AVA-ASAJA denuncia en su asamblea que el abandono de campos y granjas se ha disparado en el último año

Más de 200 compromisarios llenaron el salón de actos durante la Asamblea General Ordinaria de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA), celebrada el jueves 24 de marzo por la tarde. La Junta Directiva decidió conceder la Distinción Extraordinaria al arrocero Miguel Minguet por su dedicación durante más de 30 años al sindicalismo agrario valenciano. En su intervención, el presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, reivindicó una mayor implicación de las administraciones ante la grave crisis de rentabilidad que azota a los agricultores y ganaderos y que directamente está disparando el abandono de explotaciones y el cierre masivo de granjas.

 

El presidente de la Asociación Valenciana de Agri­cul­to­res (AVA-ASAJA), Cristóbal Aguado,  aprovechó hoy su intervención ante los cerca de 200 compromisarios que acudieron a la asamblea general ordinaria de esta organización pa­­­ra denunciar que el abandono de tierras de cultivo y cierre de granjas se ha disparado en el último año como consecuencia directa de la falta de ren­ta­bilidad. Aguado avaló su afir­­­mación con datos ofi­cia­les del propio Ministerio del Medio Rural (MARM), datos que re­­­­velan que la superficie ci­trícola abandonada se duplicó entre 2009 y 2010, que el cie­rre de explotaciones ganaderas afectó a la cifra récord del 30% de las mismas y cómo en el resto de cul­­tivos mediterráneos –viñedos, fruta de verano o frutos secos- continuó la pérdida pro­gre­siva de tierras iniciada hace casi una década.  

“Son muchos, cada vez más, los que se ven empujados a arrojar la toalla porque los precios que reciben, no les permiten seguir en la brecha. Las cifras resultan ilus­tra­ti­vas: en los últimos ocho años han dejado de cul­­­­­­tivarse al­rededor de 25.000 hec­tá­reas de cítricos en la Comunitat Valenciana, lo que re­­­­­­­­­presenta el 13% de la superficie to­tal”, la­mentó el responsable de la or­ga­ni­za­ción agra­­­ria quien destacó que, sólo en el úl­ti­mo año, se dejaron de cultivar 14.000 ha. de agrios.

Así lo indica la Encuesta sobre Rendimientos y Superficies (Esyrce) del MARM que además confirma que en ocho años han dejado de cultivarse más de 11.000 hec­tá­reas de viñedo (el 11% de la superficie existente en 2002), casi 10.000 ha de frutales de ve­rano (el 37%) así como casi 38.000 ha. (el 29%) de la superficie de almendros.

El presidente de AVA-ASAJA manifestó a este respecto que “pa­­ra poner coto a es­ta sangría es preciso que las administraciones tomen con­ciencia de la gravedad del pro­­­blema y sepan lo mucho que se juega toda la sociedad en el en­vi­te. Estamos ha­blan­do de un sector estratégico que desempeña una función in­sus­titui­ble a la hora de ga­ran­ti­­zar el equilibrio alimentario y ambiental, así que mucho cuidado con lo que ha­ce­mos”. Se­­­gún Aguado “las políticas que se han veni­do apli­cando en materia agraria se han mos­­trado ineficaces” por lo que, argumentó, “es ne­ce­sa­rio un replanteamiento general, un gi­ro sustancial de esas políticas”.

Los cambios que reclamó el presidente de AVA-ASAJA tienen en la reforma de la PAC que está negociándose en Bruselas el escenario perfecto para empezar a arti­cu­lar­se y tomar forma. “Ante todo, resulta indispensable corregir los actuales desequilibrios de la cadena de valor que dejan indefensos a los productores ante los grandes grupos de la distribución. Es preciso aprobar contratos homologados de carácter obligatorio, có­di­­­gos de buenas prácticas comerciales, un seguro de ingresos, así como revisar los ac­tua­­­­­les y restrictivos criterios de las autoridades de Competencia con el objeto de allanar el camino a la adopción de acuerdos interprofesionales”. Aguado criticó con dureza los tér­­­minos del acuerdo comercial pactado entre Bruselas y Marruecos y reclamó que en es­­­te tipo de pactos con terceros países se aplique el principio de reciprocidad, que se fijen las mismas normas para los países que van a competir en un mismo mercado.

Por otra parte, el presidente de AVA-ASAJA anunció la pues­ta en marcha de un pro­yecto consistente en la adquisición por parte de esta or­ga­ni­zación de una finca en la lo­­calidad de Polinyà del Xúquer para convertirla en un campo de experimentación agra­ria que haga posible la transferencia de tecnología a los agricultores de manera directa.   

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