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  • La Finca Sinyent estudia la eficacia y los costes de un sistema que impide el acceso de las abejas y reduce la presencia de semillas en variedades con esta problemática

La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) ha puesto en marcha esta campaña un ensayo en su Finca Experimental Sinyent para evaluar la eficacia y los costes de las mallas antipolinización como herramienta para combatir la ‘pinyolà’, uno de los problemas que más preocupa actualmente a los citricultores valencianos debido a la pérdida de valor comercial que provoca la presencia de semillas en mandarinas y otros cítricos.

El estudio se está desarrollando en diferentes variedades con problemas de semillado, entre ellas Nadorcott, Leanri y Orri, mediante la instalación de unas mallas de tramado especial diseñadas para impedir el paso de las abejas cuando estas tratan de entrar en contacto con las flores. Este ensayo se lleva a cabo en colaboración con Servicios Agrícolas Meliá, empresa castellonense con la que AVA-ASAJA trabaja en la búsqueda de soluciones innovadoras para minimizar la polinización cruzada y reducir así la aparición de semillas en los frutos.

La colocación de las mallas se ha realizado tanto de manera manual -idónea en aquellas zonas donde no se puede acceder con maquinaria- como a través de un sistema mecanizado gracias al desarrollo de un apero específico que facilita la instalación y la recogida de la cubierta directamente sobre el árbol. Este sistema tiene como objetivo mejorar la operatividad en campo y reducir los costes derivados de la mano de obra, uno de los factores clave para que esta tecnología pueda implantarse de forma viable en las explotaciones citrícolas.

El tramado de la malla bloquea el acceso de las abejas al interior del cultivo, limitando así la polinización responsable de la formación de semillas. Al mismo tiempo, el sistema permite la aplicación de tratamientos fitosanitarios, ya que el producto puede alcanzar la copa del árbol sin dificultad. 

Problemática y soluciones

La problemática de la ‘pinyolà’ constituye una de las principales preocupaciones del sector citrícola valenciano desde hace más de tres décadas. La polinización cruzada entre determinadas variedades provoca la aparición de semillas en frutos que el mercado demanda sin ellas, lo que repercute negativamente en la comercialización y reduce la rentabilidad de los productores.

En este contexto, AVA-ASAJA, junto a otras entidades agrarias, viene trasladando en los últimos años a la Conselleria de Agricultura distintas propuestas orientadas a limitar la polinización cruzada entre plantaciones de cítricos. Entre las medidas planteadas destaca la solicitud de ayudas públicas para financiar precisamente la instalación de este tipo de mallados antipolinización y otras herramientas que permitan reducir el impacto económico de la ‘pinyolà’ sobre los agricultores.

El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, subrayó que “el sector necesita soluciones eficaces y económicamente viables para afrontar un problema histórico que afecta directamente a la rentabilidad de muchas explotaciones citrícolas”. Aguado destacó que “este ensayo pretende aportar datos objetivos sobre la funcionalidad de las mallas, su capacidad real para evitar el semillado y los costes que supone su implantación”.

Asimismo, el dirigente agrario insistió en la necesidad de que las administraciones “apoyen económicamente este tipo de iniciativas innovadoras, porque la lucha contra la ‘pinyolà’ no puede recaer exclusivamente sobre los agricultores”. En este sentido, reclamó que la Generalitat “habilite líneas de ayudas específicas para facilitar la implantación de sistemas de protección como estos mallados, especialmente en aquellas variedades más sensibles a la polinización cruzada”.

 

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Valencia, 20 de mayo de 2026. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) consideró que el Plan de Acción sobre Fertilizantes, que la Comisión Europea presentó ayer, “es decepcionante y no está a la altura de la crisis. El plan no ofrece ningún alivio inmediato a los agricultores, elude las dos medidas más urgentes -la suspensión del Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM) sobre fertilizantes y la devolución de los ingresos del Sistema de Comercio de Derechos de Emisión (ETS) al sector- y se queda en declaraciones de intenciones a largo plazo cuando el campo necesita respuestas ahora”.

