AVA-ASAJA denuncia robos de gasóleo agrícola para furgonetas y otros vehículos particulares

En los últimos seis meses la Asociación Valenciana de Agriculto­res (AVA-ASAJA) ha detectado un nuevo tipo de robo en el medio rural: los delincuentes entran por la fuerza en almacenes y casas de campo para sustraer el gasóleo agrícola que contienen los tractores y demás maquinaria. Los agricultores afectados sospechan que los delincuentes utilizan el carburante extraí­do para sus furgonetas y otros vehículos particulares. La zona donde se han producido más delitos de esta índole es el término de Alfafar y alrede­dores, donde predomina el cultivo del arroz. “Los ladrones ya no tienen bastante con cosechas en­teras o instalaciones de riego; ahora arrasan con todo y dejan al agricultor hasta con el depósito vacío”, denuncia el presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado.  

En los últimos seis meses la Asociación Valenciana de Agriculto­res (AVA-ASAJA) ha detectado un nuevo tipo de robo en el medio rural: los delincuentes entran por la fuerza en almacenes y casas de campo para sustraer el gasóleo agrícola que contienen los tractores y demás maquinaria. Los agricultores afectados sospechan que los delincuentes utilizan el carburante extraí­do para sus furgonetas y otros vehículos particulares. La zona donde se han producido más delitos de esta índole es el término de Alfafar y alrede­dores, donde predomina el cultivo del arroz. “Los ladrones ya no tienen bastante con cosechas en­teras o instalaciones de riego; ahora arrasan con todo y dejan al agricultor hasta con el depósito vacío”, denuncia el presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado. Uno de los robos citados, denunciado a la Guardia Civil, ocurrió la noche del 11 de julio, coincidiendo con la final del mundial de fútbol. Los delincuentes hicieron un butrón en la pared del almacén, rompieron el candado de la puerta desde el interior y sustrajeron hasta 400 litros de gasóleo “B”. En estos robos también se llevan aperos y piezas de maquinaria que tienen cierto valor en el mercado negro.

 

A este tipo de delincuencia habría que sumar la, desafortunadamente, ya habitual vinculada a los robos en busca de cobre de instalaciones de pozos de riego. Só­lo en la última semana AVA-ASAJA ha constatado tres asaltos en el municipio de Tavernes de la Valldigna, otro en Carcaixent y un quinto en Llíria. “Y nosotros sólo po­demos contabilizar algunos casos, los de las comunidades de regantes que tienen sus instalaciones aseguradas y que necesitan presentar de­nuncia para percibir las in­demnizaciones. El problema es que cada vez es más com­plicado mantener estos se­guros y que sólo denuncia quien tiene seguro”, matiza Aguado.

 

La organización agraria solicita por todo ello a la Delegación del Gobierno ma­yor vigilancia en zonas rurales y en las chatarrerías que pueden ser posible destino de estos materiales sustraídos. Según los afectados de esta zona, hay un des­­guace lo­calizado en Massanasa que a diario adquiere hierro y otros meta­les de pro­ce­den­cia dudosa. “Es indignante y así me lo transmiten los agricultores, que la Guardia Ci­vil tenga localizadas a estas bandas organizadas y no puedan hacer nada por culpa de un Código Penal laxo y tremendamente injusto”, indica Aguado.

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