AVA-ASAJA denuncia el “abuso” y la “clara concesión recaudatoria a las eléctricas” que supondrá la aplicación de la orden que obliga a todas las viviendas a instalar antes del 1 de enero de 2010 los llamados ICP (los interruptores que saltan y cortan el suministro cuando los aparatos enchufados superan la potencia instalada). El conflicto está surgiendo en infinidad de ‘casas de pueblo’, con instalaciones eléctricas antiguas cuyo BIE (Boletín de Instalación Eléctrica) no permite contratar la potencia requerida y que tendrían que afrontar por ello costosas reparaciones.
En caso de no montarse el citado ICP en el plazo dado, los precios por ‘potencia contratada’ se dispararían entre un 600% y un 1.200%. “Es lamentable que, sin mejorar el servicio ni el bienestar de los ciudadanos y sólo para satisfacer el afán de negocio de las eléctricas, el Gobierno nos complique la vida de esta manera”, advierte el presidente de esta organización agraria.
Las eléctricas están remitiendo cartas a los usuarios advirtiéndoles de que instalen dicho dispositivo. Si no se atiende el primer requerimiento, a los 20 días tales empresas envían una segunda misiva advirtiendo que –si transcurridos otros 20 días naturales no se ha procedido a su colocación- modificarán unilateralmente la facturación. Los usuarios que pudieran verse en tal situación verían elevada la facturación de la potencia a 20 Kw, con independencia de que tuvieran contratada una potencia menor. Así, un consumidor que tuviera, porque no necesitara más, 3 Kw de potencia, pasaría de pagar 4,96 euros/mes a 29,7 euros (un 600% más) y alguien que tuviera 5,5 Kw asumiría esta misma cantidad por lo que antes sólo le costaba 9,09 euros/mes (+326%).
“El Gobierno, con la excusa de averiguar las necesidades reales de potencia, está provocando gastos desorbitados a multitud de agricultores con casas viejas que no necesitan instalarse más potencia. La contratación debía atender a la necesidades de los consumos medios reales, no aplicar los máximos para así facturar más”, denuncia Aguado. Efectivamente, en la inmensa mayoría de los casos, la potencia instalada en estos hogares se sitúa entre 3 y 5 Kw y para garantizar el perfecto funcionamiento de todos los electrodomésticos en casi ningún caso se requeriría de más de 10 Kw.
Las fuertes lluvias registradas desde el domingo así como las sufridas en semanas pasadas han pasado de ser bien recibidas, porque aumentaban el calibre de las clementinas, a provocar serios daños en hasta 50.000 hectáreas (ha) de cítricos y caqui. La mayor parte de estos campos de agrios permanecen anegados, lo que asegura problemas de ‘asfixia radicular’ en los así como ataques del hongo ‘phitophora’, que afecta al arbolado y a los frutos, produciendo podredumbre.
En cuanto al caqui, las precipitaciones y la previsible próxima subida de las temperaturas provocarán una nueva debacle productiva, con la caída masiva de más del 50% de la producción a causa del hongo ‘Mycosphaerella Hawai’.
Si bien es pronto aún para hablar de tonelaje, las mayores pérdidas en la cosecha se darán en unas 30.000 ha. de La Ribera (cítricos, caqui y hortalizas), la principal comarca afectada por el desbordamiento de barrancos y que tiene la mayor parte de sus campos encharcados con hasta dos palmos de altura. El resto de daños citrícolas se da en otras 20.000 ha de La Safor, La Costera, La Marina Alta, Camp de Morvedre y L’Horta. Cientos de miles de toneladas de sendos frutales podrían verse afectadas por el temporal.
El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, lamenta, en este sentido, que “pese a que era previsible, se han vuelto a inundar muchas de las zonas que ya se vieron afectadas el año pasado e incluso en 2007. Y los problemas se han repetido y agravado porque en muchas zonas no se limpian adecuadamente los barrancos y cauces, especialmente los del Xúquer”.
La gota fría también ha destrozado algunos campos de hortalizas y frutales en Camp de Túria y L’Horta. En el arroz sólo restaba por segar alrededor del 20%, pero la fuerza de las aguas ha arrastrado sedimentos, colmado acequias y desperdigado la paja que acababa de cortarse, lo que podría agravar los efectos de podrido allá donde ésta se acumule. La intensidad de las lluvias ha hecho desbordarse las conducciones y barrancos que confluyen en La Albufera, que ha empezado a desbordarse esta misma mañana inundando el arroz aún no segado.