Una delegación de ASAJA siguió la presentación del plan desde Estrasburgo, donde se habían concentrado junto a agricultores de toda Europa para trasladar a las instituciones el agotamiento del sector ante una crisis que se agrava semana a semana. Esta protesta se enmarca dentro de la campaña impulsada desde el Copa-Cogeca -la entidad que agrupa a las principales organizaciones agrarias y cooperativas de la UE- bajo el lema ‘Stop Von der Leyen taxes’.

Copa-Cogeca reiteró que el CBAM -el arancel verde europeo sobre productos importados en función de sus emisiones de CO2- supondrá un coste de 820 millones de euros en 2026 para el sector, con un impacto acumulado que podría superar los 39.000 millones en siete años, o dicho de otra manera: el 10% de la PAC. El plan presentado ignora esta realidad: no suspende el CBAM sobre fertilizantes, no devuelve los ingresos del ETS a los agricultores y no contempla nueva financiación adicional. Los fondos de la PAC ya programados se señalan como única vía de apoyo, a discreción de cada Estado miembro, lo que está lejos de ser una respuesta coordinada de la UE y deja al agricultor a la voluntad nacional de su gobierno.

Pedro Barato, vicepresidente de Copa en representación de ASAJA, afirmó que “ayudar a la industria de fertilizantes nos parece bien, pero la consecuencia tiene que ser directa y llegar al agricultor. Si no bajan los precios o si no hay una ayuda nítida al productor, no sirve de nada, además de que lo acabarán pagando los consumidores en su cesta de la compra.” Alertó que el cereal español -con los abonos y el gasóleo casi al doble desde la guerra en Oriente Medio- está al borde de la inviabilidad económica, mientras que los arroceros están afrontando la siembra más cara de la historia.

 

Exigencias

AVA-ASAJA se suma a su organización nacional ASAJA para reclamar a la Comisión Europea y al Consejo que actúen sin más demora con medidas concretas: suspensión inmediata del CBAM sobre fertilizantes, devolución de los ingresos del ETS a los productores, mayor flexibilidad en la Directiva de Nitratos para facilitar el uso del estiércol como fertilizante, y medidas urgentes de liquidez para las explotaciones más expuestas. La organización también reclama la utilización inmediata de la reserva de crisis de la PAC para determinados cultivos.

Asimismo, AVA-ASAJA solicita de forma inmediata la suspensión de todos los derechos aduaneros que se aplican sobre los terceros países, incluyendo los que se aplican a Rusia y Bielorrusia. El mensaje desde Estrasburgo es el mismo que el sector agrario lleva trasladando en Valencia, Madrid y Bruselas: “el campo europeo no puede descarbonizarse a base de desindustrializarse, y los agricultores no pueden seguir pagando el coste de políticas que nadie ha evaluado”.

 

 

 

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Estrasburgo, 19 de mayo de 2026. Una representación de ASAJA se ha concentrado hoy en Estrasburgo, coincidiendo con la presentación por parte de la Comisión Europea de su Plan de Acción sobre Fertilizantes.

Pedro Barato, vicepresidente de Copa en representación de ASAJA, ha intervenido ante los concentrados con un mensaje directo a la Comisión: «No queremos más tasas, no queremos más impuestos para el campo europeo. Si se pone impuestos a lo que necesitamos para producir y también a lo que vendemos, el resultado final lo paga el consumidor».
Barato ha advertido de que el incremento de costes —fertilizantes, carburantes y otros insumos— está llevando a muchos cultivos al límite de la viabilidad, con especial incidencia en el cereal: «Estamos en 400 euros la tonelada y es inviable. Si no se actúa con urgencia, el cereal va a desaparecer en zonas enteras de España».

Sobre el Plan de Acción presentado hoy por la Comisión, el vicepresidente de Copa ha sido claro: «Ayudar a la industria de fertilizantes nos parece bien, pero la consecuencia tiene que ser directa y llegar al agricultor. Si no bajan los precios o si no hay una ayuda nítida al productor, no sirve de nada».
ASAJA también ha reclamado el uso inmediato de la reserva de crisis de la PAC: «Esos fondos están para utilizarlos y los necesitamos ahora, no con decisiones que llegan tarde».

