el día de la DANA estuvo al borde del colapso. Los técnicos alertaron al Cecopi que un fallo estructural podría haber liberado una avenida de hasta 20.000 m³ por segundo y matado a 20.000 personas.

Así que el Miteco debería abandonar las filosofías equivocadas del ecologismo radical y comenzar a escuchar a los verdaderos expertos en materia hidráulica. No podemos esperar de brazos cruzados a la próxima DANA sin haber modernizado las infraestructuras que ya tenemos y sin haber construido nuevas (embalses, diques, conexiones de cuenca, refuerzo de encauzamientos, autopistas del agua, etc.) que permitan minimizar los daños humanos, materiales y medioambientales. 

 

 

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Valencia, 23 de octubre de 2025. – El Gobierno ha aprobado el Real Decreto 1051/2022 sobre nutrición sostenible de los suelos agrarios, una norma pactada con UPA y Unión de Uniones que, según AVA-ASAJA y ASAJA Nacional, desoye las reivindicaciones del sector y supone una nueva carga burocrática para agricultores y ganaderos.

El Real Decreto, publicado en el BOE, establece nuevas obligaciones en materia de fertilización, entre las que destaca la obligación de contar con un plan de abonado a partir del 1 de enero de 2026 para las explotaciones en regadío cuyos cultivos se siembren o planten entre el 1 de marzo y el 30 de junio, y desde el 1 de septiembre de 2026 para el resto.

Además, el registro mensual de todas las labores de fertilización en el cuaderno de explotación, ya sea en papel o en formato digital, también será obligatorio desde el 1 de enero de 2026, con una serie de excepciones contempladas en la norma.

El asesoramiento técnico obligatorio en materia de fertilización será exigible un año después de esas fechas en las unidades de producción situadas en zonas vulnerables a la contaminación por nitratos, y dos años más tarde en el resto de zonas.

Asimismo, se modifican los requisitos relativos a la aplicación de estiércoles en determinadas zonas donde no es posible realizarla de forma localizada, salvo en parcelas de menos de una hectárea que no sean colindantes con otros recintos de la misma explotación. También se precisan los criterios sobre el cómputo de los pastos comunales en la superficie total de las explotaciones.

AVA-ASAJA lamenta que el Ministerio de Agricultura haya ignorado las propuestas de simplificación planteadas por la organización, entre ellas la de excluir de estas obligaciones a las explotaciones de regadío de hasta 15 hectáreas y a las de secano de hasta 30 hectáreas.

La organización agraria expresa además su preocupación por que esta norma abra la puerta a futuras inspecciones técnicas de abonadoras y aperos utilizados en fertilización, una medida que considera injustificada, dado que la mayoría de las zonas agrícolas ya cumplen la normativa de zonas vulnerables por contaminación de nitratos.

AVA-ASAJA también había solicitado suprimir la obligación de registrar la fertilización en un plazo máximo de un mes, por considerarla una presión burocrática innecesaria. En este sentido, la organización propuso que la aplicación del Real Decreto se retrasara hasta que el Ministerio publicara las guías de buenas prácticas en fertilización y pusiera en marcha un programa formativo para divulgarlas entre los agricultores y ganaderos.

Entre otras demandas, AVA-ASAJA reclamó la reducción de la burocracia para las personas que suministran estiércoles a terceros, el reconocimiento oficial por parte de las administraciones —central o autonómica— de un programa informático gratuito que permita realizar los planes de abonado sin necesidad de contratar un asesor en fertilización, y la supresión del actual régimen sancionador, que prevé la aplicación simultánea de hasta siete leyes, dos reales decretos y las normativas autonómicas correspondientes, sin perjuicio de posibles responsabilidades civiles, penales, medioambientales o de otro orden.

AVA-ASAJA insiste en que el sector agrario ya cumple sobradamente los estándares medioambientales exigidos por la Unión Europea y considera que esta nueva normativa no aporta soluciones reales, sino que incrementa los trámites, costes y cargas administrativas para los profesionales del campo.

