El Papa defiende ante ASAJA que los agricultores y ganaderos “son los primeros ecologistas”

Valencia, 15 de mayo de 2023. El Papa Francisco recibió el sábado en una audiencia privada en el Vaticano a una delegación de la organización profesional agraria ASAJA, encabezada por Pedro Barato y en la que también estuvo el presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, para defender la “gran responsabilidad” que desempeñan los agricultores y ganaderos tanto en la producción de alimentos como en el cuidado del medioambiente: “Los primeros ecologistas de una zona, de un país, de un continente son ustedes, los que están en el baile, los que están dentro: la gente que trabaja con los animales, con las plantas, que conviven día a día y saben de sus problemas y de sus logros”.

El Santo Padre inició el encuentro destacando que “como en tantas facetas de la vida, el ecologismo no lo construyen primordialmente los sesudos informes de los especialistas, ni las noticias y los proyectos divulgativos que llegan a la gente corriente a través de los medios de comunicación social. Estos pueden ser necesarios y beneficiosos, si están hechos con conciencia, pero no son lo primero. Ustedes saben que Argentina es un país fundamentalmente ganadero y, aunque yo soy de ciudad, he tenido oportunidad de conocer esta realidad del campo”. Agregó que “ustedes no repiten un slogan aprendido, viven mirando al cielo y, desde que se levantan hasta que se acuestan, reconocen en los trinos, los mugidos o los relinchos el gozo o el miedo, el deseo o la satisfacción de la naturaleza que les rodea. Esto es un honor y, evidentemente, una gran responsabilidad”.

Tras agradecer “la vocación a la que Dios les ha llamado, que los hace testigos de la ecología integral que el mundo hoy necesita”, el Papa apeló a “la responsabilidad que se les encomienda a ustedes, en primera persona, pero también a todos los que, de alguna manera, participan en la producción, elaboración y distribución alimentaria. Es necesario trabajar para que este inmenso bien que Dios nos regala, no se convierta en arma —por ejemplo, limitando la llegada de alimentos a las poblaciones en conflicto—; o no se convierta en mecanismo de especulación, manipulando el precio y la comercialización de los productos con el único fin de conseguir mayor beneficio. Esto es lo que debemos denunciar, lo que nos debe hacer doler el corazón, no lo merecen los animales que ustedes cuidan con tanta dedicación, no lo merecen las personas para las que trabajan con ilusión, no lo merece Dios”.

El Pontífice concluyó sus palabras de aliento de la siguiente manera: “Pero no se desanimen, toda vocación conlleva la cruz, uno asume el esfuerzo de trabajar duro, de que con los animales no se tienen días festivos, ni huelgas. Aún más difícil es aceptar la incomprensión de quienes no valoran algo tan esencial para la vida como es la producción de alimento, o prefieren buscar culpables en vez de soluciones. Encomiendo a la Santísima Virgen el trabajo que ustedes hacen, para que siempre sientan cercano a Jesús, que en la cruz ofreció su sangre, se hizo alimento, se hizo vida para dárnosla en abundancia. Vayan adelante y sean poetas de la tierra. Gracias”.

 

Aguado: “Frente al ecologismo ideológico”

El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, manifiesta su satisfacción por “el mensaje en positivo del Santo Padre que es plenamente consciente del papel esencial que los agricultores y ganaderos ejercemos para producir una cantidad suficiente de alimentos con la máxima calidad, bienestar animal y sostenibilidad medioambiental. Como bien subraya el Papa, somos los que pisamos tierra y cuidamos el territorio. Somos los primeros ecologistas. Y no vamos a consentir que otros que no conocen la realidad del campo nos impongan un ecologismo radical e ideológico”.

Los representantes de los agricultores españoles trasladaron al Pontífice su preocupación por la situación de emergencia que atraviesa España a causa de la sequía y le pidieron la intercesión divina para que llueva, del mismo modo que numerosas parroquias del país han venido transmitiendo rogativas en las zonas más necesitadas de agua.

 

 

 

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