Las organizaciones agrarias y las cooperativas de la comarca Utiel-Requena acaban de alcanzar un acuerdo para retrasar el inicio de la vendimia debido a la falta de precios mínimamente aceptables y a la escasa animación que se percibe en el mercado vinícola. Los viticultores de la mencionada zona en particular y de toda la Comunitat Valenciana en general arrastran varias campañas caracterizadas por cotizaciones de miseria que los han ido abocando a una situación límite. Así, que a la vista de las pésimas perspectivas de mercado, el sector ha optado por aplazar la recolección, puesto que los gastos e inversiones que acarrea dicha actividad no se verán compensados en la actual coyuntura y los profesionales no están dispuestos a seguir perdiendo dinero. AVA-Alginet ha aprobado la creación de un servicio para defender mejor los precios de los caquis cultivados por fruticultores ‘independientes’, los no asociados a una OPFH (organización de productores de frutas y hortalizas) o cooperativa. La entidad local reacciona así ante la incertidumbre generada en el arranque comercial de la campaña, cuyas primeras operaciones tardaron en concretarse más de lo habitual. “La crisis económica en general y las dudas generadas por los efectos del hongo en pasadas campañas retrasaron los primeros acuerdos y eso creó una incertidumbre que con esta bolsa tratamos de atenuar”, explica el presidente de AVA-Alginet, Francisco Petit.
La producción valenciana de chufa en la próxima campaña caerá un 20% respecto a la anterior, según estimaciones de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA). La principal causa de esta importante merma es la reducción de superficie cultivada –en torno a un 25%– motivada por la crisis de rentabilidad del año anterior. La cosecha se situará sobre las 5.000 toneladas en las cerca de 4.200 hanegadas cultivadas en L’Horta Nord. A excepción de las fuertes precipitaciones registradas en el momento de la siembra, las condiciones climáticas están resultado muy favorables.
En los últimos seis meses la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) ha detectado un nuevo tipo de robo en el medio rural: los delincuentes entran por la fuerza en almacenes y casas de campo para sustraer el gasóleo agrícola que contienen los tractores y demás maquinaria. Los agricultores afectados sospechan que los delincuentes utilizan el carburante extraído para sus furgonetas y otros vehículos particulares. La zona donde se han producido más delitos de esta índole es el término de Alfafar y alrededores, donde predomina el cultivo del arroz. “Los ladrones ya no tienen bastante con cosechas enteras o instalaciones de riego; ahora arrasan con todo y dejan al agricultor hasta con el depósito vacío”, denuncia el presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado.
La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) critica que los precios en origen de la algarroba no cubren ni siquiera los costes de recolección, de manera que muchos agricultores dejarán su cosecha en el árbol. Las actuales cotizaciones rondan los 0,15-0,17 €/kg, frente a los 0,25 €/kg a los que ascienden los gastos de cultivo.
En las últimas cinco campañas se han abandonado más del 30% de las explotaciones de algarrobos en las comarcas valencianas del interior, un total de 6.000 hectáreas que de no mejorar las cosas podrían llegar a las 30.000 hectáreas que hay en la Comunitat Valenciana. En esos casos, además, las ayudas europeas peligran porque dependen de la realización de unas mínimas labores del terreno.
Según las estimaciones de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA), la próxima producción de uva descenderá un 40% en la DO Utiel-Requena y un 20% en la DO Valencia respecto a la campaña anterior, debido principalmente a los temporales de granizo y al hongo del mildiu, que ataca directamente la uva y cuya presencia ha venido motivada por las lluvias acumuladas desde primavera.
Cristóbal Aguado subraya que “la campaña ha sido muy irregular debido a las condiciones climáticas adversas y esta merma de cosecha se notará en el bolsillo de los viticultores y las puertas de las bodegas”. Los precios se sitúan en 0,15 €/kg, muy por debajo de los costes de producción que rondan los 0,25 €/kg.