La colaboración de AVA-ASAJA permite interceptar 20.000 kilos de naranjas en un almacén clandestino de L'Horta Nord

La Guardia Civil se incautó el miércoles de 20.000 kilos de naranjas de procedencia desconocida. Los agentes localizaron la mercancía, supuestamente robada, en un almacén clandestino en Massamagrell. Además, en el local se encontró un coche cargado con más de mil kilos de cítricos. El local era insalubre y carecía de las características propias de un almacén en producción. La intervención se produjo a raíz de la denuncia de AVA-ASAJA, que alertaba de que un local de la comarca de l'Horta Nord admitía naranjas robadas.

 

Los agentes de la Guardia Civil solicitaron la ayuda de AVA-ASAJA en la operación y un técnico de la entidad agraria se presentó en un almacén clandestino de Massamagrell para actuar como perito y levantar acta. "La mayor parte de las naranjas inspeccionadas habían sido recogidas del suelo y eso significa que solo deben servir para llevarlas a la industria de zumos. Así lo establece la ley. La fruta recogida del suelo jamás debe salir al denominado mercado fresco (es decir, supermercados, fruterías y otros)", apuntaron fuentes de la AVA-Asaja. La operación, finalmente, se saldó con la incautación de 20 toneladas de naranjas y una investigación en curso.


A raíz de la operación del pasado miércoles, la Guardia Civil ha intensificado los controles y la vigilancia en l'Horta, con la participación activa de AVA-ASAJA.


Tras la denuncia de agricultores de Picanya, Torrent, Paiporta y Catarroja que aseguraban que un almacén de l'Horta Sud aceptaba naranjas robadas, y la operación del pasado miércoles en Massamagrell que dejó al descubierto un almacén clandestino con mercancía de procedencia desconocida, AVA-ASAJA lo tiene claro: "Es evidente que existe toda una red bien organizada que introduce las naranjas robadas en el mercado. Es un negocio redondo y hay que atajar este problema". Y para ello, la entidad agraria exige que la delegación del Gobierno implante la denominada "Guía-Conduce", un sencillo documento que acredita la procedencia del género.


Y es que si esta guía se implantara a nivel autonómico, sería la Guardia Civil la que podría reclamar este documento. El escrito en cuestión recoge todos los datos necesarios para identificar al citricultor, además de reunir datos relativos a la parcela, una descripción de la mercancía (peso, variedad...), y datos del comerciante o la entidad compradora. Cuando la guía llega al punto de recepción, el comprador completa el círculo y vuelve a rellenar en el propio documento la cantidad recibida, la variedad, la fecha, la hora de entrega... ".

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