La empresa Subtropical Valencia ha iniciado el proceso para destruir alrededor de 2.500 plantas de palmera de la variedad Phoenix canariensis al no poder hacer frente a las desmesuradas exigencias que impone la actual legislación destinada a tratar de controlar el avance de la plaga del picudo rojo.
Las referidas disposiciones impiden a los viveros la comercialización de las plantas durante dos años y establecen, además, que durante ese período deben superar hasta ocho inspecciones y aplicar mientras tanto costosísimos tratamientos. El cumplimiento de esas medidas ha llevado a Subtropical Valencia, que forma parte de la Asociación Profesional de Flores y Plantas de la Comunitat Valenciana (ASFPLANT) y es la principal comercializadora de Europa de la variedad Phoenix de planta en contenedor, a una situación límite que puede desembocar, incluso, en su cierre tras veinte años de actividad.
El gerente, Vicente Villanueva, lamenta la falta de soluciones a un problema que “está asfixiando a este sector y al que nadie parece dispuesto a dar una solución”.




