Representantes de AVA-ASAJA y el resto del sector citrícola han asistido hoy al acto del “Primer corte de los cítricos valencianos” en Tavernes de la Valldigna, concretamente en la Finca Agrosol perteneciente a Francisco Sanchís. Esta iniciativa, que organiza por quinta ocasión el Consejo Regulador de la IGP “Cítricos Valencianos”, otorga visibilidad e importancia a las naranjas, mandarinas y limones cultivadas en la Comunitat bajo esta figura de calidad.
El Conseller de Agricultura, Miguel Barrachina, acompañado por la Directora General de Producción Agrícola y Ganadera, Mª Àngels Ramón-Llin, ha destacado “la máxima garantía de los cítricos amparados por la IGP, no solo desde el punto de vista alimentario, sino también medioambiental. Las explotaciones citrícolas bien cultivadas minimizan los efectos de las riadas al absorber diez veces más agua que terreno abandonado; depuran la atmósfera al captar CO2 y actúan de cortafuegos”. Barrachina también ha arremetido contra “los ecologistas de salón que no pisan el suelo por su prohibicionismo absurdo que se jacta de suprimir las medicinas de los cultivos”.
El presidente de la IGP Cítricos Valencianos, José Barres, también ha apelado a “agruparse en esta IGP que da transparencia y claridad”, al tiempo que ha animado a los consumidores a dar preferencia a los cítricos de proximidad.
En referencia al inicio de la campaña citrícola, el presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, ha explicado que “hay una merma de kilos tanto en mandarinas como en naranjas, las mandarinas tardías que todavía restan de Sudáfrica están perdiendo calidad a marchas forzadas y, una vez pasado el solapamiento con Huelva, esperamos que la situación vuelva la normalidad, que la oferta y la demanda se equilibren y que los precios compensen debidamente a todos los eslabones de la cadena de valor, incluidos a los productores”.