La concentración de hoy en Estrasburgo se enmarca en la campaña impulsada desde Copa-Cogeca bajo el lema Stop Von der Leyen taxes, que denuncia el impacto acumulado del CBAM -Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (Carbon Border Adjustment Mechanism- y el ETS -Sistema de Comercio de Derechos de Emisión (Emissions Trading System) sobre los costes agrarios europeos. Según los primeros cálculos de la organización, el CBAM supondrá un coste de 820 millones de euros para el sector en 2026, que podría escalar hasta 39.000 millones en siete años si los precios de los fertilizantes continúan alineándose con los de importación.
«La Comisión no es consciente de la situación que atraviesa el campo europeo. Y lo que es peor: no tiene soluciones para el futuro», ha concluido Barato.

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El consumo del zumo de naranja ha caído durante los últimos veinte años un 30%. La principal causa es el ataque indiscriminado, simplista y sin fundamento científico que, a través de Internet, contribuye a confundir el zumo de naranja 100% exprimido -sin azúcares añadidos por ley- con néctares y otras bebidas azucaradas.

Con el objeto de desmentir los bulos y reivindicar el consumo saludable del zumo de naranja, el sector citrícola ha presentado hoy el informe “Efectos de la (des)información en los hábitos de alimentación actuales. El caso del zumo de naranja”, impulsado por el Comité de Gestión de Cítricos (CGC) y Zumos Valencianos del Mediterráneo (Zuvamesa), con la investigación de la Universidad Complutense de Madrid y el respaldo de la Generalitat Valenciana. Una delegación de AVA-ASAJA ha asistido al acto para respaldar las tesis de este estudio y defender una industria como la del zumo que resulta estratégica para la economía y el territorio.

El estudio revela que más del 80% de los ciudadanos se informan sobre nutrición y salud por medio de internet, las redes sociales, los influencers o los nuevos formatos digitales. Buena parte de las informaciones negativas difundidas sobre el zumo 100% exprimido presentan errores metodológicos, confusión entre categorías de productos o extrapolaciones incorrectas de estudios científicos.

Sin azúcares añadidos

El zumo de naranja, al igual que otros cítricos, está clasificado dentro de los alimentos con Índice Glucémico bajo, lo que significa que eleva la glucosa en sangre de forma lenta. Estos azúcares (sobre todo fructosa y sacarosa) no son añadidos, sino que forman parte de la composición natural de la naranja y, desde el punto de vista cuantitativo, cumple con los criterios establecidos por la OMS para formar parte de una dieta saludable.

El zumo de naranja 100% contiene una veintena de micronutrientes. En un vaso de 250 ml, presenta 120,5 mg de vitamina C, así como vitamina A, B1, B6 y folato. De compuestos esenciales, destacan 23,1 g de hidratos de carbono, 22,5 g de azúcar, 1,5 g de proteínas, 0,2 g de grasa y 0,4 g de fibra. En cuanto a los minerales, posee 27,5 mg de calcio, 22,3 mg de magnesio, 42,3 mg de fósforo, 375,5 mg de potasio y 3,6 mg de sodio. En relación a la energía, contiene 108 kcal.

La industria del zumo es una pieza fundamental de la cadena de valor citrícola, ya que actúa como mecanismo regulador del mercado de fresco al tiempo que valoriza la cosecha. Cada año, España transforma en zumo 100% exprimido alrededor de 1,2 millones de toneladas de naranjas y clementinas que, por diversos motivos, como el calibre o defectos en la piel a causa de fenómenos meteorológicos adversos, no se comercializan en el mercado de fresco, lo que contribuye no solo a reducir el desperdicio alimentario, sino también a fortalecer la economía circular. Y es que del cítrico se aprovecha todo: la pulpa para la industria alimentaria, la piel para la fabricación de aceites esenciales o las cáscaras sobrantes para elaborar pellets destinados a la alimentación animal. Asimismo, cabe destacar que el sector citrícola genera más de 280.000 empleos directos, sostiene a unas 300 empresas y aporta entre 4.000 y 4.700 millones de euros al año por campaña.

 

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Valencia, 18 de mayo de 2026. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) afea al Gobierno central que la Orden HAC/484/2026, publicada hoy en el BOE, por la que se modifican para el período impositivo 2025 los índices de rendimiento neto aplicables en el método de estimación objetiva del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas para las actividades agrícolas y ganaderas “llega tarde y mal para el sector agrario valenciano”. La organización presidida por Cristóbal Aguado lamenta que dicha rebaja fiscal “se ha aprobado más tarde que ningún otro año, cuando llevamos más de cuarenta días de campaña de la renta, y ha adoptado unas reducciones de módulos que no compensan un año agrario 2025 muy negativo con 340 millones de pérdidas en la agricultura valenciana y zonas aún afectadas por los efectos negativos de la DANA”.

