Más de 100 arroceros y 30 tractores de las organizaciones agrarias de la Comunitat Valenciana han protestado hoy en Algemesí ante una gran empresa que importa arroz

15 de abril de 2024.- Más de 100 arroceros y 30 tractores de las organizaciones profesionales agrarias de la Comunitat Valenciana (AVA-ASAJA, La Unió Llauradora, ASAJA Alicante, UPA-PV y CCPV-COAG) han efectuado hoy un nuevo un acto de protesta sectorial del arroz en la localidad de Algemesí, delante de la empresa Arroz Sos-Herba Ricemill, ante la desastrosa situación comercial del sector arrocero valenciano por las masivas importaciones procedentes de terceros países. Este acto supone el retorno del calendario de movilizaciones que las organizaciones agrarias iniciaron a finales del pasado mes de enero y que hasta finales de febrero contó con hasta cuatro actos conjuntos de protesta a lo largo de las tres provincias.

La protesta ha tenido lugar en la entrada de la empresa Arroz Sos-Herba Ricemills, S.L.U. -del grupo Ebro Foods- situada en Algemesí. Los tractores han llegado al punto de concentración a través de carreteras comarcales, principalmente por la CV-516, y han colocado en las inmediaciones de las instalaciones de esta empresa. A la conclusión del acto reivindicativo, se ha elaborado una paella con arroz valenciano para denunciar las importaciones de esas empresas. El objetivo es que los consumidores compren arroz valenciano, “para comer sano y seguro, potenciar la economía de nuestra tierra y salvar los humedales valencianos de los que depende el cultivo del arroz”, señalan las entidades convocantes.

Durante las últimas semanas se ha producido una gran entrada de arroz procedente de los países asiáticos e importados por empresas con implantación en la Comunitat Valenciana como Arroz SOS, justo en un momento donde no hay contratos de compraventa y los almacenes continúan llenos de arroz valenciano de la pasada campaña. Con esta práctica de importaciones, estas grandes empresas supuestamente pretenden bajar el precio del arroz valenciano que afecta sensiblemente a la renta de los agricultores.

Los arroceros protestan así contra las políticas agrarias europeas en el sector del arroz, ante la falta de reciprocidad en los acuerdos comerciales suscritos por la Unión Europea con países terceros. Dicha falta de reciprocidad fomenta una evidente competencia desleal de las importaciones agrarias. “A diferencia del arroz europeo que cumple los máximos estándares de calidad, Myanmar y Camboya, por ejemplo, usan productos químicos nocivos para la salud que están prohibidos en la UE, cultivan de manera insostenible para el medioambiente y vulneran los derechos humanos”, aseguran los arroceros. También critican a las grandes empresas arroceras por no especificar en los paquetes de arroz que venden en las cadenas de distribución el país de origen. Algunas de ellas venden arroz asiático como si fuera valenciano, indicando en la etiqueta únicamente el distribuidor local e incluso fotos identificativas de la Comunitat Valenciana, lo que arruina a los productores y engaña a los consumidores.

En este sentido, Carles Peris, secretario general de LA UNIÓ, indica que “nuestro arroz sigue almacenado sin vender, mientras llegan importaciones masivas de terceros países, casi 40.000 toneladas en las últimas semanas. Queremos que además de que se reduzcan las importaciones, se etiquete el origen del arroz de estas grandes empresas para no engañar a los consumidores, no sirve que ponga envasado en Valencia sin especificar luego el origen”.

Miguel Minguet, representante de AVA-ASAJA, señala que “al consumidor se le hace pasar arroz asiático por valenciano y eso no es justo. Nuestro arroz tiene una seguridad alimentaria que no tiene el de fuera, se nos prohíben por ejemplo productos fitosanitarios que a otros les permiten. Hay que poner el origen en los paquetes de arroz porque ahora casi nadie lo hace y se les da gato por liebre a los consumidores”.

 

 

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