Los ganaderos de ‘bous al carrer’ reclaman ayudas urgentes tras sacrificar más de 3.000 animales desde el Covid-19

El sector ganadero de vacuno bravo ha levantado hoy en el centro de Valencia, desde la Plaza de la Virgen hasta las puertas de les Corts Valencianes, un desgarrador grito de auxilio ante la crisis económica sin precedentes que sufre por la cancelación de los festejos de ‘bous al carrer’ provodada por el Covid-19.

Según estimaciones de la Asociación de Ganaderos de Bous al Carrer de la Comunidad Valenciana, entidad que ha convocado la concentración a la que se han sumado la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) y LA UNIÓ, el colectivo ya se ha visto obligado a sacrificar más de 3.000 reses por la imposibilidad de asumir los costes de alimentación animal y mantenimiento de las explotaciones. La crisis también ha destruido 3.000 puestos de trabajo y ha arruinado a un centenar de familias. El impacto anual de esta actividad alcanza los 85 millones de euros solo entre el sector ganadero.

Por ello, los ganaderos han entregado un manifiesto a los partidos políticos –registrado en Les Corts Valencianes– que recoge las reivindicaciones del sector, entre las que destaca un régimen de ayudas en concordancia a la gravedad de la situación actual y a la previsión futura existente. A diferencia de otros sectores ganaderos afectados por la pandemia, los bous al carrer han sido vetados de ayudas por parte de la Generalitat Valenciana pese a que sus pérdidas se ven incrementadas por el cierre de la principal fuente de ingresos, que son los festejos populares.

El sector solicita una ayuda de 65 €/animal reproductor. Al mismo tiempo, reclama la disposición de avales y créditos a un régimen de interés del 0% (bonificados) y con carencias de tres años para poder hacer frente a los gastos derivados de la alimentación de los animales, amortizaciones, sueldos de personal fijo, seguros sociales y cuotas de autónomos, etc.

Otra demanda es una figura de protección para estos animales de vacuno bravo, raza autóctona Valenciana, una ley de ganadería que proteja a la ganadería autóctona Valenciana y ponga en valor el aporte ecológico que esta proporciona.

También solicita modificaciones en el PAZ que reduzcan los regímenes ultra severos de las pruebas diagnósticas de la tuberculosis, con una participación de ganaderos y veterinarios de explotación y trabajar de forma conjunta para modificar algunas normas a nivel nacional que penalizan como ganaderos valencianos.

El colectivo hace hincapié en un apoyo del Consell para coordinar a las diferentes Consellerias y facilitar en la medida de lo posible la realización de festejos con todos los protocolos necesarios para garantizar el bienestar de los animales y la salud de las personas que participarían en los mismos.

Pide que los ingresos computen, al igual que otras ganaderías, como agrícolas y ganaderos y tener igualdad de posibilidades a la hora de poder percibir ayudas en las explotaciones ganaderas.

Para todo ello reclaman un consenso entre todos los partidos políticos y que no se utilicen a los ganaderos de vacuno bravo y los festejos populares como arma política.

Finalmente, el sector solicita una reunión urgente con el President de la Generalitat Valenciana y la Consellera de Agricultura al objeto de tratar de dar una solución y viabilidad a estas familias y ganaderías cuyo sustento económico depende de esta actividad y romper el estigma de un veto a este sector ganadero.

 

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