El encuentro organizado por AVA-ASAJA, que reunió a 200 productores de arroz, contó con la participación de responsables del IVIA y de Sanidad Vegetal
Valencia, 10 de marzo de 2026. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) celebró en la Casa de la Cultura de Sueca una jornada técnica sobre la Pyricularia del arroz que reunió a 200 productores con el objetivo de analizar la evolución de esta enfermedad, la más dañina para este cultivo, y abordar estrategias de control basadas en variedades de arroz más resistentes, fungicidas y equipos eficaces; y prácticas agronómicas adecuadas.
El encuentro contó con la participación del presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, el director general de la PAC de la Conselleria de Agricultura, Ángel Marhuenda, y el director del Institut Valencià d’Investigacions Agràries (IVIA), Alejandro Tena, además de investigadores y técnicos especializados en Sanidad Vegetal. También estuvieron presentes José Luis Mariner, nuevo delegado de AVA-ASAJA en Sueca y José Pascual Fortea, responsable de la sectorial del arroz.
En el encuentro, el presidente de AVA-ASAJA advirtió que “nuestras variedades más tradicionales de arroz están en peligro de desaparición y hay que resistir de la mejor forma posible”. En este sentido, Aguado explicó que la organización agraria continúa manteniendo contactos con las administraciones para lograr soluciones urgentes, ya que “es importante que nos autoricen las materias activas que necesitamos, aunque sea de manera excepcional”. No obstante, destacó que jornadas como esta permiten orientar a los agricultores sobre “cómo actuar con los medios actuales mientras llegan nuevas herramientas”, y recordó que AVA-ASAJA ha trasladado esta problemática a Europa participando en protestas en Estrasburgo y Bruselas junto a representantes del arroz valenciano.
El jefe del Servicio de Sanidad Vegetal de la Generalitat Valenciana, Vicente Dalmau, explicó durante su intervención que la Pyricularia es una de las enfermedades del arroz más destructivas del mundo, especialmente para variedades sensibles como el arroz bomba, que puede sufrir daños tanto en la hoja como en la panícula.
Del mismo modo, Antonio Vicent, Coordinador del Centro de Protección Vegetal del IVIA, apuntó que el control de esta enfermedad pasa por actuar en momentos clave del ciclo del cultivo —fase vegetativa, reproductiva y de maduración— y por aplicar correctamente otras medidas agronómicas como el manejo del abonado nitrogenado, la densidad de siembra o el uso responsable de fitosanitarios para evitar que el hongo genere resistencias.
Por su parte, la jefa de la Unidad de Agroingeniería del IVIA, Patricia Chueca, explicó que los agricultores disponen hoy de herramientas cada vez más avanzadas como los pulverizadores de precisión. Destacó también el uso de drones o avionetas, que pueden convertirse en grandes aliados si se emplean correctamente, pero insistió en que la eficacia de estos medios depende en gran medida de una correcta calibración. En este sentido, subrayó que ajustar bien los pulverizadores y graduar adecuadamente los equipos es esencial para lograr una aplicación precisa y eficaz de los tratamientos.
Mensaje prudente de optimismo para 2026
La jefa de la Unidad del Arroz del IVIA, Concha Domingo, detalló que se está avanzando en el registro de nuevas variedades de arroz redondo tolerantes a la Pyricularia. También incidió en algunas soluciones innovadoras, como el uso de micorrizas comerciales, las cuales “están mostrando resultados prometedores para aumentar la resistencia de las plantas frente a la Pyricularia”. Además, trasladó un mensaje de prudente optimismo al sector al considerar que “el último año fue especialmente complicado por la coincidencia de varios factores”, confiando en que “la próxima campaña pueda desarrollarse en mejores condiciones”.
La investigadora del IVIA Ana Quiñones abordó distintas prácticas agronómicas relacionadas con la siembra y explicó que “aumentar la distancia entre plantas no implica necesariamente una pérdida de producción”, además de presentar el proyecto de investigación 2026-2027 que el IVIA está desarrollando para mejorar el manejo del cultivo.
