AVA-ASAJA lamenta que el Gobierno español apoye la competencia desleal de la chufa nigeriana

AVA-ASAJA lamenta que la vicepresidenta del Go­­­­bierno, María Teresa Fernández de la Vega, haya apoyado con su visita a las ins­­ta­­­laciones de un empresario valenciano en Nigeria (Tigernuts), la com­petencia des­­leal que este país practica con respecto al sector valenciano de la chufa. “Es in­to­le­rable que el Gobierno apoye actuaciones como las de este señor, que aprovecha el ‘dumping so­cial’ para hacer negocio a costa de los agricultores valencianos”, ad­vier­te el pre­sidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado.

 

 

 

Efectivamente, mientras que las traba­ja­doras de aquel país, después de cumplir con las labores domésticas, co­bran 1,5 eu­ros al día, mantener un empleado en el sector de la chufa en Valencia –que trabaja menos horas- ven­dría a suponer un mínimo de 64 euros, más los co­rres­pon­dientes pagos a la Seguridad So­cial, costes que tampoco se sufragan en el país subsahariano. 

 

La organización agraria denuncia, asimismo, que la chufa importada por este empresario originario de L’Eliana, además de comercializarse para usos cosméticos o como cebo para la pesca de carpas, se dedica en una proporción destacable a ela­bo­rar horchata, que se podría estar vendiendo como ‘valenciana’ sin llevar el sello del consejo re­gu­la­dor de esta denominación de origen.

 

Es este importante operador valenciano el que realiza la au­téntica selección del tubérculo puesto que en el país de origen, a lo sumo, se rea­liza sólo una preselección eliminando los res­tos de tierra que le queden al tubérculo. “No sólo se ha contribuido pues a fo­men­tar el ‘dumping so­­cial’ sino que también ha apoya­do que se des­virtúe la horchata con una materia prima peor que la valenciana en tanto la chufa africana es más grande pero más seca, con menos grasa y almidón”, advierte Agua­do.  

 

AVA-ASAJA cuestiona, además, las condiciones sociales y sanitarias con las que trabajan las mujeres nigerianas contratadas por ‘Tigernuts’ que, como se apre­cia en las fotos, realizan la citada preselección sobre el suelo. “Dudo mucho que con las temperaturas extremas que se dan en Nigeria las trabajadoras mantengan la mas­carilla con las que aparecían en las fotos”, señala Aguado.  La noticia se ha dado, por otra parte, en un momento com­pli­cado para los productores de chufas, que ven como las crecientes importacio­nes  im­piden que el precio se recupere.

 

 

De hecho, tras mantenerse con cotizaciones en origen de 0.60 eu­os/kg más el IVA, desde hace dos años que la competencia desleal de la pro­duc­ción foránea lo ha rebajado a 0,54 euros/kg. “La chufa es un cul­tivo estratégico por­que es de los pocos que mantienen una rentabilidad estable por lo que es clave para pro­teger la huerta frente a la expansión urbanística”, concluye el presidente de AVA-ASAJA.

Volver