La sectorial del arroz trabaja para lograr autorizaciones excepcionales y variedades resistentes a la piricularia

AVA-ASAJA abordó ayer en Valencia los problemas, las gestiones y las reivindicaciones más candentes del sector arrocero en el tramo final de la campaña más ruinosa de los últimos tiempos, marcada especialmente por unos daños históricos de piricularia. La sectorial del arroz, que reunió a un centenar de agricultores, informó de las líneas de investigación que ya ha empezado a solicitar, con la estrecha colaboración de la Conselleria de Agricultura, para tratar de lograr soluciones eficaces contra esta enfermedad a corto y largo plazo.

De cara a la próxima campaña de 2026, AVA-ASAJA ya ha pedido a la administración autonómica que estudie e informe al sector sobre el grado de resistencia a la piricularia que presentan las variedades de arroz disponibles en el mercado para que los agricultores decidan qué sembrar. Asimismo, está trabajando de la mano de la Conselleria de Agricultura para solicitar al Gobierno español autorizaciones excepcionales de diferentes familias de fungicidas.

A largo plazo, la sectorial del arroz reitera la necesidad de que la Unión Europea permita el uso del Crispr -una tecnología que facilita una edición genética más sencilla y dirigida- y agilice la obtención de variedades de arroz resistentes a la piricularia.

El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, calificó de “salvajada” la política europea que está suprimiendo todas las materias activas para proteger el arroz y otras producciones de las plagas y enfermedades: “Tenemos muchos enemigos en Valencia, Madrid y Bruselas que, empujados por un ecologismo radical, nos quieren negar soluciones y el sector agrario ha de estar más unido que nunca para impedirlo. Si hay que volver a salir a la calle, saldremos las veces que hagan falta”.

El responsable de Sanidad Vegetal, Vicente Dalmau, abrió la sectorial con una conferencia sobre el ‘cucat’, la rosquilla del arroz y la piricularia. Respecto a esta última enfermedad, destacó que casi todos los días del verano reunieron las condiciones climáticas favorables para su propagación. Propuso prácticas culturales como la reducción del inóculo (emplear semilla certificada y eliminar restos de cultivo y plantas arvenses), evitar un abono excesivo de nitrógeno y reducir la dosis de siembra. En cuanto a la aplicación de fungicidas, remarcó el trabajo ya iniciado con AVA-ASAJA, administraciones y empresas para conseguir autorizaciones excepcionales, ya que de momento ninguna firma tiene en tramitación expedientes para ampliar el uso de sus fungicidas en el arroz.

El responsable de la sectorial del arroz, José Pascual Fortea, y el presidente del grupo de trabajo del arroz en el Copa-Cogeca, Miguel Minguet, también repasaron otras cuestiones como la gestión de la paja del arroz, las alegaciones al PORN de la Albufera, las peritaciones de siniestros por agua y pedrisco, la aplicación de compromisos agroambientales, líneas de ayudas, gestiones burocráticas y las iniciativas de AVA-ASAJA para lograr una cláusula automática de salvaguardia que resulte operativa y eficaz para el conjunto del sector arrocero.

 

Volver