AVA advierte que dar nuevas concesiones citrícolas a Marruecos bajará aún más los precios en la UE

Tras llegar en julio a un pacto agrícola con Egip­­­to, la Co­misión Europea (CE) se dispone a renovar el Acuer­do de Aso­­­­­­cia­ción con Marruecos, que ya ha mostrado su voluntad de liberalizar el co­mer­cio de na­­ranjas así como el de otras tantas hortalizas. A juicio del presidente de AVA-ASAJA, Cris­tó­bal Aguado,  “las concesiones hechas a Egipto no pue­­­­den ser la ex­­cusa para apli­car el mismo trato a Marruecos, porque si en el primer caso fue un error grave, en el segundo sería mayúsculo pues sentaría un peli­groso precedente que impulsaría aún más la competencia desleal del resto de productores me­di­te­rrá­neos en el mercado europeo”.

 

En este sentido, el líder de esta organización au­gura que si finalmente se amplían las concesiones al país alauí a medio plazo se re­sen­ti­rán las cotizaciones citrícolas europeas. En este sentido, AVA-ASAJA confía en que Bruselas mantenga la postura que anun­­­­ció el lunes la comisaria de Agricultura, Mariann Fischer Boel, quien afirmó que la CE defenderá los precios mínimos de entrada actuales pa­ra las im­­porta­cio­nes europeas de frutas y hortalizas marroquíes.

 

Sin em­­­­bargo, desde el ejecutivo comunitario nada se ha mencionado sobre el man­te­ni­miento de los contin­gentes a partir de los cuales las im­por­ta­ciones horto­frutícolas su­fri­­rían pe­nalizaciones arance­la­rias. “Seguir con los precios de entrada sin fijar un to­ne­­laje má­­ximo no serviría de casi nada porque tales cotizaciones de acceso, ade­­­más de estar mal ajustadas, se pueden manipular con cierta facilidad”, advierte Agua­do.  

 

AVA-ASAJA reclama, en consecuencia, que se mantengan las privilegiadas con­­­d­­iciones que Marruecos ya consiguió con el anterior tratado, firmado a finales de 2003 y que establece en el caso de los cítricos contingentes y precios de entrada pa­ra las naranjas y clementinas (las que se comercializan entre noviembre y febrero) pero que ya dejó sin tonelaje máximo –aunque sí con precio mínimo- al resto de man­­da­rinas. 

 

La organización agraria teme que, a cambio de lograr concesiones marro­quíes para la venta en aquel país de cereales y otros productos eu­ropeos, se confir­men nuevas cesio­nes en frutas y verduras. Algo que, de hecho, ya se dio con la fir­ma en julio del acuerdo con Egipto, en el que Bruselas accedió a la liberalización to­tal de las pa­ta­tas y cebollas y se eliminaron los contingentes para las naranjas. Es más, según se ha aclarado desde el Gobierno español, la naranja no será consi­de­ra­da en las negociaciones como producto ‘sensible’, lo que facilitaría que las im­por­ta­ciones alauís de este cultivo pasaran a no tener ningún coto.  

 

AVA-ASAJA recuerda, además, que Marruecos está negociando desde una po­sición de mayor fuerza en tanto, de forma paralela, ultima con el ejecutivo co­mu­ni­ta­rio las condiciones políticas y económicas del futuro Estatuto Avanzado, que también se tiene que cerrar antes de finalizar 2008. Prueba del interés de las autoridades ma­rroquíes en conseguir flexibilizar el acceso de sus frutas y verduras a la UE es el hecho de que se haya reclamado a la CE que financie con fondos de la OCM de Frutas y Hortalizas la modernización de su agricultura de exportación. Algo a lo que AVA-ASAJA se opone radicalmente.

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