Los agentes de la Guardia Civil solicitaron la ayuda de AVA-ASAJA en la operación y un técnico de la entidad agraria se presentó en un almacén clandestino de Massamagrell para actuar como perito y levantar acta. "La mayor parte de las naranjas inspeccionadas habían sido recogidas del suelo y eso significa que solo deben servir para llevarlas a la industria de zumos. Así lo establece la ley. La fruta recogida del suelo jamás debe salir al denominado mercado fresco (es decir, supermercados, fruterías y otros)", apuntaron fuentes de la AVA-Asaja. La operación, finalmente, se saldó con la incautación de 20 toneladas de naranjas y una investigación en curso.
A raíz de la operación del pasado miércoles, la Guardia Civil ha intensificado los controles y la vigilancia en l'Horta, con la participación activa de AVA-ASAJA.
Tras la denuncia de agricultores de Picanya, Torrent, Paiporta y Catarroja que aseguraban que un almacén de l'Horta Sud aceptaba naranjas robadas, y la operación del pasado miércoles en Massamagrell que dejó al descubierto un almacén clandestino con mercancía de procedencia desconocida, AVA-ASAJA lo tiene claro: "Es evidente que existe toda una red bien organizada que introduce las naranjas robadas en el mercado. Es un negocio redondo y hay que atajar este problema". Y para ello, la entidad agraria exige que la delegación del Gobierno implante la denominada "Guía-Conduce", un sencillo documento que acredita la procedencia del género.
Y es que si esta guía se implantara a nivel autonómico, sería la Guardia Civil la que podría reclamar este documento. El escrito en cuestión recoge todos los datos necesarios para identificar al citricultor, además de reunir datos relativos a la parcela, una descripción de la mercancía (peso, variedad...), y datos del comerciante o la entidad compradora. Cuando la guía llega al punto de recepción, el comprador completa el círculo y vuelve a rellenar en el propio documento la cantidad recibida, la variedad, la fecha, la hora de entrega... ".