La jornada concluyó con una mesa redonda en la que los asistentes plantearon sus dudas a los ponentes. Finalmente, durante la clausura, el director general de la PAC de la Conselleria de Agricultura, Ángel Marhuenda, reconoció que el sector “afronta amenazas” pero trasladó un mensaje de confianza al afirmar que “existe un amplio conocimiento sobre el cultivo del arroz en la Comunitat Valenciana” y que la Generalitat “seguirá trabajando para apoyar al sector y reforzar la investigación del IVIA”.
Valencia, 9 de marzo de 2026. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) valoró las nuevas líneas de ayudas anunciadas hoy por la Conselleria de Agricultura a las organizaciones agrarias y cooperativas. AVA-ASAJA consigue que la Generalitat apruebe, con carácter retroactivo, 6.000 euros por hectárea para replantación de cultivos permanentes afectados por la DANA y una línea de 50 millones de modernización de explotaciones agrarias, así como pasos hacia la reconversión varietal de cítricos en aras de acabar con la ‘pinyolà’ y fondos suplementarios para compensar a los agricultores por las limitaciones que establece la Ley de la Huerta de Valencia.
El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, afirmó que “vemos muy bien todas estas medidas, son acertadas y demandadas por esta organización agraria desde hace tiempo. Sin embargo, si bien es una parte importante, la Comunitat Valenciana tiene más de 180.000 hectáreas abandonadas y requiere una mayor inversión por parte de las administraciones, no solo la Generalitat Valenciana, para alcanzar explotaciones más dimensionadas y tecnificadas, equilibrar los mercados internacionales y ayudar a asumir la escalada de los costes de producción que están generando las guerras en Ucrania y ahora en Oriente Medio. Hace falta un Plan de Estado consensuado con el sector agrario y con una dotación presupuestaria acorde a las necesidades reales”.
La Generalitat anunció una ayuda directa de 6.000 euros por hectárea que contará con una inversión total de 26,7 millones de euros y que tendrá como objetivo facilitar la replantación de cultivos permanentes y la recuperación del potencial productivo perdido en las parcelas más castigadas por el temporal. Esta ayuda se dirige a titulares de explotaciones agrarias inscritas en el Registro de Explotaciones Agrícolas (REA), con existencia previa de cultivo leñoso y parcelas cuya afección se comprobará mediante comparativa de imágenes aéreas anteriores y posteriores al episodio.
Junto a esta medida, la Conselleria activará una segunda vía a través de la convocatoria de ayudas a la modernización de explotaciones agrarias, integrada en el Plan Estratégico de la PAC. Esta línea incluirá, entre las actuaciones subvencionables, la recuperación del potencial productivo de explotaciones agrarias dañadas por una catástrofe natural. Está previsto que la convocatoria se publique en las próximas semanas y contará con una dotación de 50 millones de euros, la cifra más alta alcanzada hasta ahora en esta línea.
A esta segunda línea de apoyo, podrán acogerse los agricultores profesionales titulares de explotaciones agrarias que presenten un plan empresarial ajustado a los requisitos de viabilidad y rentabilidad de la convocatoria y estén inscritos en el Registro de Explotaciones Agrícolas. En el caso de las parcelas gravemente afectadas, la ayuda podrá cubrir hasta el 80% del coste de la replantación y exigirá mantener la inversión durante cinco años.
Sobrecostes por la guerra
ASAJA alerta de que la escalada de precios provocada por la tensión internacional está teniendo un impacto directo en los costes de producción de agricultores y ganaderos. Solo el encarecimiento del gasóleo agrícola y de los fertilizantes supone más de 41 millones de euros adicionales cada semana para el sector en España, lo que equivale a casi 6 millones de euros diarios que salen del bolsillo de los productores.
El incremento del gasóleo agrícola es uno de los factores más inmediatos. Su precio ha pasado de 0,96 euros/litro a 1,30 euros/litro, lo que supone un aumento del 35,4%. Este encarecimiento tiene un impacto directo en todas las labores agrícolas que dependen de la maquinaria. Según las estimaciones de ASAJA, la subida del gasóleo supone un sobrecoste de 19 millones de euros semanales para el conjunto del sector agrario, lo que equivale a aproximadamente 2,7 millones de euros diarios. A este aumento se suma el encarecimiento de los fertilizantes, un insumo esencial para la producción agrícola. En términos generales, los fertilizantes se han incrementado alrededor de un 25%, mientras que la urea, uno de los productos más utilizados en el abonado de cultivos, ha registrado una subida cercana al 30%, situándose actualmente en torno a los 600 euros por tonelada.