 

 

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Valencia, 21 de octubre de 2025. Cuando va a cumplirse un año de la devastadora DANA del 29 de octubre de 2024, la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) estima que aún queda más del 40% de las explotaciones, empresas e infraestructuras agrarias por recuperar su estado previo al temporal. La organización presidida por Cristóbal Aguado remarca que “las obras de reconstrucción van para largo, pese al esfuerzo de las administraciones -sobre todo del Ministerio y la Conselleria de Agricultura- y siguen pendientes las infraestructuras hidráulicas que la DANA ha evidenciado que hacían falta para minimizar el impacto ante futuras riadas”.

Las explotaciones ganaderas fueron las primeras en ser reparadas, casi en su totalidad, debido a la urgencia de seguir alimentando a los animales. Del mismo modo los principales accesos a las fincas y las entidades de riego recibieron una atención prioritaria a fin de garantizar el riego y labores esenciales de los cultivos. Sin embargo, miles de campos (principalmente de viñas, cítricos, olivar, etc.) todavía no han sido completamente reconstruidos, así como invernaderos, viveros, instalaciones de riego e infraestructuras particulares y colectivas (caminos rurales, muros, acequias, vallas, etc.)

En la mayoría de los casos, los agricultores han optado por solicitar la ayuda del Ministerio -peritada por la empresa pública Tragsa- para agilizar las reparaciones de sus explotaciones por sus propios medios o contratando a terceros. No obstante, la tardanza en recibir dichas compensaciones está retrasando estas obras, en caso de tenerlas concedidas, ya que muchos afectados no han sido ni siquiera incluidos en los listados de beneficiarios. En cuanto a los agricultores que han decidido esperar a que Tragsa realice las reparaciones, el plazo de espera puede prolongarse durante meses e incluso años, dado el ingente trabajo que tiene por delante. Un ejemplo es el arroz, donde unas 120 hectáreas de cultivo no pudieron ser sembradas y se prevé que las reparaciones concluyan a tiempo para volver a ser productivas de cara a la campaña que viene.

Además, más de 300 hectáreas de cultivo, según informó la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) al sector, continúan arrasadas junto a cauces y van a pasar a Dominio Público Hidráulico (DPH), por lo que no volverán a ser productivas. AVA-ASAJA insiste al Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco) que apruebe una línea adicional de ayudas a estos damnificados para compensar la pérdida de la propiedad de sus terrenos.

Aguado subraya que “un año después de la DANA crece la preocupación por la lenta reconstrucción en las áreas rurales más gravemente afectadas. A pesar de que Tragsa emplea todos los recursos que ha podido encontrar, está más centrado en la red de caminos y hay campos que tardarán uno o dos años en reiniciar la recuperación del arbolado y, en algunos casos, se habrán perdido. Las cañas arrastradas de los barrancos a los campos también están brotando por todas partes y su erradicación será un gran problema. La rentabilidad agraria ya era complicada y ahora tras la DANA, si no se actúa rápidamente, cundirá el desánimo y el abandono sobre todo en agricultores de edad muy avanzada o con parcelas pequeñas”.

 

Infraestructuras hidráulicas

El presidente de AVA-ASAJA reitera que “la prioridad sigue siendo acelerar la recuperación al máximo y realizar aquellas infraestructuras hidráulicas que venimos reivindicando desde hace cuarenta años y que son necesarias para evitar tantos daños materiales y vidas humanas. Hay que construir más presas, diques, conexiones de cauces, canalizaciones desde las desembocaduras de los ríos de aguas sobrantes a cabecera y autopistas del agua. Paralelamente, hay que mantener una gestión más razonable de los cauces y barrancos que contemple una mayor limpieza -en lugar de multar a los agricultores que quitan cañas para darles un uso tradicional- para dar salida a los caudales súbitos y atenuar desbordamientos. Tenemos que aprender las lecciones de la DANA para que, cuando haya otras, no vuelva a suceder una tragedia de estas dimensiones tan catastróficas”.

 

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