Intercitrus y Egipto

Artículo de opinión Levante EMV - Lo hemos dicho siempre: Intercitrus no puede ser un organismo que se dedique únicamente a gestionar promoción, debe ser mucho más. Y si alguien hace una propuesta que se limita a promoción, no vamos a aceptarla.

Para nosotros la base de Intercitrus es un contrato de compraventa homologable al resto de España y Europa, es decir, con un precio en origen expresado en euros por kilo, sin IVA incluido y sin ningún descuento del 3% o cualquier otro porcentaje. Vamos, cosas de cajón. Intercitrus tampoco puede renunciar a gestionar cada campaña mediante una planificación inteligente, teniendo en cuenta temas como el mapa varietal y la ‘pinyolà’. Asimismo, no podemos olvidar la presión sobre la entrada de plagas y enfermedades o la investigación citrícola. En AVA-ASAJA estamos a favor de una campaña de promoción seria, ambiciosa, duradera y con un control de gestión independiente. Ahora, si sólo es eso, no. El acuerdo debe ser global y a la altura de un sector tan importante como es el citrícola.

En estos momentos se habla mucho de Egipto, una de nuestras principales amenazas. Llevamos muchos años reclamando a las autoridades europeas que revisen todos los tratados comerciales con países terceros porque en la mayoría de ellos no se realizó un correcto estudio de impacto, de tal manera que la producción y exportación que alcanzan ahora no es la misma que había cuando se firmaron las concesiones. Y máxime cuando sus envíos se producen en unas condiciones de competencia desleal.

Dicho esto, es evidente que las recientes importaciones de Navels de Egipto no tienen nada que ver con los problemas que estamos teniendo con clementinas y clemenvillas, que no son naranjas, son mandarinas. ¿De verdad alguien se cree que las 2.887 toneladas de Navels que Egipto ha entrado en la UE durante diciembre afectan significativamente a la dinámica de compras y precios? Esas toneladas sólo equivalen a lo que recolectamos en menos de un día. Sospechamos la existencia de una campaña orquestada de confusión y desinformación para crear miedo en el sector productor. Y lamentamos que haya actores del sector que continúen dando pábulo y amplificando esta estrategia que busca bajar los precios en el campo, y que lo va a conseguir si nos dejamos embaucar.

 

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