El proyecto LIFE Vida for Citrus -capitaneado por ASAJA Málaga con la colaboración de AVA-ASAJA, ASAJA Nacional y otros socios- realizó una reunión de trabajo en las instalaciones del Instituto Canario de Investigaciones Agrarias (ICIA) en Tenerife a fin de analizar las actuaciones llevadas a cabo en la búsqueda de soluciones contra el greening o HLB de los cítricos, una enfermedad letal que de llegar a la citricultura europea supondría una amenaza a su supervivencia.
Dicha jornada consensuó un documento base en torno al proyecto que permitió realizar la primera actividad formativa de los técnicos de los miembros socios, que son quienes, posteriormente, se encargarán de transferir esos conocimientos al conjunto del sector agrario.
Entre los trabajos que se van a poner en marcha destacan la búsqueda de patrones que pueden tener resistencia o tolerancia al HLB y la investigación sobre su adaptación al clima mediterráno. Se está trabajando con patrones del Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria (IFAPA) procedentes de EE.UU (Florida), con patrones procedentes de Sicilia facilitados por la Universidad de Catania, y con patrones del Instituto Nacional de Investigación Agronómica (INRA), todos ellos socios también.
El vector del HLB, Trioza eritreae, puede vivir mucho tiempo en condiciones de frío y desplazarse libremente, por ejemplo, en un camión frigorífico. El uso de Tamarixia drii como depredador de este vector se ha demostrado muy eficaz en las islas Canarias. El proyecto también va a analizar otros depredadores que se adapten a climas mediterráneos y que combatan el otro vector del HLB, Diaphorina citri.
Otras plagas y enfermedades
En el caso de la mancha negra, también conocida como CBS (Citrus Black Spot), otra plaga de cuarentena que amenaza a la UE, ha sido detectada en Túnez, un clima mediterráneo, y su expansión abarca unas 2.000 hectáreas, lo que supone un riesgo evidente e inminente.
En Italia ahora están pasando por un grave problema con el virus de la tristeza, como ocurrió el siglo pasado en España, que obliga a sustituir toda la citricultura con patrones resistentes.
Por ello, debemos encontrar una solución en las zonas mediterráneas para el HLB y otras enfermedades teniendo en cuenta los efectos del cambio climático.
Prácticas culturales
En este sentido se celebró la primera jornada de formación en las instalaciones del ICIA en Valle Guerra, donde de forma presencial y telemática se expusieron y comentaron las presentaciones de los miembros del proyecto.
La formación se centró en la identificación, monitoreo y control de los vectores, en las prácticas culturales, manejo de cubiertas y setos y en la producción, salud de suelo y fertilización. La jornada formativa finalizó con la visita de una parcela demostrativa, los setos y las granjas nido que tiene habilitados el ICIA, así como el laboratorio de cría de Tamarixia.
El programa Life18CCA/ES/ 001109 cuenta con la financiación de la Unión Europea.