Las zonas con mayores pérdidas se dan en Silla, Sueca, Catarroja y Sollana y la producción arrocera de unas 1.500 ha. podrían echarse a perder. En el caso de la vid, sólo restaba por vendimiar parte de las variedades más tardías, que también sufrirán ‘podredumbre’. Conviene recordar, en este sentido, que en algunas zonas puntuales de la zona de Utiel-Requena ya sufrieron un intenso pedrisco el pasado 13 de septiembre.
AVA-ASAJA ha remitido sendas cartas al Tribunal de Defensa de la Competencia autonómico así como a la Comisión Nacional de la Competencia para que investiguen un posible pacto de precios de la industria arrocera. La organización agraria sospecha que se ha podido dar un descenso coordinado y simultáneo en todas las zonas productoras españolas de las cotizaciones del arroz ‘redondo’. Los precios ofertados en este nuevo arranque de temporada se sitúan por debajo de los costes de producción.
“No hay razones que justifiquen la situación que ahora se vive: ni la oferta ha aumentado tan radicalmente, ni se conserva demasiado stock almacenado, ni se ha producido una caída de la demanda”, explica el presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado. Efectivamente, la organización de productores reclama que se aclare si se ha podido producir un acuerdo entre los principales operadores para bajar los precios un 25%.
Un porcentaje que contrasta con la caída de sólo el 3% que de forma paralela se ha producido en los mercados internacionales del arroz ‘largo’, la cotización de referencia del arroz mayoritario en el planeta pero que resulta ser de inferior calidad al ‘redondo’ o ‘japónica’ que se produce en La Albufera y en la Marjal Pego-Oliva.
Las operaciones de compra-venta a las que ha tenido acceso AVA-ASAJA son coincidentes y reflejan un precio único por kilo de 0,27 euros para el japónica que, como se decía, es un 25% inferior al registrado por estas mismas fechas en 2008, cuando se situaba en alrededor de 0,36 euros/kg. En tales condiciones, los servicios técnicos de esta organización estiman que los arroceros acumularán unas pérdidas por hectárea sobre el año pasado de unos 1.000 euros.
Tal descenso en los ingresos se justifica, además de por la brusca caída de los precios, por el aumento de los costes de producción causado por el descontrol de plagas como la pyricularia o el pulgón –que a su vez se han visto alimentadas por las nuevas restricciones en materia fitosanitaria- así como por los trabajos ‘extraordinarios’ que este año se han tenido que asumir para evitar la quema de la paja.
AVA-ASAJA escenificará el ‘entierro’ de los cultivos claves de cada una de las comarcas de nuestra provincia en el transcurso de una protesta convocada para el 2 de octubre frente a la Subdelegación del Gobierno en Valencia. Con tal acción, la organización agraria quiere poner de manifiesto la pasividad del Ejecutivo central ante la ruina que están sufriendo todos los productores.
“El Ejecutivo de Zapatero no puede seguir mirando hacia otro lado y debe sentarse a negociar, como ya está haciendo Francia, un plan de choque así como medidas legales con las que lograr precios justos para todos los eslabones de la cadena”, advierte su presidente, Cristóbal Aguado. La acción se enmarca en la campaña emprendida por ASAJA en toda España y que tuvo su punto de partida el martes, cuando 3.000 agricultores se manifestaron en Sevilla y se logró paralizar la campaña de ‘verdeo’ de la aceituna de mesa.
Los actos de protesta se llevarán a cabo en distintas provincias y culminarán antes de finalizar el año con una importante conferencia sobre la situación del campo así como una gran manifestación en Madrid. Y si la situación del campo español es crítica en su conjunto, la del valenciano lo es si cabe más.
Efectivamente, según datos dados a conocer ayer por el Ministerio de Medio Ambiente, en 2008 los precios de la tierra bajaron un 0,9%, el primer descenso desde 1994. En el caso de la Comunitat, sin embargo, la caída fue muy superior, del -11,8%, la mayor del país. Por cultivos, el desplome más importante (del -14,2%) se dio con los cítricos. Bajo el eslogan ‘Sin precio, del campo al cementerio’, AVA-ASAJA espera congregar el 2 de octubre a los agricultores y ganaderos valencianos. El responsable de cada sectorial de esta organización derramará y enterrará bajo una cruz simulada para cada una de las 15 comarcas valencianas unos cuantos kilos de los cultivos en situación más crítica.
