AVA-Alginet ofrece un servicio a los productores de caquis para defender mejor los precios

AVA-Alginet ha aprobado la creación de un servicio para defender mejor los pre­­­cios de los ca­­­quis cultivados por fruticultores ‘independientes’, los no asociados a una OPFH (or­ga­ni­za­ción de productores de frutas y hortalizas) o coo­pe­rativa. La entidad local reacciona así ante la in­certidumbre generada en el arran­­que co­mercial de la cam­paña, cuyas primeras ope­ra­cio­­nes tardaron en concretarse más de lo habitual. “La cri­sis económica en general y las dudas generadas por los efectos del hongo en pasadas campañas retrasaron los pri­me­ros acuerdos y eso creó una incertidumbre que con esta bolsa tratamos de atenuar”, explica el presidente de AVA-Alginet, Francisco Petit.

La pertenencia a este grupo no sería vinculante y el agricultor, de Alginet o de tér­­­minos vecinos, sería libre de aceptar las ofertas que pudieran realizarle a ti­tu­lo par­­ticular por sus ca­­quis. Eso sí, el ser­vicio prestado permitiría acceder a los pedidos que la aso­ciación acu­mu­la­ra para así colocar en mejores condiciones la pro­duc­ción ‘independiente’. En todo caso, desde hace algunas semanas el mercado parece ha­ber reac­­cionado y las primeras ope­raciones se han producido a precios bajos pero ren­ta­bles. Las previsiones iniciales hablan de una cosecha de calidad y con un to­ne­laje si­mi­lar al de las últimas temporadas.

Tras dos campañas marcadas por las pérdidas millonarias causadas por la Mycosphaerella nawae, en la presente la afección del hongo parece haberse controla­do. Según los servicios técnicos de AVA-ASAJA, los tratamientos realizados en abril y mayo con los dos fitosanitarios (Mancozeb y Piraclostrobin) que el Ministerio de Medio Ambiente y Me­­­dio Rural (MARM) autorizó excepcionalmente para la presente campaña, están fun­cio­nan­­­­­do aparentemente. Al menos por el momento, sólo se aprecia caída de hojas o de frutos en campos puntuales, no de forma generalizada. De cualquier manera, conviene recordar que fue a partir de me­dia­dos de agosto y durante las siguientes semanas cuando se pro­du­je­ron en la pasada campaña los mayores da­ños y que las abun­dantes lluvias de este año podrían dar alas al hon­­go, por to­do lo cual aún es pronto para aventurar conclusiones. En este sen­tido, AVA-ASAJA re­cla­ma a la Admi­nis­tración central y a la autonómica celeridad a la hora de con­­­cluir los es­tudios so­bre el pató­ge­no y lograr los permisos necesarios para que en la pró­xi­ma campaña se pueda volver a usar, ya de forma definitiva, los citados fitosanitarios.

Volver