El impacto económico de este incremento también es muy significativo. Los cálculos realizados por ASAJA estiman que la subida de los fertilizantes supone ya un sobrecoste de 22 millones de euros semanales, lo que representa aproximadamente 3,1 millones de euros diarios. En conjunto, la suma del encarecimiento del combustible y de los fertilizantes supone más de 41 millones de euros adicionales cada semana, una cifra que equivale a casi 6 millones de euros diarios en nuevos costes de producción.
Valencia, 5 de marzo de 2026. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) manifestó la “altísima preocupación” de los ganaderos de vacuno y reses bravas de Castellón por el temor de que la Dermatosis Nodular Contagiosa (DNC) acabe llegando desde el norte de España y Francia a través del movimiento de animales enfermos o por la transmisión de insectos hematófagos como mosquitos y moscas cuando vuelva el calor. La organización encabezada por Cristóbal Aguado exigió medidas preventivas, especialmente el cambio normativo para adelantar la vacunación en zonas libres de la enfermedad como Castellón, mantener el apoyo económico para favorecer la bioseguridad de las explotaciones y subvencionar al máximo la desinsectación de granjas, corrales y recintos taurinos.
La evolución epidemiológica de la DNC y las posibles consecuencias que su expansión podría tener sobre la viabilidad sanitaria y económica de las granjas de vacas y reses bravas para los festejos de ‘bous al carrer’ fue uno de los asuntos más destacados durante la reunión que AVA-ASAJA convocó ayer en Sant Mateu y que reunió a medio centenar de productores de las comarcas del Baix Maestrat, Els Ports, Alt Maestrat, L’Alcalatén y La Plana Alta.
Los ganaderos alertaron que la DNC, en base a su estatus según el reglamento delegado (UE) 2020/687, obliga a sacrificar todos los animales de la granja en caso de detectarse un solo positivo, además de inmovilizar las explotaciones próximas. Así ocurrió esta misma semana en Aragón, donde la enfermedad llegó por primera vez desde Cataluña y los dos primeros brotes identificados en el municipio oscense de Fiscal provocaron el sacrificio de 281 vacas. La cifra de focos se eleva ya a 20 en España y las reses sacrificadas a más de 3.000 desde el pasado mes de octubre.
El ganadero asociado de Benassal, Sergio Centelles, consideró que “la única solución que vemos es que nos permitan vacunar ya las vacas, antes de que llegue la enfermedad. La actual normativa no autoriza la vacunación en una zona hasta que la DNC aparece y haría falta que el Ministerio sí ayudara a los ganaderos de Castellón a estar preparados para cuando llegue el problema, porque después ya será demasiado tarde. Estamos hablando de una enfermedad que, en caso de detectarse, nos causaría unas pérdidas económicas difíciles de remontar y tiraría al traste muchos años de trabajo para obtener una genética apropiada de nuestros animales. Hay que apostar también por la bioseguridad, pero no todo va a depender de nosotros, sino de los vectores, y resulta necesario que la normativa se adapte a la realidad”.
Demandas
AVA-ASAJA reivindicó a las administraciones competentes la revisión urgente del marco normativo aplicable a la vacunación frente a la DNC, a fin de permitir su utilización preventiva en territorios actualmente libres de la enfermedad pero con riesgo epidemiológico; la autorización de programas de vacunación preventiva voluntaria, especialmente en regiones con elevada densidad de explotaciones bovinas o con intenso movimiento ganadero; la coordinación entre el Ministerio y las comunidades autónomas para establecer estrategias homogéneas de prevención que permitan anticiparse a la expansión de la enfermedad; y la habilitación de mecanismos de apoyo económico para facilitar la implementación de medidas preventivas y reforzar la bioseguridad en las explotaciones, sin olvidar el sector de reses bravas para festejos taurinos por la cantidad de movimientos de animales de otras regiones como Aragón, Cataluña, País Vasco y Navarra.
