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AVA-ASAJA reclama a la Administración que aplique un mayor rigor a la hora de controlar determinadas estrategias publicitarias que se vienen aplicando en el mercado español de los zumos de fruta y especialmente en aquellos jugos que usan los cítricos como materia prima. Esta organización agraria viene detectando que con excesiva frecuencia ciertas empresas recurren a técnicas publicitarias que pueden considerarse abiertamente engañosas porque inducen a la confusión entre los consumidores.
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Valencia, 26 de julio 2010.- La tormenta de granizo que descargó con gran violencia a última hora del pasado viernes en diferentes zonas de la Comunitat Valenciana causó graves desperfectos en la agricultura. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) considera, en una primera estimación, que el valor económico de los daños ocasionados por el pedrisco asciende en su conjunto a 3,1 millones de euros. 

Las comarcas de Requena-Utiel y de la Hoya de Buñol fueron el escenario de la granizada y fue la zona mencionada en primer lugar la que se llevó la peor parte. La piedra afectó a una superficie de 8.000 hectáreas de viñedo y el alcance de los daños en no pocas parcelas se sitúa en torno al 80% de la producción de uva para vinificación de la próxima campaña. La tormenta se ensañó de forma especialmente virulenta en las pedanías de Venta del Moro y el importe de los daños directos sobre el campo asciende en esta comarca a 2,5 millones de euros. Las últimas lluvias también incrementan el riesgo de que se recrudezcan en el viñedo los ataques de la enfermedad del mildiu.
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La tormenta de granizo que descargó con gran violencia a última hora del pasado viernes en diferentes zonas de la Comunitat Valenciana causó graves desperfectos en la agricultura. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) considera, en una primera estimación, que el valor económico de los daños ocasionados por el pedrisco asciende en su conjunto a 3,1 millones de euros.Las comarcas de Requena-Utiel y de la Hoya de Buñol fueron el escenario de la granizada y fue la zona mencionada en primer lugar la que se llevó la peor parte. La piedra afectó a una superficie de 8.000 hectáreas de viñedo y el alcance de los daños en no pocas parcelas se sitúa en torno al 80% de la producción de uva para vinificación de la próxima campaña. La tormenta se ensañó de forma especialmente virulenta en las pedanías de Venta del Moro y el importe de los daños directos sobre el campo asciende en esta comarca a 2,5 millones de euros. Las últimas lluvias también incrementan el riesgo de que se recrudezcan en el viñedo los ataques de la enfermedad del mildiu.Asimismo, el pedrisco provocó desperfectos en la agricultura de la Hoya de Buñol, si bien no tan cuantiosos como en el caso de Requena-Utiel. Con todo, los daños son muy apreciables en cultivos como los cítricos, las hortalizas, la uva –de mesa y para vino- y los frutales pendientes de recolección. Algunos campos de tomates y sandías quedaron arrasados por completo. La superficie sobre la que descargó la piedra en la Hoya de Buñol asciende a unas 300 hectáreas, mientras que el grado de afección medio en los diferentes cultivos es del 40%. Las pérdidas económicas en esta zona oscilan alrededor de los 600.000 euros, cantidad que sumada a los 2,5 millones de Requena-Utiel arrojan una cifra total de daños directos en la agricultura valenciana de 3,1 millones de euros.AVA-ASAJA recomienda a los agricultores afectados que tramiten cuanto antes el correspondiente parte de siniestro a fin de poder agilizar los trámites. Sin embargo, esta organización agraria denuncia también que las actuales condiciones de contratación en el seguro de hortalizas resultan tan desalentadoras que son muy pocos los productores que lo contratan. En este sentido, el presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, reclamó a Agroseguro “una revisión urgente de los actuales criterios en el seguro correspondiente a hortalizas porque han quedado completamente desfasados. La consecuencia es que los cultivadores de estos productos no disponen en este momento de ningún instrumente eficaz a la hora de compensar posibles accidentes climáticos como el pedrisco del pasado viernes”. Aguado solicitó también a las administraciones central y autonómica “la puesta en marcha de alguna línea de apoyo especial para los agricultores afectados por estas circunstancias tan adversas”.

 

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Todas las circunstancias parecen estar confluyendo este ve­­rano para disparar el riesgo de incendios. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) alerta de que la excepcional abundancia de precipitaciones registradas en in­vierno y en primavera han alimentado el desarrollo de la cubierta vegetal, lo que unido a la especial hu­medad y calor propios de la época y al preocupante abandono de campos, han in­cremen­ta­do espectacularmente la masa combustible seca en la geografía va­­len­ciana. “Las parcelas agrí­colas han sido tradicionalmente los mejores cor­ta­fuegos pero la crisis arrastrada en el sec­tor ha aumentado expo­nen­cial­men­te la superficie no cultivada o sin trabajar ade­cua­da­men­te”, advierte el presidente de esta organización, Cristóbal Aguado. 