“Los productores de fruta de hueso de La Vall d’Albaida, de arroz de la Ribera Baixa, de vid de Utiel-Requena, de almendras de Los Serranos, de hortalizas de L’Horta, los citricultores del litoral y los ganaderos de las comarcas de interior tienen un denominador común: ya no tienen ni para pagar los gastos. O se actúa ya o todos pagaremos las consecuencias del mayor proceso de abandono masivo de campos de la historia”, denuncia Aguado.
Más de 200 personas entre agricultores, profesionales del comercio hortofrutícola o vinculados a la lucha contra las plagas han participado hoy en la jornada ‘La nueva normativa europea de fitosanitarios. Análisis y Perspectivas’ organizada por AVA-ASAJA y patrocinada por la Conselleria de Agricultura y por Syngenta Agro. El presidente de esta organización, Cristóbal Aguado así como Pedro Barato, líder de Asaja nacional, han coincidido en remarcar que la nueva regulación que pronto se implantará “aumentará la burocracia, disparará los costes de cultivo y –al limitar drásticamente las sustancias activas- reducirá la productividad”.
Por este motivo, y de cara a la próxima transposición a la legislación nacional de los nuevos requerimientos, tanto Barato como Aguado han exigido un “diálogo constructivo y permanente” con los productores y con las autonomías para tratar de atenuar así su impacto. En esta misma línea, la consellera de Agricultura, Maritina Hernández –que ha clausurado la jornada- se ha mostrado muy crítica con la nueva regulación. La responsable autonómica ha manifestado que su “planteamiento es equívoco y sus postulados hipócritas” porque “ya teníamos una legislación en materia de fitosanitarios que era –que es- la más exigente del mundo y ahora se trata de resolver un problema que no teníamos”.
Por su parte, el vicepresidente de la Asociación Empresarial para la Protección de las Plagas (AEPLA) y director general de Syngenta Agro, Sergio Dedominici, ha advertido de que los requisitos establecidos supondrán añadir “más trabas a la investigación fitosanitaria” y de forma gráfica ha señalado que el proceso emprendido es como “no haber llegado aún a la Luna y plantearnos ya cómo conquistar Marte”. Es más, Dedominici, ha concluido que la regulación finalmente promovida es “sobre grandes deseos y no sobre realidades”.
En sendas videoconferencias, dos responsables de la Comisión Europea (CE) han explicado el alcance de las nuevas normativas. De un lado, Wolfgang Reinert, de la Dirección General de Sanidad y Consumidores (DG Sanco), se ha referido al Reglamento de Comercialización de Fitosanitarios, que será aprobado a finales de este mes por el Consejo Europeo.
El nuevo reglamento sustituirá a la actual legislación, la directiva 91/414/CEE, cuyo legado a mediados de 2011 será la retirada del mercado del 66% de las sustancias activas existentes en 1993 así como de las nuevas aprobadas desde aquel año. Aguado ha remarcado en este sentido la importante campaña conjunta que emprendió en Bruselas y Estrasburgo AVA-ASAJA de la mano de la propia ASAJA y de AEPLA para tratar de reducir el “desastre” que hubiera supuesto la redacción del citado reglamento en los términos que planteó inicialmente el Parlamento Europeo.
Pese a ello, como ha destacado el director general de Innovación Agraria, Manuel Láinez, la futura regulación en materia de comercialización agravará los problemas que ya se están dando en la lucha contra las plagas en algunos cultivos mediterráneos, muy especialmente en los llamados ‘menores’. Por tal cosa se entienden multitud de hortalizas, pero también algunos frutales -como el caqui- o cereales, como el arroz que ya se han quedado si casi insecticidas y que amenazan con sufrir en breve mayores problemas de resistencias, al verse obligados a repetir los tratamientos con las mismas sustancias.
La eurodiputada de la Comisión de Medio Ambiente, Pilar Ayuso, ha destacado pese a todo la “gran labor realizada” desde el hemiciclo europeo y tras remarcar que se sentía “satisfecha por tener la conciencia del deber cumplido” ha insistido en la importancia en que, de aquí en adelante, se hagan los análisis científicos pertinentes para garantizar un uso adecuado de los fitosanitarios. En segunda instancia, Anne-Cécile Cotillon, de la Dirección General de Medio Ambiente de la CE, ha detallado los contenidos básicos de la no menos trascendente Directiva de Uso Sostenible de Productos Fitosanitarios que, según ha avanzado, podría ser aprobada por el Consejo de Europa esta misma semana y entrar en vigor ya en octubre-noviembre.
