La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) prevé una merma en la producción de alcachofa del 50% en el Camp de Turia, especialmente en Benaguasil y Llíria, debido a que las intensas precipitaciones que se han producido durante octubre han causado una excesiva humedad en las plantaciones. Se dan casos, incluso, de propietarios que no han recogido las hortalizas y han “rotovatado” el campo como última salida a esta situación.
“El agricultor ya no aguanta más, el abandono de los campos es un hecho, la meteorología no ayuda y la inestabilidad de los precios tampoco”, señala el presidente de la organización agraria, Cristóbal Aguado. “De hecho, hace seis años, se plantaban alcachofas en La Pobla de Vallbona, pero este año nada y en Benaguasil se ha abandonado la mitad de los campos”.
En circunstancias normales, una hanegada de tierra dedicada al cultivo de la alcachofa produce durante los siete meses de cosecha entre 1.500 y 1.700 kilos, incluso hace años, esa cifra se superaba hasta sobrepasar con creces los 2.000 kilos.
Mientras que en la temporada pasada, la producción de alcachofa rozó los 120 kilos por hanegada en una semana, este año, la producción se sitúa en torno a los 50 ó 60 kilos, es decir, la mitad. Las extraordinarias precipitaciones de otoño han afectado al primer brote del alcachofar así como a la siembra de coles, coliflores, lechugas, acelgas y espinacas, entre otras hortalizas.
Además de las inclemencias del tiempo, el sector se encuentra con otro problema. Así, desde inicios de la década, la industria conservera, que tiende a presionar a la baja los precios, exige ocho piezas por kilo para ser comercializadas lo que conlleva recogerlas de la planta con un tamaño demasiado pequeño, por lo que el agricultor, al vender con menos calibre, gana menos.
“El estado de las matas no se recupera ya que no han podido absorber tanta agua y encima tenemos la presión de las conserveras. Hay campos que da lástima verlos, es para llorar”, destaca Aguado quien recuerda que “el año pasado heló a mitad de noviembre, pero como la campaña es larga, las plantas pudieron recuperarse, pero lo de este año es otra cosa más grave”.
Pese a la merma de producción, el kilo de alcachofas ronda el euro aunque si el agricultor se implica en la comercialización y tiene posibilidad de elegir comprador puede venderlas entre 2,40 y tres euros el kilo. Sobre la conserva, los precios medios oscilan entre los treinta y los cuarenta céntimos de euro por kilo.
Como en el caso de los cítricos, las compras en origen de vino se han paralizado en las últimas semanas casi totalmente a causa de la baja demanda y de la crisis económica. Según estimaron ayer los miembros de la sectorial del Vino de AVA-ASAJA, si por estas fechas el año pasado se había pactado ya la venta de entre el 20 y el 30% de la producción vinícola de la provincia de Valencia, este año sólo se ha colocado el 10-12%.
Para la organización agraria, el retraso por parte del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural en la aprobación de las ayudas que incentivarán la destilación de uso de boca contenidas en la nueva OCM del Vino está contribuyendo a saturar aún más el mercado e incrementar la incertidumbre entre viticultores, cooperativas, bodegas y el propio comercio.
En este sentido, el presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, advierte de que esta situación “era previsible porque ya advertimos que la nueva OCM del Vino, al reducir o eliminar los mecanismos de regulación, iba a dejar sin defensas al viticultor y al comercio con las que hacer frente a las oscilaciones del mercado”. En la misma línea se manifestaron los miembros de la sectorial del Vino de la organización agraria, cuyo presidente, José Luis Robredo, tildó de “inexplicable” el retraso que acumula el Gobierno en la publicación de la normativa española de aplicación del programa de apoyo al sector.
El vacío regulativo afecta especialmente a lo concerniente a las entregas obligatorias de vino que tienen que realizar las bodegas para asegurar el cobro de las ayudas de superficie por parte de los viticultores. “El parón en las compras no tiene precedentes y se está prolongando tanto porque, a la falta de demanda, se le une ahora la falta de concreción de las ayudas para la destilación de uso de boca”, explica Robredo.