 

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Todas las circunstancias parecen estar confluyendo este ve­­rano para disparar el riesgo de incendios. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) alerta de que la excepcional abundancia de precipitaciones registradas en in­vierno y en primavera han alimentado el desarrollo de la cubierta vegetal, lo que unido a la especial hu­medad y calor propios de la época y al preocupante abandono de campos, han in­cremen­ta­do espectacularmente la masa combustible seca en la geografía va­­len­ciana. “Las parcelas agrí­colas han sido tradicionalmente los mejores cor­ta­fuegos pero la crisis arrastrada en el sec­tor ha aumentado expo­nen­cial­men­te la superficie no cultivada o sin trabajar ade­cua­da­men­te”, advierte el presidente de esta organización, Cristóbal Aguado.

 

Según la Encuesta de Superficies y Rendimientos de Cultivos de 2009 publicada por el MARM, la superficie abandonada acumulada en los últimos 8 años suma unas 130.000 Ha. Y la amenaza de fuegos afecta tanto a las zonas más pobladas del litoral, don­de se acu­mu­lan innumerables vertederos improvisados donde antes existían parcelas agrí­co­las, co­mo a las más de­pri­mi­das y próximas a las masas forestales. En el primer caso, el aban­do­no cí­tri­cos –el cultivo más representativo- afectó en tal periodo a unas 15.000 Ha. En las zonas de interior la superficie dedicada por ejemplo a los frutos secos (almendros y algarrobos) se ha reducido desde 2002 en unas 47.000 Ha y el abandono llega a unas 6.000 en el caso de frutales de verano (me­lo­co­to­nes, albaricoques y ciruelos). “El papel de la agricultura en la conservación del medio es ca­da vez más evi­den­te e incluso en Bruselas se está con­so­li­dan­do la idea de aprovechar la re­forma de la PAC a partir de 2013 para reconocer los servicios am­bientales que los pro­duc­to­res prestan”, matiza Aguado.  Antes de que tal cosa llegue a pro­du­cir­se y dada la con­fli­c­ti­vi­dad creciente suscitada en muchos municipios por las san­ciones impuestas a pro­pie­ta­rios por no mantener en condiciones sus parcelas, AVA-ASAJA trabaja en un do­cu­men­to con el que tratar de frenar el abandono de campos. Se tra­taría, en principio, de incentivos para extender los bancos de ro­tación de la tierra, acuerdos para economizar la limpieza efectiva de los campos, la cesión de brigadas forestales para acometer tales labores o la creación de parques agra­rios. El peligro de incendios, como se decía, es ahora especialmente importante a causa de la ex­­cepcional pro­liferación de matorrales. Así lo evidencian las imágenes mostradas por el Índice Diferencial de Vegetación (NDVI) que elabora la Agencia Estatal de Meteorología (AEAT), que desde hacía muchos años que no se mostraban tan verdes. Y tal cosa es la consecuencia evidente de una pluviometría anodina, con uno de los inviernos más lluviosos en 60 años (un 72% más de precipitaciones de lo normal) y con una primavera igualmente des­tacada (un 27% superiores a la media).

 

El tercer ingrediente de este explosivo panorama radica en el cálido verano que se pre­vé que vayamos a padecer en la Comunitat. Efectivamente, según la AEMET, se dará un estío con temperaturas 1 ó 2 grados por encima de la media en las zonas de interior y tam­bién superiores a lo habitual en la costa. En es­te sentido, AVA-ASAJA recuerda a los agricultores que existe una orden para regular la que­ma de rastrojos y que para realizar tal práctica se requiere, además, de un permiso mu­nicipal.
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Todas las circunstancias parecen estar confluyendo este ve­­rano para disparar el riesgo de incendios. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) alerta de que la excepcional abundancia de precipitaciones registradas en in­vierno y en primavera han alimentado el desarrollo de la cubierta vegetal, lo que unido a la especial hu­medad y calor propios de la época y al preocupante abandono de campos, han in­cremen­ta­do espectacularmente la masa combustible seca en la geografía va­­len­ciana. “Las parcelas agrí­colas han sido tradicionalmente los mejores cor­ta­fuegos pero la crisis arrastrada en el sec­tor ha aumentado expo­nen­cial­men­te la superficie no cultivada o sin trabajar ade­cua­da­men­te”, advierte el presidente de esta organización, Cristóbal Aguado.

