La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) denuncia que aún quedan cinco mil millones de litros de agua (5hm3) procedentes de las lluvias torrenciales de esta semana estancados en los campos de arroz del término municipal de Cullera. Alrededor de 1.400 hectáreas de cultivo de arroz están pendientes de segar, por lo que muchos agricultores ven peligrar sus cosechas al alcanzar el agua la altura de la espiga. También, la campaña de cítricos se verá dañada al permanecer los campos dos días consecutivos inundados.
“Es preocupante que el agua embalsada permanezca demasiado tiempo en los campos de arroz porque este año las labores de la siega se han retrasado y todavía queda mucho arroz por recoger”, afirma Cristóbal Aguado, presidente de la organización agraria. “Tras la tromba de agua de esta semana, añade, la tierra está harta de tanta lluvia y lo peor es que las previsiones meteorológicas para este fin de semana apuntan más precipitaciones en la zona”.
Según los datos del Sindicato de Riegos que está trabajando sin descanso, los motores de la margen izquierda del río Júcar están evacuando 32.500 metros cúbicos a la hora desde el pasado martes. Además, no se ha podido calcular la cantidad de agua que permanece en los campos de la margen derecha del río, aunque se prevé que la cifra sea superior a la de la izquierda.
Se da la circunstancia de que cuando llueve de manera intensa en la comarca de la Ribera Baixa, Cullera recibe el agua que procede de las montañas de Corbera y va toda a parar a los arrozales, para después acabar en el mar, pero en esta época del año, la paja del arroz está actuando de tapón, impidiendo que el nivel del agua descienda de manera más rápida.




