Además, el rendimiento será aceptable en líneas generales, rondando los 1.300 kg/hanegada. La mayoría de parcelas en las que este año ya no se ha plantado chufa corresponde a poblaciones con menor tradición de cultivo que solían tener un rendimiento inferior. En la huerta de Alboraia y Almàssera, donde el tubérculo está más arraigado, apenas ha bajado la superficie cultivada y sí se alcanza una alta productividad.
En la última campaña los precios en origen se hundieron un 40%, muchos agricultores se vieron obligados a vender ‘a resultas’ y por ese motivo ha crecido el número de los que han decidido no volver a plantar. El responsable de la sectorial de Chufa de AVA-ASAJA, Antonio José Gimeno, denuncia que “hasta ahora el aumento de la producción autóctona y de las importaciones de chufa foránea han conducido a almacenar stocks cada año más grandes y difíciles de vender en un mercado limitado”.
Así, el sector no ha logrado reducir a lo largo de este año el producto acumulado como preveía debido a la crisis económica. Las ventas de horchata industrial han caído más de un 25%, mientras que las de la horchata artesanal sólo un 5%.
AVA-ASAJA siempre se ha mostrado muy crítica con el descontrol existente en las importaciones de chufas procedentes de Mali, Nigeria o Níger. Gimeno destaca la importancia de “contribuir a defender la horchata como un producto valenciano hecho con materia prima valenciana, de mejor sabor y calidad que la foránea”.