 

Según la Encuesta de Superficies y Rendimientos de Cultivos de 2009 publicada por el MARM, la superficie abandonada acumulada en los últimos 8 años suma unas 130.000 Ha. Y la amenaza de fuegos afecta tanto a las zonas más pobladas del litoral, don­de se acu­mu­lan innumerables vertederos improvisados donde antes existían parcelas agrí­co­las, co­mo a las más de­pri­mi­das y próximas a las masas forestales. En el primer caso, el aban­do­no cí­tri­cos –el cultivo más representativo- afectó en tal periodo a unas 15.000 Ha. En las zonas de interior la superficie dedicada por ejemplo a los frutos secos (almendros y algarrobos) se ha reducido desde 2002 en unas 47.000 Ha y el abandono llega a unas 6.000 en el caso de frutales de verano (me­lo­co­to­nes, albaricoques y ciruelos). “El papel de la agricultura en la conservación del medio es ca­da vez más evi­den­te e incluso en Bruselas se está con­so­li­dan­do la idea de aprovechar la re­forma de la PAC a partir de 2013 para reconocer los servicios am­bientales que los pro­duc­to­res prestan”, matiza Aguado.  Antes de que tal cosa llegue a pro­du­cir­se y dada la con­fli­c­ti­vi­dad creciente suscitada en muchos municipios por las san­ciones impuestas a pro­pie­ta­rios por no mantener en condiciones sus parcelas, AVA-ASAJA trabaja en un do­cu­men­to con el que tratar de frenar el abandono de campos. Se tra­taría, en principio, de incentivos para extender los bancos de ro­tación de la tierra, acuerdos para economizar la limpieza efectiva de los campos, la cesión de brigadas forestales para acometer tales labores o la creación de parques agra­rios. El peligro de incendios, como se decía, es ahora especialmente importante a causa de la ex­­cepcional pro­liferación de matorrales. Así lo evidencian las imágenes mostradas por el Índice Diferencial de Vegetación (NDVI) que elabora la Agencia Estatal de Meteorología (AEAT), que desde hacía muchos años que no se mostraban tan verdes. Y tal cosa es la consecuencia evidente de una pluviometría anodina, con uno de los inviernos más lluviosos en 60 años (un 72% más de precipitaciones de lo normal) y con una primavera igualmente des­tacada (un 27% superiores a la media).

 

El tercer ingrediente de este explosivo panorama radica en el cálido verano que se pre­vé que vayamos a padecer en la Comunitat. Efectivamente, según la AEMET, se dará un estío con temperaturas 1 ó 2 grados por encima de la media en las zonas de interior y tam­bién superiores a lo habitual en la costa. En es­te sentido, AVA-ASAJA recuerda a los agricultores que existe una orden para regular la que­ma de rastrojos y que para realizar tal práctica se requiere, además, de un permiso mu­nicipal.
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La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) y LA UNIÓ de Llauradors han cerrado un acuerdo para presentar candidaturas conjuntas a las elecciones en los consejos reguladores de las denominaciones de origen (DO) que se celebran mañana en la Comunitat Valenciana. El acuerdo alcanzado incluye a las siete entidades en las que ambas organizaciones agrarias tienen la posibilidad –bien por motivos de representatividad geográfica, bien a causa de la propia composición de los consejos- de actuar de manera unitaria.

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ASOVAV (Asociación de Operadores de Variedades Ve­­­getales) presentará en la UE nuevas pruebas que acreditarían la nulidad del re­gistro co­mu­ni­tario concedido para la mandarina Nadorcott. Así lo acordó este miér­coles la asam­blea cons­tituyente de la asociación promovida a su vez por AVA-ASAJA, que aprobó tam­­­bién sus nue­vos estatutos y órganos de gobierno así como las ini­ciativas que en breve se pro­mo­ve­rán. En este sentido, los casi un centenar de socios pro­duc­tores de esta man­da­ri­na res­pal­daron la ofensiva legal que pronto se emprenderá contra los presuntos abusos pro­ta­go­ni­za­dos por el Club de Varie­da­des Ve­getales Pro­te­gidas (CVVP) –deten­tor de los dere­chos de es­te cí­trico- así como los tra­bajos ya avanzados para ofrecer a sus so­cios un sis­tema de eti­­que­­ta­do que asegure la tra­za­bilidad y la legalidad del cítrico.

 
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El Real Decreto de Titularidad Compartida de la mujer en las explotaciones agrarias sigue sin desarrollarse casi un año y medio des­pués de su publicación. La Asociación Valenciana de Muje­res y Familias de Ámbito Rural (AVAMFAR) lamenta el desinterés del Gobierno en regular este decreto, que anunció como prioritario, y la oportunidad que ha perdido para liderar esta reivin­dicación del sector agrario durante la presidencia española de la Unión Europea.
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