La sectorial del arroz de AVA-ASAJA explica las propiedades agronómicas de la variedad Campanar y el proceso de autorización de un nuevo fungicida contra la piricularia

Decenas de profesionales del sector del arroz asistieron ayer a la sectorial organizada por la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) en la que se analizaron las principales cuestiones de cara a la próxima campaña, con especial atención a las nuevas variedades, las estrategias de abonado y siembra, la lucha contra la piricularia y la situación de la cláusula automática frente a las importaciones de países terceros.

Los representantes y técnicos de la sectorial presentaron las variedades disponibles para la próxima campaña, destacando la variedad Campanar como una opción que está ofreciendo buenos resultados. En este sentido, Luis Marques (Copsemar) indicó las dosis recomendadas de abonado, de siembra, los momentos idóneos de tratamientos contra la piricularia, entre otros asuntos; con el objetivo de mejorar la resistencia del cultivo y optimizar su comportamiento en campo a lo largo de las próximas campañas.

Asimismo, se informó de que existen nuevas variedades que se encuentran actualmente en proceso de autorización y que podrían estar disponibles de cara a la campaña de 2026, lo que abre nuevas posibilidades para el sector arrocero.

Control de la piricularia

Otro de los puntos tratados fue el inicio del proceso de autorización de un nuevo producto fitosanitario para la lucha contra la piricularia. Desde la sectorial se explicó que UPL ha solicitado una autorización excepcional para poder llevar a cabo su aplicación, tal y como ya se ha hecho con el cereal. El producto ha sido presentado al Ministerio para su registro y se encuentra actualmente en fase de evaluación, con una previsión de aprobación para el cultivo del arroz en el segundo trimestre de 2026.

Por último, se abordó la situación de la cláusula automática de salvaguardia frente a las importaciones. AVA-ASAJA reiteró su rechazo al actual planteamiento, al considerar que cuando el mecanismo se activa el daño al mercado ya está hecho. En este sentido, la organización exigió en Bruselas que la cláusula contemple un umbral máximo de importaciones sin arancel procedentes de los países EBA de 200.000 toneladas anuales para su activación, volumen a partir del cual productores e industriales coinciden en que las importaciones presionan a la baja los precios en origen.

AVA-ASAJA reafirmó su compromiso de seguir defendiendo los intereses del sector arrocero tanto a nivel nacional como europeo, reclamando medidas eficaces que garanticen la rentabilidad y la viabilidad de las explotaciones.

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