Los miembros de la sectorial atribuyeron también la congestión que ahora sufre el mercado a la entrada en los circuitos, coincidiendo con el inicio de la vendimia, de los caldos de la campaña anterior que obtuvieron prima de almacenamiento. “El ministerio no aprovechó el inicio de la vendimia para sacar el real decreto y anunció hace casi un mes que iba a elevar la prima para la destilación pero, desde entonces, no ha movido ficha, lo que ha contribuido a que los operadores retrasen también sus operaciones. Se ha perdido un tiempo precioso, una oportunidad que otros países como Italia han aprovechado ya para copar hasta un 60% de la cuota que pertenecía al mercado español”, denuncia Aguado.
Corte de voz: José Luis Robredo, presidente de la sectorial del vino de AVA-ASAJA
El presidente de AVA-ASAJA y presidente de la sectorial de Frutas y Hortalizas de Asaja, Cristóbal Aguado, convocará próximamente a los representantes nacionales de esta asociación para analizar la convocatoria de una huelga general del sector citrícola en todo el país. Aguado ha realizado este anuncio tras participar en una jornada organizada por Asaja-Córdoba y la Asociación Española de Lonjas y Mercados en origen (AELMO) con motivo de la celebración de la primera Lonja Nacional de Cítricos.
En el transcurso del encuentro, los representantes de AVA-ASAJA han podido comprobar cómo la crisis citrícola que ha hundido el inicio de la campaña de clementinas afecta con igual intensidad a la comercialización de naranjas en Andalucía y en líneas generales a todas las zonas productoras del país.
Tras ratificar el acuerdo, Asaja contactará con el resto de organizaciones agrarias nacionales, con la Confederación de Cooperativas Agrarias de España (CCAE) así como con los comercios privados interesados en adherirse para que la convocatoria sea respaldada por la práctica totalidad del sector. “Apelo a la solidaridad de todos los eslabones del sector porque el problema que ahora sufrimos no sólo afecta a los citricultores sino a la dignidad de toda la actividad”, matiza Aguado, quien advierte que en esta ocasión “no permitiremos que la movilización sea enturbiada por intereses de terceros, como ya ocurrió en 2006”, cuando se pactó un gran paro nacional para los días 14 y 15 de diciembre que fue desconvocado ‘in extremis’.
“Ahora no sólo queremos que se involucren en la solución a este conflicto Valencia, que ya ha dado un paso adelante, sino también Madrid e incluso pretendemos hacernos oír ante la Comisión Europea, que también es corresponsable de la situación generada”, advierte el también vicepresidente de Asaja.
AVA-ASAJA ha venido reclamando que las medidas para tratar de descongestionar el mercado en fresco no sólo deben proceder de la Consejería de Agricultura valenciana, sino que han de ser secundadas por el resto de administraciones autonómicas de las zonas citrícolas españolas así como por el propio Gobierno central. De igual manera, ante las limitaciones que en este sentido ha impuesto la nueva OCM de Frutas y Hortalizas en cítricos, esta organización reclamará a Bruselas medidas excepcionales para tratar de salvar la situación. “Nos haremos oír en Valencia, pero también en Murcia, Sevilla, Barcelona, Madrid y por supuesto que también en Bruselas”, advierte Aguado.
De ahí que, junto al paro nacional y a las manifestaciones y protestas que se puedan pactar para presionar a las administraciones y centros de la gran distribución europea, AVA-ASAJA proponga realizar una en concreto frente de la delegación de la Comisión Europea en Madrid. “Si no actuamos ya, volveremos a sufrir una campaña ruinosa y, tras tres consecutivas acumulando pérdidas, el abandono de decenas de miles de citricultores y la destrucción de cientos de miles de trabajos será un mal ya inevitable”, concluye el presidente de AVA-ASAJA.
La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) pide que se potencie la cría del caracol autóctono en granja frente a las importaciones de caracol silvestre de América del Sur o África. “Es fundamental que sepamos aprovechar las oportunidades que nos da el mercado y el caracol es una fuente de ingresos complementaria”, afirma el presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, quien ha reivindicado “crear una imagen de marca que nos distinga en calidad y en competitividad”.