El Gobierno español dispondrá a partir de entonces de dos años para transponer la nueva regulación y más concretamente de 18 meses para redactar los llamados Planes de Acción Nacional (PAN). Estos planes serán el instrumento clave con el que los Estados miembros determinarán los objetivos cuantitativos de reducción en el uso de los fitosanitarios, las medidas así como los calendarios de aplicación y los indicadores de riesgo.
La secretaria general del Medio Rural, Alicia Villauriz, ha sostenido que tal plazo es “suficiente” para garantizar una transición “tranquila” y ha prometido –en la línea de lo solicitado por ASAJA- que habrá la “coordinación y debate con las autonomías y las organizaciones agrarias”. Es más, la responsable ministerial ha anunciado que España aprovechará la presidencia de turno de la UE, a partir del 1 de enero, para avanzar en el desarrollo de un proceso de armonización de la exigente legislación europea en materia de Límites Máximos de Residuos (LMR) con la de los países terceros.
Tanto la consellera Hernández como Aguado coincidieron en denunciar en este sentido la “doble vara” que aplica la UE en materia de LMR y fitosanitarios “tan estricta con la producción europea y tan generosa con las importaciones de los países terceros”, motivos por los que valoraron la iniciativa anunciada y exigieron su cumplimiento efectivo.
AVA-ASAJA recuerda a todos los agricultores que la fecha límite para acogerse a la ampliación de garantías en el seguro del caqui termina el miércoles, 30 de septiembre. Así, para la presente campaña, la normativa del seguro recoge una prolongación de cobertura de quince días en las opciones que incluyen helada tardía. De esta manera, el período llegaría hasta el 31 de diciembre de 2009 y no el 15 de diciembre, como venía siendo habitual.
Para poder disfrutar de esta ampliación, los asegurados deben, en primer lugar, efectuar los tratamientos oportunos con ácido giberélico y, en segundo lugar, notificar en las oficinas de Agroseguro con fecha límite el 30 de septiembre, la relación de todas las parcelas tratadas por las que se solicita la ampliación.
Por otra parte, se han detectado nuevos brotes del hongo Mycosphaerella Hawai que el año pasado fue, en muchos campos, el causante de una caída de hojas y frutos. “Sería recomendable potenciar un grupo de investigación que trabajase para detectar cuándo y cómo aparece este hongo”, afirma Cristóbal Aguado, presiente de AVA-ASAJA quien añade que “no podemos negar que el cultivo del caqui es un cultivo en expansión en nuestra tierra y los datos sobre producción asegurada así lo indican".
AVA-ASAJA reivindica que mientras las investigaciones no arrojen un método eficaz contra el hongo, el seguro cubra los daños. No obstante la organización agraria valora el extraordinario esfuerzo que lleva a cabo la Entidad Nacional de Seguros Agrarios (ENESA) y Agroseguro a la hora de atender y mejorar el seguro del caqui. Este año se han asegurado 85.000 toneladas de caqui en la Comunitat Valenciana.
AVA-ASAJA alerta de que, tras una campaña marcada por una histórica recuperación de la rentabilidad, el cultivo del arroz amenaza otra vez con generar pérdidas de hasta 4,5 millones de euros. En plena siega del cereal, los problemas provocados por el temporal de noviembre, las nuevas restricciones en materia fitosanitaria y ambiental así como el fuerte incremento en los factores de producción, podrían disparar los gastos muy por encima de los ingresos.
"Los arroceros han arrancado una campaña crítica, con mayores limitaciones y obstáculos de los que siempre han padecido por trabajar dentro de un parque natural y con unas circunstancias de mercado complicadas”, advierte el presidente de esta organización agraria, Cristóbal Aguado, quien matiza que “de no cambiar las cosas, el arroz dejará de ser la excepción que junto al caqui o la chufa, se escapaba de la ruina general del campo valenciano”.
Efectivamente, las inundaciones de noviembre del año pasado obligaron a los productores de la Marjal Pego-Oliva y de la Albufera a afrontar el gasto extraordinario de retirar las miles de toneladas de paja que el agua acumuló. La prohibición europea de quemar estos restos, así como las crecientes limitaciones en la disponibilidad y uso de fitosanitarios ha acabado por provocar que, con el tiempo, se dispare la población de plagas endémicas antes controladas con mucho menos dinero.
