Dicho seguimiento consiste en la lectura semanal de una serie de trampas cromotrópicas amarillas situadas en distintas parcelas y, por otra parte, la observación de formas móviles de la plaga en el envés de los brotes.
Los primeros adultos en trampas se detectaron a finales de mayo y 10-12 días después comenzaron a detectarse en los brotes.
En los últimos conteos se ha observado un aumento significativo de las poblaciones, tanto en trampas como en brotes. Así, en todos los puntos de control de la zona se ha llegado al umbral de tratamiento establecido en la G.I.P. (2 insectos/brote) e incluso en algunos se supera de forma importante, llegando a los 3 insectos/brote.
Por todo ello, desde el Servicio de Sanidad Vegetal se recomienda realizar un tratamiento insecticida para controlar esta plaga, para rebajar estos niveles de plaga y evitar futuras defoliaciones de la planta lo que repercutiría en un problema serio (rebrotes y pérdida de valores cualitativos).
Este tratamiento se aconseja que se realice entre los días 14 y 20 de julio, ambos inclusive.