Estas palabras las ha pronunciado ante medio centenar de personas que han participado en la Jornada Técnica de Helicicultura celebrada esta mañana en la sede de AVA-ASAJA con el objetivo de conocer más de cerca la situación actual del sector y sus perspectivas de futuro.
El director técnico de la Organización Interprofesional del Caracol de Crianza (Interhélix), Agustín Calvo, ha destacado que “el consumo del caracol en España, a pesar de ser ancestral y milenario, se asocia a momentos lúdicos y festivos y no a un consumo diario pese a contener gran aporte de proteínas, vitamina C, sales minerales y tener muy pocas calorías”. Además, ha hecho hincapié en la necesidad de potenciar el consumo de ejemplares criados en granjas porque de esta manera “estamos garantizando una trazabilidad, respeto a la fauna autóctona, sabor y carne homogéneos y una higiene y seguridad alimentaria”.
Por su parte, el presidente de la Asociación Nacional de Cría y Engorde del Caracol, José Antonio Marcelo, ha centrado su exposición en hablar de la especie que más se comercializa en España, la helix aspersa müller. Actualmente, existen en el mundo unas 25.000 especies de caracol, 5.000 de ellas son terrestres y sólo en la Península Ibérica viven unas 600 especies. Marcelo asegura que los caracoles tienen un índice de mortandad del 70% en su primer mes de vida y han conseguido reducirlo al 50% en el segundo mes tras muchas horas de investigación. En este sentido, ha añadido que nos encontramos “en pañales en temas de genética”.
Hoy en día existen en España cerca de 100 granjas de cría de caracol con una producción media de 20.000 kilos por explotación. El consumo nacional ronda las 18.000 toneladas al año aunque sólo el 5% es caracol de granja, el resto es de campo o silvestre y procede de países terceros. Las importaciones alcanzan las 11.228 toneladas mientras que sólo exportamos 552 toneladas. El consumo nacional se centra en las regiones mediterráneas además de Aragón, La Rioja, Navarra y País Vasco.
El encargado de clausurar la Jornada ha sido el Jefe de Área de Mejora de la Competitividad Agrícola y Ganadera de la Conselleria de Agricultura, Vicente Granel, quien ha reconocido que el sector aún es incipiente y minoritario en nuestra comunidad y adolece de una legislación mucho más específica. Así, aboga por agilizar los trámites burocráticos en temas cruciales como el registro de sanidad animal.
A día de hoy existen dos granjas de cría y engorde de caracoles en la Comunidad Valenciana situadas en Morella y Bétera, esta última en fase de registro.
Corte de voz de Ximo Gómez, técnico de AVA-ASAJA.
AVA-ASAJA reclama al Gobierno que aproveche la revisión de la Política Agrícola Común (PAC) para enmendar su error y acabar con el periodo transitorio de dos años que impuso en 2007 para el nuevo pago único de cítricos. "El mantenimiento acoplado de los pagos sólo ha servido para complicar la salida del género del mercado en fresco a la industria de zumos y el cobro por parte de los productores de la ayuda que les corresponde", advierte el presidente de la asociación agraria, Cristóbal Aguado.
Además, el líder agario defiende un desacoplamiento total e inmediato de todas las ayudas comunitarias para todos los cultivos, como Bruselas aconsejaba en su propuesta. De aprovecharse la disposición que ahora habilita el ‘chequeo médico’ de la PAC se atendería el clamor unánime ya existente entre citricultores y cooperativas, que ya han reclamado formalmente al Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural que no mantenga en la próxima campaña la obligatoriedad de remitir a la industria unas cantidades mínimas de naranjas o mandarinas.
En lo demás, la reforma pactada supone la consolidación de la política de recortes de los fondos estrictamente agrícolas y la nacionalización de la propia PAC que quedaría casi desmantelada. “Una vez más los funcionarios de Bruselas, por muchos y costosos informes que hayan encargado, no han sabido dibujar cuál es el panorama agrícola que tiene Europa y que necesita para el futuro”, advierte el líder de AVA-ASAJA.
