El sector reclama la ayuda de la administración para contratar personalformado en las nuevas tecnologías
El campo necesita nuevos ingenieros agrónomos
C. Martín Frutos
El medio rural no ha permanecido ajeno a las nuevas tecnologías. Sólo la primera fase del reciente Plan Nacional de Regadío ha modernizado más de 600.000 hectáreas de regadío y todavía queda más de un millón de hectáreas por incorporar nuevas tecnologías. Los cambios se cuelan, sobre todo, en los métodos de gestión aunque también de trabajo de los campos: solicitud de agua vía SMS, descarga de facturas 'on-line', riegos programados, telecontrol...
La Federación de Regantes (Fenacore), que representa a más de 700.000 profesionales de este sector, consciente de esta nueva realidad, apuesta por la contratación de técnicos agrónomos jóvenes y que, sobre todo, dominen las nuevas tecnologías que se incorporan al campo. «Se trata de animar a las comunidades de regantes a que contraten a estos profesionales más jóvenes para que aprovechen al máximo las nuevas infraestructuras», explica Andrés del Campo, presidente de Fenacore.
Para impulsar este objetivo, del Campo ha solicitado al Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino que apoye la contratación subvencionada de estos técnicos. «El primer año de contrato la Administración subvencionaría, por ejemplo, un 70%; el segundo año se reduce la cantidad y a los tres años el ingeniero queda trabajando directamente para la comunidad de regantes». La Junta de Andalucía ya colabora desde 2001 en este propósito y Ramón Fuentes, ingeniero agrónomo de 27 años, es uno de los beneficiados por la iniciativa. Desde el mes de enero pertenece a la comunidad de regantes de Guadalmellato, en Murcia. Allí asesora a todos los profesionales de la comunidad y, al mismo tiempo, reconoce que ha encontrado un lugar para aplicar sus conocimientos a la realidad. «Para un ingeniero agrónomo es muy interesante el contacto directo con la agricultura», comenta Fuentes, que señala que lo que realmente se necesita no son ingenieros jóvenes, sino cualificados desde un punto de vista técnico, «con conocimientos aplicables al aprovechamiento de las nuevas herramientas».
Sin embargo, no es fácil pensar que los más jóvenes quieran volver al campo. Ramón quiere borrar los prejuicios en este sentido. «La modernización no sólo ha hecho el trabajo más cómodo sino también mucho más apetecible», señala. Por su parte, el presidente de Fenacore asegura que la mayoría de los que sean contratados en estos momentos «acabarán siendo gerentes». Y por si quedara algún rezagado, Ramón Fuentes aprovecha la oportunidad para animarles. «No sé si el sueldo u otras condiciones son comparables a un trabajo en la ciudad, pero en el terreno personal, en las condiciones de vida, trabajar en el campo sí supera mis expectativas».