Valencia, 4 de marzo de 2026. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) urge a los gobiernos de España, la Unión Europea y Estados Unidos a rebajar la tensión frente al conflicto bélico en Oriente Medio ante los graves perjuicios que puede ocasionar para el sector agrario. Las dificultades en la producción y comercialización de materias primas en varios países asiáticos, sobre todo alrededor del Estrecho de Ormuz que bloquea los flujos comerciales, y el conflicto diplomático y comercial abierto entre los presidentes estadounidense y español, Donald Trump y Pedro Sánchez respectivamente, amenazan con encarecer los costes de los fertilizantes, el gasóleo agrícola y la energía empleada para la maquinaria y el riego de las explotaciones agrarias, así como con reducir las exportaciones a EEUU, con especial protagonismo de productos agroalimentarios como vinos y aceites.
De hecho, en estos primeros días de guerra los agricultores ya advierten de una subida general de los combustibles y de un aumento considerable de los abonos, sobre todo nitrogenados, ya que el conflicto afecta directamente a la fabricación en plantas industriales y al comercio de amoníaco, urea, azufre y gas natural, todos ellos necesarios para la producción de fertilizantes. El precio de los abonos -que representan de media el 15% de los costes de producción en la agricultura valenciana- ya se había encarecido más del 12% en el último año debido a la imposición de aranceles adicionales a los fertilizantes procedentes de Rusia y Bielorrusia y al Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM), una regulación de la UE que impone desde el pasado 1 de enero un precio a las emisiones de carbono incorporadas en productos importados intensivos como los fertilizantes.
AVA-ASAJA se suma a las reivindicaciones que el presidente de ASAJA Nacional, Pedro Barato, trasladó ayer en Bruselas al comisario de Agricultura, Christophe Hansen, a fin de revertir la tendencia alcista del mercado de fertilizantes. Las medidas exigidas son la eliminación de los aranceles a la Nación Más Favorecida (NMF) al menos durante cinco años, y no solo durante un año; el fin inmediato del Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM) para que la Comisión Europea cumpla la promesa realizada en enero; y la puesta en marcha de ayudas extraordinarias fuera de la Política Agrícola Común (PAC), así como ayudas del Gobierno español.
El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, afirma que “las guerras nunca son buenas para el campo. Los gobernantes deben rebajar la tensión y actuar con mayor moderación para acabar con este conflicto cuanto antes. Estamos muy preocupados con la escalada actual, principalmente por las víctimas civiles. Desde el punto de vista económico, el agrario es uno de los sectores que más perjuicios puede sufrir si la situación se agrava y se dilata en el tiempo, en cuyo caso, que espero que no llegue, exigiremos medidas de apoyo contundentes porque los agricultores y ganaderos no debemos volver a pagar los platos rotos de disputas ajenas al sector”.
El periodista agroalimentario de referencia César Lumbreras, director de Agroeuropa y Agropopular en la Cadena Cope, pronunció ayer una conferencia titulada ‘Marco Presupuestario, acuerdos Comerciales y PAC 2026’ durante una jornada organizada por Banco Santander y AVA-ASAJA con la presencia del conseller de Agricultura, Miguel Barrachina, y un centenar de asistentes.
Lumbreras remarcó en primer lugar que “la vuelta de Trump a la Casa Blanca ha puesto patas arriba el contexto geopolítico mundial y eso ha pillado a la Unión Europea (UE) con un triple proceso negociador: los acuerdos comerciales que ahora considera inevitable acelerar; el marco financiero europeo; y la PAC a partir de 2028”.
Sobre los acuerdos comerciales, Lumbreras subrayó que “Mercosur es la guinda del pastel, la gota que colma el vaso, pero el problema de fondo es que la UE firma tratados en los que siempre paga la factura el sector agrario. Brasil puede producir cualquier cultivo que se proponga a niveles industriales: azúcar, arroz, aguacate, etc. Argentina está más concentrada en carne, pero también fue en 2025 la que más arroz nos envió (19%). Es una gran amenaza”.
El acuerdo con La India, por el contrario, “ha dejado fuera a los productos sensibles y podría mejorar las exportaciones de vino, aceite de oliva y aceitunas de mesa”. Sin embargo, en el acuerdo con Australia, que “está a punto de caramelo”, preocupa la carne de vacuno, la carne de ovino y el vino porque “piden más contingentes y la UE terminará cediendo en gran medida”, apuntó.