No obstante, la organización agraria matiza que el aumento de la modulación decidido (trasvase de fondos agrarios a los de desarrollo rural) tendrá un impacto menor puesto que la detracción fijada se aplicará a los perceptores de ayudas superiores a los 5.000 euros, cosa que cumplen pocos agricultores valencianos. Sí preocupa, en cambio, que el Consejo plantee dejar el límite mínimo para recibir subvenciones en 100 euros o una hectárea o la posibilidad concedida a España de aplicar un coeficiente para establecer tal mínimo en más de 300 euros o en una superficie de dos hectáreas que podría dejar fuera de estos fondos a miles de agricultores con estructuras minifundistas principalmente valencianos.
De igual manera, la organización agraria se mostrará vigilante con las consecuencias que sobre la PAC tendrá la incorporación a la legislación sobre el agua de ciertas normas de condicionalidad sobre ‘franjas ribereñas y el riego’. Con censurar la desviación de fondos hacia el también llamado ‘segundo pilar’, AVA-ASAJA valora la inclusión en este fondo de planes para el fomento del seguro agrario, contra el cambio climático, a favor de la bioenergía y de la buena gestión del agua así como el aumento del límite máximo de inversiones para jóvenes agricultores, que se leva de 55.000 a 70.000 euros. “Pero si la PAC no vela por la agricultura y no se mejoran las rentas de los productores, difícilmente se podrán dar nuevas incorporaciones al campo”, concluye Aguado.
Los agricultores de l’Horta Nord denuncian una nueva oleada de robos desde principios de octubre, aprovechando las lluvias persistentes. Así, tan sólo en los últimos 45 días, la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) contabiliza en el término municipal de El Puig robos de cobre en 20 casetas de riego, así como la extracción de 65 contadores, en dos ocasiones consecutivas, en la Agrupación de Regantes Pozo del Tolliner.
“Muchos agricultores de la comarca ya no saben si van a reparar todas las instalaciones con cobre u otros materiales metálicos porque creen que los delincuentes pueden volver a robarles con total impunidad”, lamenta Cristóbal Aguado, presidente de AVA-ASAJA.
Aguado ha enviado una carta al delegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Ricardo Peralta, para reclamar “una mayor coordinación entre las fuerzas de seguridad y una mayor vigilancia en los campos”.
“Es evidente que todo este material robado es reintroducido en el mercado, ya sea como bienes usados ya sea como chatarra”, añade Aguado, por lo que AVA-ASAJA también solicita que se intensifique la vigilancia sobre los posibles receptores tanto en lo concerniente a la búsqueda del material robado como de los justificantes de compra del material o metal que estos receptores vendan.
AVA-ASAJA atribuye buena parte de la responsabilidad por el “nefasto” inicio de la campaña citrícola a la “pasividad” demostrada por el Gobierno central en diversos aspectos que hubieran tenido una incidencia clave. "En la pasada temporada, la caída de la producción supuso un leve alivio para el agricultor pero el Ministerio de Medio Ambiente y Rural no ha sabido aprovechar tal circunstancia para preparar la temporada actual, que se sabía podía ser problemática” advierte el presidente de esta asociación, Cristóbal Aguado.
El líder agrario matiza que “con su pasividad y sus errores sólo ha contribuido agravar una situación que ya a estas alturas es dramática”. AVA-ASAJA lamenta que el Gobierno central haya hecho oídos sordos al clamor del sector por aprobar una Ley del Comercio que sirviera para regular los márgenes comerciales y así acabar con los abusos. La organización agraria también atribuye buena parte de la complicada coyuntura citrícola a la “pésima negociación” llevada a cabo por el ministerio en la reforma de la OCM de Frutas y Hortalizas primero y más tarde para regular su aplicación.
En este sentido, Aguado lamenta que pese a las advertencias reiteradas de todas las organizaciones agrarias “se prefirió compensar antes a un determinado subsector y a una determinada región que aprobar un reglamento útil para toda la citricultura”. El líder de AVA-ASAJA se refiere así a la “obcecación” que mostró el Ejecutivo español por mantener acoplados los pagos a los productores durante las dos campañas de periodo transitorio que se decidió a imponer. Una opción que sólo ha servido para “complicar tanto la salida de género del mercado en fresco a la industria de zumos como el cobro por parte de los citricultores del pago único que les corresponde”, señala.