AVA-ASAJA había pedido al Gobierno, en consenso con la Conselleria de Agricultura y otras entidades del sector, una rebaja de módulos más potente y generalizada a toda la Comunitat Valenciana en numerosos cultivos que en 2025 sufrieron graves adversidades climáticas, daños de plagas por no disponer de soluciones eficaces y problemas de rentabilidad, tales como cítricos, uva, arroz, olivar, caqui, hortalizas, frutas de hueso, cereales, trufa, cunicultura y reses bravas, entre otros sectores agropecuarios. Sin embargo, Hacienda tan solo ha establecido una rebaja generalizada en apicultura (módulo reducido a 0,13), ovino-caprino de leche (0,18) y ovino-caprino de carne (0,09) para toda España, mientras que para la provincia de Valencia únicamente ha adoptado una rebaja común en algarroba (0,18), para Castellón en algarroba (0,13) y almendra (0,18) y para Alicante en uva para vino con DO (0,22) y sin DO (0,18). AVA-ASAJA denuncia que “el resto de cultivos y ganaderías solo tienen rebajas por municipios que resultan discriminatorias e insuficientes, dadas las pérdidas sufridas en 2025”.

ASAJA anuncia que presentará a los ministerios de Hacienda y Agricultura un nuevo informe en el que solicitará la inclusión de las producciones y zonas que han quedado fuera de la orden y que también sufrieron de manera severa las inclemencias meteorológicas y otras circunstancias excepcionales de la campaña pasada. Asimismo, exigirá que en próximos ejercicios la orden se publique antes del inicio del periodo de la renta para dar seguridad jurídica al sector y evitar duplicar el trabajo con declaraciones complementarias.

AVA-ASAJA finalmente rechaza que el Gobierno presente como novedades medidas que ya estaban aprobadas en ejercicio anteriores, como la reducción general del 5% en el rendimiento neto, la deducción por piensos adquiridos a terceros y el coeficiente corrector por electricidad en regadíos. La asociación reclama, en este sentido, una rebaja específica del 35% en la factura del gasóleo y del 15% en la de los fertilizantes.

 

Rebaja de módulos para todos los términos de la Comunitat Valenciana:

Cultivo

Módulo rebajado

Apicultura

0,13

Ovino y caprino de leche

0,18

Ovino y caprino de carne

0,09

 

 

Rebaja de módulos a nivel provincial:

Alicante

 

 

 

Uva para vino con DO

0,22

 

Uva para vino sin DO

0,18

Castellón

 

 

 

Algarroba

0,13

 

Almendra

0,18

Valencia

 

 

 

Algarroba

0,18

 

 

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El Comité de Agricultura Ecológica de la Comunitat Valenciana (CAECV) ha presentado hoy los datos de la campaña de 2025, en la Bodega Redonda, sede del Consejo Regulador DO Utiel-Requena. Al acto han asistido el presidente del CAECV, Vicente Faro, que a su vez es responsable de la sectorial de agricultura ecológica de AVA-ASAJA; el delegado de AVA-Utiel, Enrique Ródenas; y el secretario autonómico de Agricultura, Vicente Tejedo, entre otros representantes.

En 2025 el sector ecológico ha alcanzado, de nuevo, un volumen de facturación histórico, de casi mil millones de euros, “lo que demuestra que es un sector que apuesta por la profesionalización y la rentabilidad”, ha señalado Vicent Faro. El informe apunta que la Comunitat Valenciana consiguió en 2025 las 133.397 hectáreas certificadas en producción ecológica y mantuvo una estructura formada por 4.215 operadores ecológicos certificados.