Por ello, el conferenciante concluyó que “habrá que plantear algún tipo de compensación a los sectores afectados, así como reciprocidad y mejores controles: la UE no tiene un equipo ágil de inspección y los puntos de inspección están prácticamente desmantelados. Esto no se cambia de un día para otro”.
Respecto al marco presupuestario y la futura PAC, Lumbreras criticó que “la PAC ha perdido su carácter estratégico y autónomo, el dinero destinado a la PAC ya no será sagrado y nunca sabremos qué nos llega realmente. Los de Bruselas no son de fiar y podrían hacer cambalaches. También hay un riesgo de renacionalización de la PAC. Pedro Sánchez todavía no ha dicho nada. No vale lo que diga el ministro de Agricultura porque de él no depende el presupuesto. Y ahora el Tribunal de Cuentas ha dado una enmienda a la totalidad del marco presupuestario porque, en lugar de simplificar, lo complica todo aún más”.
Cristóbal Aguado afirmó que “con la cantidad de políticos que tenemos, que no han trabajo en nada antes que en política, nos están hundiendo. Por eso hace falta una organización como AVA-ASAJA. Llevamos dos años de manifestaciones en toda Europa. Los acuerdos comerciales no vienen a complementar, sino a sustituirnos. Lamento que los gobiernos de España y Alemania, junto a Ursula von der Leyen, hayan ninguneado al Parlamento Europeo para ratificar provisionalmente el acuerdo de Mercosur. La UE se fundó para buscar un equilibrio entre sectores económicos y este tratado lo incumple”.
La Directora del Negocio Agroalimentario de Santander España, Lorena Ruíz, remarcó que “Banco Santander tiene muy presente desde sus inicios al sector agrario, también a los productores, para impulsar una agricultura cada vez más competitiva que está cambiando a pasos agigantados. Ofrecemos para ello líneas de financiación que se adaptan a cada ciclo de cultivo y ayudan en la modernización de nuestras explotaciones agrarias”.
Durante la clausura, el conseller de Agricultura, Miguel Barrachina, presentó las partidas que está poniendo encima de la mesa para favorecer la incorporación de jóvenes y nuevos agricultores, abaratar la contratación de seguros agrarios, garantizar la sanidad vegetal o modernizar los campos y granjas de la Comunitat Valenciana. Asimismo, hizo un llamamiento al “consumo de proximidad no por motivos ideológicos, sino por ecológicos, ya que nos interesa tener campos cultivados que absorben diez veces más agua ante una riada, depuran la atmósfera y actúan de cortafuegos naturales”.
El presidente de ASAJA, Pedro Barato, ha participado hoy en el foro organizado por Farm Europe en Bruselas, donde ha trasladado al comisario Hansen, junto a Pravia y al presidente de Coldiretti, la preocupación del sector agrario por la situación del mercado de fertilizantes.
Durante el encuentro se ha puesto de manifiesto que, en las últimas 48 horas, la industria está especulando tras la guerra en Irán. A ello se suman las consecuencias de la reducción sustancial del paso de mercancías por el canal, lo que está generando una nueva tensión en el mercado y puede generar sobrecostes energéticos.
Asimismo, se ha advertido de que esta situación también está vinculada al fin de la entrada de comerciales procedentes de Rusia y Bielorrusia.
Ante este escenario, ASAJA ha exigido:
La eliminación de los aranceles a la Nación Más Favorecida (NMF) al menos durante cinco años, y no solo durante un año.
Que Estados Unidos y Trinidad y Tobago se beneficien de este régimen sin aranceles.
Ayudas extraordinarias fuera de la PAC a nivel comunitario, así como ayudas de Estado a nivel nacional, como ya se hizo en el pasado.
El fin inmediato del CBAM al carbono, para que la Comisión Europea cumpla la promesa realizada en enero.
El presidente de ASAJA ha subrayado que el sector no puede asumir más presión en un contexto de elevada volatilidad y ha reclamado decisiones inmediatas para garantizar estabilidad en el suministro y en los costes de producción.