La primera consecuencia es que no sólo se niega el precio al agricultor por sus clementinas sino que tampoco se les concede a los operadores por las cantidades que remiten para ser transformadas. En último extremo, AVA-ASAJA lamenta que en tan complicadas circunstancias el Ministerio de Hacienda se “burle” nuevamente del sector citrícola al negarle las reducciones en los módulos para la declaración de la renta de 2008. “No me cansaré de repetir que se deben revisar los índices de rendimientos agrarios y que el agricultor no puede seguir pagando más impuestos si tiene pérdidas”, advierte el líder de la asociación.
Por todo ello AVA-ASAJA entablará en breve conversaciones con el resto de organizaciones agrarias valencianas para estudiar movilizaciones contra “todas aquellas administraciones que no se involucren en dar solución al problema” así como protestas contra “aquellos eslabones de la cadena agroalimentaria que se sabe que trabajan sin respetar la dignidad del citricultor” asegura Aguado.
La Comisión Europea (CE) ha sacado adelante su propuesta para eliminar la mayor parte de normas de calidad de frutas y hortalizas. Así, sólo se mantendría la regulación establecida para diez cultivos –entre ellos los cítricos, lechugas, tomates, fresa o melocotón- pero se suprimiría la de otros 26 productos frescos mediterráneos. El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, advierte de que "la decisión es propia de la agricultura tribal del pasado y dañará por igual al consumidor".
Aguado añade que "esto ayudará a hacer de Europa el basurero del resto del mundo y que perjudicará al agricultor, que tendrá que competir con el género importado, más barato pero que ahora entrará sin las limitaciones de calidad de antes”.
La iniciativa ha sido aprobada gracias al giro dado por Alemania que, presionado por el ejecutivo comunitario, arrastró a suficientes países como para superar la mayoría de bloqueo. En la votación del Comité de Gestión de esta mañana, de hecho, hasta 16 Estados miembros han votado en contra de la propuesta pero la abstención de dos –Portugal y Austria- y el voto favorable de otros nueve, liderados por Gran Bretaña, ha sido determinante para dejar en manos de la CE la decisión, que comenzará a aplicarse en la temporada 2009/2010.
“Mientras en EEUU refuerzan su política de calidad con la aprobación de ‘marketing orders’ para cada vez más cultivos, en la UE –que ya es el primer mercado hortofrutícola del mundo- se da un nuevo paso atrás”, se lamenta Aguado quien postula la conveniencia que estas cuestiones vengan reguladas por la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Los 26 cultivos que se quedarán sin normas de calidad se podrán comercializar a granel y solo se les reclamará la identificación del país de origen. El único requerimiento exigido a este respecto es que cumplan con la genérica definición de tener “una calidad sana, cabal y comercial”. Para el resto –que la CE aduce que representa el 74% del comercio continental- seguirán en vigor las normas referidas a calibres, peso, número de frutos, homogeneidad que definen los distintos tipos de formato y calidades y que hasta ahora eran determinantes en la conformación de un precio para el consumidor.
Sin embargo, el texto aprobado por Bruselas extiende esta desregulación de la calidad incluso a los diez cultivos mentados para los que se mantienen las normas, que podrían pasar a venderse sin cumplir los requisitos siempre que en su etiquetado se aclare que “no son conformes con las normas de comercialización comunitaria” o se especifique que se trata de un “producto para transformación”, un extremo que AVA-ASAJA considera igualmente “inaceptable”.
“La desaparición de las normas europeas provocará que se refuercen los reglamentos privados que la gran distribución ya aplica, no para conseguir mejores estándares de calidad, sino para forzar a la baja los precios de las frutas y hortalizas”, advierte el presidente de la organización agraria. “La sinrazón de la política comunitaria impuso primero el descontrol en las fronteras, con lo que la entrada de plagas es una constante y ahora se prepara para abrir las puertas a la importación barata y de baja calidad.
En el horizonte, de no mediar reacción, se encuentra ahora una nueva regulación para dejar a los agricultores sin medios con los que defenderse de las plagas”, advierte Aguado quien cuestiona que a medio plazo se puedan conseguir los objetivos perseguidos por la CE –abaratar los precios- puesto que en el “momento en que Europa pase a depender de la importación la inflación de los alimentos estará garantizada”.