El informe destaca que este sector está resolviendo dos problemas históricos, el relevo generacional y la incorporación de la mujer. El 30% de las productoras titulares ecológicas certificadas por el CAECV son mujeres y la media de edad de las personas operadoras es de 50 años, “por lo que continúa reduciéndose la edad media de nuestros operadores”, apunta Faro. También ha remarcado durante su presentación que “la agricultura ecológica valenciana no solo produce alimentos y exportaciones: mantiene una infraestructura vegetal activa capaz de absorber, en términos brutos, alrededor de 1,5 millones de toneladas de CO₂ al año, especialmente por el peso de los cultivos leñosos, las cubiertas vegetales y los pastos”. Y también demuestra una altísima eficiencia económica: con apenas unos 188€/ha de apoyo público, es capaz de generar más de 7.400€/ha en valor de exportación. Por cada euro de ayuda de la UE, genera 55,6 euros.

El crecimiento sostenido de la agricultura ecológica valenciana no se explica solo por los resultados económicos o de superficie. La certificación pública del CAECV aporta un valor diferencial: ofrece transparencia, independencia, participación del sector y costes ajustados, fomentando una confianza creciente por parte del consumidor nacional e internacional. La combinación de una gestión profesionalizada, un tejido social comprometido y una certificación pública sólida, posiciona a la agricultura ecológica valenciana como una palanca estratégica para una transición agroalimentaria justa y sostenible.

 

Presentación del libro “Ecovitivinicultura en la Comunitat Valenciana”

Uno de los momentos más destacados del encuentro ha sido la presentación oficial del libro “Ecovitivinicultura en la Comunitat Valenciana. Más de 30 años de innovación y sostenibilidad”, obra del doctor ingeniero agrónomo y enólogo José Vicente Guillem Ruiz, a cargo de la directora general de Producción Agrícola y Ganadera de la Generalitat Valenciana, María Ángeles Ramón-Llin, quien ha puesto en valor la trayectoria de una de las figuras más influyentes en el desarrollo de la calidad agroalimentaria valenciana y en la evolución del sector vitivinícola de la Comunitat Valenciana.

 El CAECV ha querido reconocer públicamente la enorme generosidad de José Vicente Guillem, quien ha cedido de manera totalmente desinteresada décadas de conocimiento, experiencia y documentación técnica para hacer posible una obra que recoge la evolución de más de treinta años de viticultura ecológica valenciana. La publicación, editada gracias al apoyo de la Generalitat Valenciana, incorpora además un importante componente solidario, ya que la recaudación íntegra obtenida con la venta del libro se destinará a acciones de promoción del sector vitivinícola valenciano, especialmente en las zonas afectadas por la DANA. “Este libro representa memoria, conocimiento y compromiso con el territorio. La viticultura ecológica valenciana forma parte de nuestra identidad y demuestra que sostenibilidad, calidad y rentabilidad pueden caminar juntas”, ha comentado Faro.

 

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A más de un mes del inicio de la campaña de la Renta, sigue sin publicarse en el Boletín Oficial del Estado, la rebaja de los índices de rendimiento neto por las inclemencias meteorológicas y circunstancias adversas de la campaña pasada. El retraso obliga a miles de agricultores y ganaderos a presentar declaraciones complementarias.

Valencia, 13 de mayo de 2026.- AVA-ASAJA se suma a su organización nacional ASAJA en la reclamación al Ministerio de Hacienda y al Ministerio de Agricultura de la publicación inmediata de la orden que reduce los índices de rendimiento neto del régimen de estimación objetiva del IRPF -los módulos- para los agricultores y ganaderos afectados por las inclemencias meteorológicas y demás circunstancias excepcionales de la campaña anterior.

La campaña de la Renta arrancó hace más de un mes y, sin la orden publicada, los profesionales del campo se ven obligados a elegir entre apurar plazos o presentar la declaración con los índices generales y tener que hacer después una declaración complementaria. Todo ello en plena tramitación de la solicitud única de la PAC, el momento de mayor carga administrativa del año en las oficinas de la organización.

AVA-ASAJA subraya que no se trata de una decisión compleja: la reducción se aprueba todos los ejercicios y los datos que la justifican -siniestros, partes de seguro, informes técnicos de las comunidades autónomas- están perfectamente identificados. El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, asegura que “no hay excusa para el retraso, ya deberían tener desde comienzo de año los deberes hechos. Los agricultores se están poniendo nerviosos y el Gobierno no tendría que dejarlo para el último día. Con las adversidades climáticas y los problemas de mercado que sufrieron en 2025 muchos cultivos valencianos, lo menos que se pide es diligencia”.

