AVA-ASAJA y Agroseguro constatan sobre el terreno los graves daños del granizo en el viñedo de Requena

La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) y Agroseguro visitaron ayer las explotaciones de Utiel-Requena más afectadas por el temporal de granizo registrado el pasado fin de semana. Junto a otras organiza­ciones agrarias y la Denominación de Origen Utiel-Requena, la visita sirvió para cons­tatar sobre el terreno la gravedad de los daños y agilizar el trabajo de peritaciones que Agroseguro llevará a cabo con el fin de hacer llegar lo antes posible las pertinentes indemnizaciones a los agricultores asegurados.

Según pudo confirmar AVA-ASAJA, el siniestro fue localizado pero destruc­tivo en una franja del término de Requena que posee campos de viñas y, en menor medida, almendros y olivos. “El pedrisco arrasó parcelas enteras, donde toda la cosecha de vid se ha perdido y las cepas están defoliadas y destrozadas”, advierte el presidente de AVA-ASAJA Cristóbal Aguado. Así, el temporal resultó tan intenso que se aprecian fuertes daños en la madera de las cepas que no solo afectarán esta campaña, sino que también pondrán en peligro la cosecha de la siguiente.

Ante las cuantiosas pérdidas económicas, AVA-ASAJA solicitará a la Conselleria de Agricultura una línea de ayudas para acometer los necesarios tratamientos fungici­das, labores de poda y de regeneración de la capacidad productiva de las cepas.

Circunstancias como ésta evidencian la importancia de asegurar la cosecha. “Aun­que hay aspectos por mejorar, España cuenta con el seguro agrario más completo ante adversidades climáticas gracias al trabajo del sector y el apoyo económico de las administraciones. El agricultor debe aprovechar este instrumento y asumirlo como un cos­te de explotación más”, señala el dirigente agrario. Sin embargo, Aguado entiende que, debido a la crisis de rentabilidad que atraviesa el sector del vino, los índices de aseguramiento en la zona afectada no son tan altos como sería deseable: “Es una verdadera lástima que muchos viticultores, por falta de liquidez, hayan tenido que renun­ciar al seguro y no puedan recibir ninguna indemnización tras este desastre”.  

 

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