El 90% de los trabajadores contratados son inmigrantes y muchos de ellos repiten en la recogida de uva. Además de búlgaros y rumanos, destacan por número los temporeros polacos, lituanos, paquistaníes y ecuatorianos. El resto son españoles que proceden de otros sectores económicos y que ahora también se encuentran en el paro. No en vano, la crisis económica ha provocado un aumento de solicitudes de vendimiadores en la Comunitat Valenciana.
A estas gestiones se suman las actuaciones incluidas en el convenio de colaboración firmado con la Conselleria de Solidaridad y Ciudadanía. El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, asegura que “a través de este convenio la organización agraria está realizando un gran trabajo para facilitar un alojamiento digno durante la vendimia y promover la especialización laboral de los trabajadores”.
De este modo, trabajadoras sociales de AVA-ASAJA se han desplazado a Utiel-Requena, La Hoya de Buñol y Valle de Ayora-Cofrente desde el mes de mayo con el fin de tramitar el alquiler de pisos para los temporeros y comprobar que el alojamiento cuenta con unas condiciones dignas de habitabilidad.
Así mismo, la organización agraria proporciona a los trabajadores cursos de prevención de riesgos laborales, así como folletos informativos en varios idiomas. Los empresarios también pueden acceder a cursos con los que obtener la capacitación mínima exigida por la autoridad laboral para poder contratar trabajadores.