La organización exige la publicación urgente de la orden, que recoja con justicia todos los cultivos, producciones ganaderas y territorios afectados, y que en próximos ejercicios se apruebe antes del inicio del periodo de la Renta, para dar seguridad jurídica al sector y evitar duplicar el trabajo con declaraciones complementarias.

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Valencia, 12 de mayo de 2026. “La siembra del arroz más cara de la historia”. Así la califica la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA), cuyos cálculos concluyen que los arroceros del parque natural de La Albufera se gastarán tres millones de euros más que la pasada campaña, debido a un encarecimiento del 7% de los costes de producción, sobre todo del gasóleo y los fertilizantes, así como de las semillas y la mano de obra.

Desde el inicio de la guerra en Oriente Próximo, el precio del gasóleo agrícola prácticamente se ha duplicado y un arrocero puede gastarse entre 200 y 300 euros cada jornada de trabajo por la necesidad de emplear maquinaria especializada en las labores de preparación del terreno y la siembra. En cuanto a los fertilizantes, que son imprescindibles para desarrollar las plantas y obtener una cosecha adecuada, la urea -llamada comúnmente en las filas del sector arrocero ‘nitrógeno’ o ‘guano’- ha pasado de 350-400 euros la tonelada a los 850-900 euros actuales, con un incremento medio de todos los abonos superior al 33%. En este caso, además del conflicto bélico, la escalada es consecuencia del doble arancel -sobre las exportaciones agroalimentarias y sobre los insumos de origen ruso- que ha aplicado la Unión Europea. Apenas quedan entre cinco y ocho fabricantes de fertilizantes en España.

AVA-ASAJA alerta que los elevados costes de producción que afrontan los arroceros coincide, además, con un hundimiento del 30% de los precios en origen durante el último año y con un descenso medio del 20% de la producción -de hasta el 80% en las variedades tradicionales Bomba, Albufera y J-Sendra- debido a la falta de soluciones autorizadas en España para combatir el hongo de la piricularia, a diferencia de lo que ocurre en Italia y Grecia donde sus gobiernos sí han autorizado con carácter excepcional materias fitosanitarias eficaces contra la enfermedad.

 

Reivindicaciones

Ante la situación crítica que atraviesa el sector arrocero, AVA-ASAJA reclama medidas de apoyo urgentes que garanticen la continuidad de una actividad esencial para la economía y el medioambiente de la Albufera y el marjal Pego-Oliva. La asociación pide al Gobierno español rapidez y agilidad en la puesta en marcha de ayudas ya desbloqueadas, particularmente las ayudas al gasóleo profesional y los fertilizantes. Asimismo, a nivel europeo, respalda el plan reivindicado por ASAJA y Copa-Cogeca de que la UE suspenda inmediatamente el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM) sobre fertilizantes, elimine temporalmente los aranceles sobre importaciones no rusas y aumente la flexibilidad normativa. Además reclama ir más lejos: una revisión profunda del Sistema de Comercio de Derechos de Emisión (ETS) aplicado a fertilizantes, incluyendo la evaluación de su eliminación.

Según estimaciones del Copa-Cogeca, el CBAM supondrá un coste directo de 820 millones de euros en 2026, que crecerá hasta 3.400 millones en 2034. Si los precios de los fertilizantes siguen alineándose con los de importación -como está ocurriendo- el impacto acumulado en siete años podría superar los 39.000 millones de euros, casi el 10% del presupuesto actual de la PAC. En este contexto, ASAJA acusa a Teresa Ribera, vicepresidenta de la Comisión Europea responsable de la política climática, de impulsar desde su cartera precisamente los dos mecanismos que más están presionando los costes del campo: el CBAM y el ETS.

ASAJA participará en la movilización del próximo 19 de mayo en Estrasburgo, el mismo día en que la Comisión Europea presentará su Plan de Acción sobre Fertilizantes. La protesta, impulsada desde la vicepresidencia de ASAJA en el Copa-Cogeca, exigirá estas medidas de calado para revertir el encarecimiento inasumible de los costes de producción en el sector primario, que durante los próximos meses podría replicarse a lo largo de toda la cadena agroalimentaria y provocar una cesta de la compra más cara a los consumidores.

