Además, no se tiene en cuenta ni se valora el porcentaje de suelo privado que es incluido en el proyecto ni la aceptación de sus propietarios.
La Red Natura 2000 que engloba estas zonas entra en contradicción con otras directivas europeas de ecocondicionalidad, política de desarrollo sostenible, desarrollo rural y mantenimiento de la población rural en un régimen de igualdad de rentas y calidad de vida. Si se implementa la propuesta de ampliación, las zonas ZEPA (sin incluir otros espacios de la Red Natura), en nuestra región representarían un 28,38% del suelo total de nuestro territorio, cerca de 424.000 hectáreas, mientras que el porcentaje de la misma Red, en España, es del 23%.
En este sentido, la Conselleria de Medio Ambiente ha elaborado un inventario de las especies animales protegidas en la ZEPA que AVA-ASAJA denuncia que carece de valor desde el punto de vista técnico ya que no se declaran los puntos de nidificación y coordenadas GPS donde se localizaron los ejemplares. Además, el área correspondiente al término de Teresa de Cofrentes no tiene la motivación ecológica suficiente en el informe así como la de San Benito-Meca.
Para el presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, “esta ampliación es meramente burocrática donde se buscan hectáreas privadas para complacer a Europa. Si es así, al menos que convenzan al propietario y le compensen justamente, pero viendo la disponibilidad presupuestaria de la Administración, queda patente la inexistencia de un programa económico y financiero que proteja la actividad agraria y ganadera de la comarca afectada por la propuesta de ampliación”.
AVA-ASAJA, solicita, a raíz de lo expuesto, información por escrito de los informes previos de las medidas que se prevén tomar y un anteproyecto de la ordenación y usos del suelo de la citada zona de actuación. Desde el punto de vista de la organización agraria, las diferentes especies de animales que se pretenden proteger subsisten hasta nuestros días gracias a la labor de los agricultores y ganaderos.
Aguado argumenta que “la posición de la conselleria en esta materia siempre ha sido la de “dejar hacer” a los agricultores su labor ambiental indirecta sin que ésta se vea compensada por los poderes públicos y, además, sirviendo para el disfrute de todos”. La citada propuesta de ampliación de la ZEPA no permitiría optar a ayudas en materia de electrificación rural incluidas dentro del Plan Valenciano de Electrificación Rural (PLAVER) o restaría valor patrimonial y rentabilidad a cotos privados de caza, así como frenaría el alto potencial eólico y solar de la zona.