Ante la falta de alternativas fitosanitarias, los arroceros han pasado por ejemplo de gastar 3 euros/ha para luchar contra el pulgón a más de 35 y de 0,36 a 18 euros/ha para mantener a ‘raya’ a la Pyricularia, un hongo que provoca manchas en las hojas y que terminan por dejar vacíos los granos. A tan espectacular inflación habría que añadir la derivada de la subida habitual de las semillas o los fertilizantes. AVA-ASAJA, por otra parte, denuncia que los primeros precios ofrecidos en la presente temporada son insuficientes en tanto ni siquiera llegan a cubrir los costes de producción y son radicalmente más bajos que los de la pasada. “Los arroceros deben esperar y almacenar el grano hasta que la situación se estabilice pero nunca malvender. Si persiste esta situación injustificada de abuso, el sector tendrá que salir a la calle”, apunta Aguado.
Los informes realizados por el SOIVRE a pie de campo en las zonas productoras, confirman que la campaña citrícola se ha iniciado con al menos una o dos semanas de retraso y que no presenta los problemas de calibre que se padecieron el año pasado. Cristóbal Aguado, advierte por ello del “riesgo” de que determinados operadores “desaprensivos traten de aprovecharse del hueco de mercado existente y adelanten la recolección aún sabiendo que las clementinas aún no tienen la madurez adecuada” .
La organización agraria asegura que “denunciará y reclamará sanciones” para quien actúe de esa manera. El análisis realizado por el organismo dependiente del Ministerio de Industria y Comercio también ratifica que las primeras clementinas, pese al retraso acumulado en su proceso de maduración, presentan altos porcentajes de zumo. Los datos confirman más aún la oportunidad de promover el consumo de mandarinas y naranjas como el mejor medio de prevención contra la gripe A por su alto contenido en vitamina C. AVA-ASAJA ya trabaja en el seno de Intercitrus y de la mano de la Conselleria de Agricultura en la concreción de una campaña de promoción, con posibles inserciones publicitarias, jornadas divulgativas y actos en la calle, sobre las bondades de nuestros cítricos en la lucha contra la expansión de este virus.
La alta calidad de los frutos, la baja incidencia de las plagas, la previsión de un descenso de la cosecha –que AVA-ASAJA estimó ya que se situaría entre un 20 y un 25%- y las buenas perspectivas comerciales derivadas del posible aumento en la ingesta de cítricos causado por la enfermedad “nos hace pensar que se podría dar una cierta recuperación en los ingresos de los citricultores. Nada podría justificar lo contrario”, concluye Aguado.
AVA-ASAJA insta a las administraciones a incluir el consumo diario de zumo natural de mandarinas y naranjas en la campaña oficial para prevenir la gripe A. Así, la ingesta habitual de cítricos en fresco se sumaría a medidas preventivas hechas públicas ya a través de la impresión y distribución de folletos y pósters, como taparse la boca con un pañuelo desechable al estornudar o lavarse las manos frecuentemente con jabón durante al menos un minuto.
Está más que demostrado que los cítricos contienen cantidades abundantes de vitamina C que, además de ser un potente antioxidante, ha sido utilizada desde siempre por sus propiedades antiescorbúticas para prevenir y, en caso de contagio, mejorar la recuperación del paciente en enfermedades como la gripe y el resfriado.
De cara a la nueva campaña citrícola, que se presenta con un 20-25% de merma de cosecha, “tomar más zumos naturales no sólo significaría estar mejor preparados para combatir la gripe A, sino que además contribuiría a aumentar la demanda y por tanto la rentabilidad de los citricultores tras varias campañas absolutamente ruinosas”, manifiesta el presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado.
El dirigente agrario concluye que la mayor ingesta de zumo de cítricos autóctonos supondría un “beneficio sanitario, así como económico y social que redundaría en toda la sociedad valenciana, productores y consumidores”.
La amenaza del virus N1H1 ya ha provocado, efectivamente, un incremento del consumo de cítricos en países del hemisferio sur como Argentina. Durante el invierno, en el momento álgido de expansión del virus por las bajas temperaturas, la campaña lanzada por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) contribuyó a disparar la venta de naranjas, mandarinas y pomelos locales. Conocedores de los beneficios que aportan para la prevención de gripes, los argentinos han aumentado la demanda de los cítricos en más del 20% para paliar la incidencia de la gripe A.