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Algunos no han aprendido nada de la DANA. Barrancos como el Carraixet siguen siendo un bosque de cañas, como lo eran el río Magro o la rambla del Poyo antes del 29 de octubre de 2024. La CHJ, dependiente del Miteco, piensa que esta selva es buena para frenar las crecidas. Pero las trágicas consecuencias de la DANA nos enseñaron que si la próxima riada tuviera lugar en L’Horta Nord, el Carraixet sería una bomba explosiva que se llevaría todo por delante -agua, vegetación y enseres- como ya ocurrió en L’Horta Sud y La Ribera. Por cierto, también se cargaría el nuevo puente del bypass, que lo han puesto más bajo que las cañas.

Nos gustaría que en el juzgado de Catarroja -donde somos la única organización agraria personada en el caso- se hablara de las causas que elevaron la magnitud de la catástrofe, de por qué los desbordamientos fueron tan desastrosos y los daños tan extraordinarios. Va siendo hora de determinar si se habría minimizado la riada en caso de que el Gobierno, en cumplimiento de la normativa europea sobre el riesgo de inundaciones en el litoral valenciano, hubiera acometido las actuaciones requeridas y necesarias: tanto la construcción de infraestructuras hidráulicas de almacenamiento, laminación y distribución, como la gestión de unos cauces más limpios, más anchos e interconectados para evacuar el agua por el nuevo cauce del Turia, que para eso se construyó. Ya está bien de imponer un ecologismo radical que se ha demostrado equivocado. Hay que prevenir para evitar daños y salvar vidas.

La reconstrucción también está dando que hablar. Tragsa está limitando sus intervenciones en acequias y canales afectados por la DANA por supuestos efectos en la nidificación. El trabajo de Tragsa es esencial y ya lleva bastante retraso, por falta de disponibilidad de maquinaria y personal especializado, como para cuentos chinos. La vida y el medio de vida de las personas siempre deben ser la prioridad; nunca un ave o una rata pueden ser más importantes que las personas y la necesidad de reconstruir los daños de la DANA.

El Miteco asimismo antepone la burocracia absurda y estéril a los intereses de los agricultores que aún están esperando a que Tragsa entre a sus campos a través de cauces públicos para reconstruirlos. Lo normal sería que un ministerio aclarara con la empresa pública de otro ministerio los arreglos que cabe realizar, pero en el Miteco piensan con los pies y le piden los permisos al agricultor, que naturalmente no sabe ni por dónde empezar dicho proyecto de obra.

Esa incompetencia manifiesta o esa mala voluntad política del Miteco alcanza cuotas especialmente indignantes cuando hablamos de los campos próximos a cauces que quedaron afectados e incluso desaparecieron. Primero no hizo lo que tenía que hacer en el cauce para impedir que esas tierras quedaran arrasadas. Y ahora intenta pasar esos terrenos de propiedad privada al Dominio Público Hidráulico (DPH) sin pagar ninguna compensación. Esa incautación, además, se ha intentado hacer de tapadillo, a través de una normativa periódica del BOE, mientras estábamos esperando que el Miteco -tal como nos había dicho en varias reuniones- estudiaba alguna vía para indemnizar a los propietarios. Nos sentimos traicionados. Así no actúa un Estado de Derecho democrático.

El Ministerio de Agricultura lo ha estado haciendo mejor, pero no lo suficiente. Nos parece muy bien que haya sacado las ayudas a los agricultores y ganaderos afectados por las borrascas de Andalucía y Extremadura, pero primero debería haber resuelto el pago de las ayudas a los damnificados por la DANA -ocurrida más de un año antes- y parece habernos olvidado. Como en tantas cosas, el Gobierno nos relega a los últimos de la fila.

En fin, la gestión de la DANA, antes y después, deja en evidencia que los políticos han de separar el grano de la paja, ser sensatos y eficientes, servir a los ciudadanos y no complicarles la vida, legislar con menos burocracia y más sentido común. Basta de controlar en exceso, pasarse de la raya y frenar la actividad empresarial. Porque sin voluntad de reconstruir y generar economía, no podremos pagar el progreso y el bienestar social de todos.

Artículo de opinión del presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado.

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