A pesar de estos daños, en términos generales las lluvias han tenido efectos positivos en la Comunitat Valenciana, puesto que contribuyen a aumentar el calibre de los frutos, limpiar el arbolado, ahorrar en riegos y recargar embalses y acuíferos tras un año marcado por la sequía. Sin embargo, estas lluvias han sido insuficientes en comarcas interiores como Utiel-Requena, que se encuentran gravemente afectadas por la falta de agua. En el caso del aceite, las lluvias llegan demasiado tarde y, aunque puedan mejorar el rendimiento del cultivo, no podrán evitar la carestía de la producción de olivar de esta campaña. Por lo que se refiere al cultivo del arroz, a nivel global si no persisten las lluvias en los próximos días no debería suponer un problema para la inminente siega. No obstante, los arroceros están sacando el agua de sus parcelas para evitar problemas fúngicos en el cultivo. En ganadería, en términos generales, estas lluvias contribuyen a mejorar los pastos y en consecuencia reducirán el coste de la alimentación animal.
Por otra parte, entre las infraestructuras agrarias afectadas, además de los accesos a las parcelas, se han producido desperfectos en muros y vallas. En este sentido, AVA-ASAJA reclama a las administraciones que se encarguen urgentemente de la reparación de los caminos rurales afectados por la DANA, ya que impiden a los agricultores el acceso en sus explotaciones. La organización agraria también reclama medidas fiscales dirigidas a aliviar las pérdidas económicas de los agricultores que han sufrido daños en sus explotaciones.