AVA-ASAJA se suma al clamor de ASAJA Nacional y todo el sector agrario europeo contra la decisión de la Comisión Europea, presidida por Ursula von der Leyen, de activar provisionalmente el acuerdo con Mercosur apenas un par de días después de que una auditoría oficial confirmara que Brasil no ha garantizado plenamente que carne procedente de animales tratados con estradiol 17β quede fuera del mercado comunitario. La organización subraya que el proceso aún no está cerrado: el Parlamento Europeo deberá pronunciarse y un eventual recurso ante el Tribunal de Justicia de la UE podría bloquear temporalmente su aplicación.
Madrid, 27 de febrero de 2026. — AVA-ASAJA denuncia que la decisión anunciada en Bruselas por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, de aplicar provisionalmente el acuerdo comercial entre la UE y Mercosur supone “una auténtica traición al sector agrario europeo”.
La organización considera especialmente grave que este paso se produzca apenas unos días después de que la propia Comisión haya publicado el informe final de auditoría DG(SANTE) CT-2025-0241 sobre Brasil, en el que se concluye que la recomendación crítica para garantizar que no se exporte a la UE carne procedente de bovinos tratados con estradiol 17β no ha sido abordada de forma satisfactoria.
El informe reconoce que las medidas adoptadas por la autoridad brasileña no han sido plenamente eficaces para excluir de la exportación a la UE carne de animales tratados con esta sustancia y que las deficiencias detectadas socavan la confianza en el sistema de control. Para AVA-ASAJA, “no se entiende cómo, con estas conclusiones oficiales sobre la mesa, las instituciones europeas deciden acelerar un acuerdo que incrementa los contingentes de importación en sectores especialmente sensibles para España”. AVA-ASAJA insiste en que no se opone al comercio internacional, pero sí a acuerdos que no garantizan reciprocidad real en normas sanitarias, medioambientales y de bienestar animal, y que exponen a los productores europeos a una competencia desleal.
No obstante, la organización subraya que la batalla no está cerrada. El acuerdo deberá seguir su recorrido institucional y, una vez que se pronuncie el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) sobre las dudas jurídicas planteadas, el Parlamento Europeo deberá votar su ratificación definitiva. Un recurso de un Estado miembro ante el TJUE, como ya han anunciado públicamente Hungría y Polonia, podría suspender cautelarmente el acuerdo.
En este contexto, la asociación hace un llamamiento al Gobierno de España para que defienda con firmeza al sector agrario español y estudie la presentación de un recurso ante el TJUE, con el objetivo de proteger los intereses de agricultores y ganaderos. ASAJA advierte de que, ante la gravedad de los acontecimientos, continuará con su calendario de movilizaciones y adoptará las medidas que considere necesarias para defender al campo español: “El proceso no termina aquí. El sector agrario no va a permanecer inmóvil ante decisiones que comprometen su viabilidad y la seguridad alimentaria europea”.
La Asociación de Productores de Aguacate (ASOPROA) presentó este jueves en la sede de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) la nueva marca de promoción ‘Aguacate Valenciano’, un distintivo de calidad autorizado por la Generalitat Valenciana que nace con el objetivo de reforzar la diferenciación, la competitividad y el posicionamiento del producto en los mercados nacionales e internacionales.
El acto contó con la participación del presidente de ASOPROA, Celestino Recatalá; el presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado; el conseller de Agricultura, Miguel Barrachina; el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca; y el presidente de la Diputació de Valencia, Vicent Mompó así como representantes de distintas instituciones, entidades, distribuidores, operadores comerciales, figuras de calidad y productores del sector.
Nueva identidad visual
El nuevo emblema incorpora la imagen de un aguacate en cuya identidad visual se integran los colores de la senyera, reforzando así su vinculación con el territorio y su origen. Durante el acto se presentó también el nuevo packaging, diseñado para aportar mayor visibilidad y coherencia a la marca en los puntos de venta, así como un vídeo promocional que pone en valor la calidad, proximidad y sostenibilidad del producto.
El proyecto irá acompañado además de otras acciones estratégicas, entre ellas la puesta en marcha de una nueva página web en varios idiomas con información detallada sobre las distintas variedades de aguacate, los puntos de venta y material divulgativo dirigido tanto a profesionales como a consumidores.
Un proyecto para fortalecer el sector
En el encuentro, Cristóbal Aguado subrayó que “el sector del aguacate tiene que organizarse; España debe ser una potencia en aguacate y va por buen camino”. En este sentido, defendió la necesidad de estructurar y fortalecer el sector para consolidar su crecimiento y garantizar una rentabilidad sostenida para los agricultores.
