Los arroceros protestan frente al Palau y la Delegación del Gobierno para exigir cambios en el etiquetado

Los arroceros valencianos redirigieron hoy el objetivo de sus movilizaciones, de los supermercados a las administraciones, con una marcha en la ciudad de Valencia que acabó frente al Palau de la Generalitat y la Delegación del Gobierno.

Los agricultores partieron a pie desde la Estación del Norte, hicieron una parada en el Palau de la Generalitat y finalizaron el trayecto en la Delegación del Gobierno. El grupo fue repartiendo octavillas a los consumidores, portando pancartas con mensajes de denuncia y tocando tambores.

Esta tercera protesta –después de las convocadas a las puertas de varios supermercados de Alfafar y Cullera– hizo hincapié en reivindicar a las administraciones “un cambio en la legislación europea para que obligue a especificar en el etiquetado del arroz el país de origen, ya que se están vendiendo arroces asiáticos como si fueran valencianos, lo que supone un engaño a los consumidores y una ruina para los productores”.

La campaña valenciana del arroz estaba siendo fluida y registraba precios razonables hasta que entraron por los puertos europeos, entre ellos los de Sagunt y Valencia, masivas importaciones de arroz asiático. Desde entonces las ventas se han paralizado mientras los almacenes siguen llenos. Estas importaciones están fomentadas por los acuerdos comerciales suscritos con la Unión Europea: Camboya y Myanmar tienen los mismos derechos que los Estados Miembros (arancel cero) pero no tienen las mismas obligaciones (usan productos químicos nocivos para la salud que están prohibidos en Europa y cultivan de manera insostenible para el medioambiente).

 

 

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