Por su parte, Celestino Recatalá destacó que “el 90% del aguacate que consume Europa es importado”, lo que evidencia el amplio margen de crecimiento para la producción nacional. “El cultivo es rentable, pero estamos trabajando para el mañana, para que cuando las cosas no vayan tan bien tengamos una diferenciación clara frente al resto. Es una apuesta de futuro”, afirmó.
Recatalá insistió en la importancia de impulsar la interprofesional del aguacate que apoye el producto nacional, al tiempo que defendió que el aguacate valenciano debe contar, de manera paralela, con una identidad propia y reconocible. Además, apeló directamente a la gran distribución “para que eche una mano” en la comercialización y revalorización del producto de proximidad.
Actualmente, la Comunitat Valenciana cuenta con 4.200 hectáreas de aguacate en producción y las previsiones de AVA-ASAJA y ASOPROA apuntan a un crecimiento sostenido de unas 300 nuevas hectáreas al año. De mantenerse esta tendencia, la superficie podría duplicarse en los próximos años, consolidando al aguacate como uno de los cultivos emergentes más dinámicos del territorio.
En este sentido, el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, destacó la inversión de 20 millones de euros destinada a apoyar el desarrollo del aguacate valenciano como un cultivo de calidad, competitivo y seguro. Según afirmó, esta nueva marca “nos hace distinguirnos del resto de competidores con un producto que ofrece seguridad y excelencia a los consumidores” y representa una demostración “de la capacidad de nuestros agricultores para innovar e introducir nuevos productos”.
Una marca como inversión a largo plazo
En el desarrollo estratégico de la marca ha participado el equipo de AGR Food Marketing, cuyo presidente, Mateo Blay, puso en valor el enfoque a largo plazo del proyecto. “La marca es una inversión de futuro que no solo debe garantizar sabor, sino también la seguridad y la tranquilidad de que el producto siempre estará bueno”, señaló. Para ello, explicó, se apoyará en controles rigurosos y en prácticas sostenibles que refuercen la confianza del consumidor.
Con la puesta en marcha de ‘Aguacate Valenciano’, el sector da un paso decisivo hacia su profesionalización y consolidación, apostando por la diferenciación, la calidad certificada y la unión de productores e instituciones como pilares para convertir este cultivo en una auténtica apuesta de futuro para la agricultura valenciana.
Accede al vídeo de presentación: https://youtu.be/9-_H07xf2Sg
ASAJA considera de máxima gravedad las conclusiones del segundo informe de auditoría publicado por la Dirección General de Salud y Seguridad Alimentaria de la Comisión Europea (DG SANTE) sobre la carne de vacuno procedente de Brasil (DG(SANTE) CT-2025-0241, 24 de febrero de 2026).
El documento, que da seguimiento a la auditoría realizada en 2024 tras la suspensión de exportaciones de carne de hembras bovinas, vuelve a identificar deficiencias en el sistema brasileño para garantizar que animales tratados con oestradiol 17β —hormona prohibida en la Unión Europea— no sean exportados al mercado comunitario.
La Comisión concluye que, aunque Brasil ha implantado un protocolo específico y ha adoptado medidas correctoras, la recomendación crítica formulada en 2024 no se considera abordada. El plan de acción “has not been implemented as proposed” y las medidas aplicadas no han sido plenamente eficaces para excluir de la exportación carne procedente de animales tratados.
Entre los hechos constatados por la auditoría destacan:
La inclusión en envíos a la UE de productos procedentes de animales tratados con oestradiol 17β, amparados en 15 certificados sanitarios.
El propio informe señala que estas deficiencias acumuladas socavan la confianza en la capacidad de la autoridad competente brasileña para asegurar el cumplimiento de los compromisos asumidos
ASAJA recuerda que los productores europeos /españoles cumplen estrictamente la prohibición del uso de hormonas y soportan controles exigentes. Por ello, insiste en que cualquier avance en las relaciones comerciales con terceros países debe basarse en garantías plenas, verificables y equivalentes a las exigidas dentro de la Unión Europea.
La seguridad alimentaria, la competencia leal y el respeto a las normas comunitarias no admiten excepciones.